Pablo nos dice que Cristo es nuestra vida humana. Ahora, si tomaras todas tus experiencias a lo largo de todas las generaciones y las condensaras en un solo joven, sería David. Es él en quien fluye la semilla de Cristo. Este es el mismo David que fue ungido por el Señor y se le dijo que daría a luz un hijo que se convertiría en hijo del Señor, siendo uno con el Señor. En otras palabras, David dará a luz un ser que será su Padre. Ese es el misterio.