Les digo que la imaginación crea la realidad y les pido que imaginen un estado, cualquier estado, que implique el cumplimiento de su deseo. Realmente no importa lo que piensen los demás;¡es lo que piensas lo que te importa! Si creas una escena que implica el cumplimiento de tu deseo y permaneces en ella hasta tener una convicción interna de que es real, ¿qué importa lo que el otro piense?