Fecha de la conferencia: 18 de Marzo de 1968
Te digo una verdad: ¡no hay nada más grande que tu propia y maravillosa imaginación humana! Es ella quien inspiró a Blake, Shakespeare y Einstein, porque hay un solo espíritu en el universo. “Escucha, oh Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es”. ¡Ese único espíritu es la imaginación humana! Cuando a Blake se le preguntó qué pensaba de la divinidad de Cristo, respondió: “Cristo es el único Dios, pero yo también lo soy, y tú también”. No pienses en Cristo como alguien mayor que tú. Él es el único Dios, ¡pero yo también lo soy y tú también! No te consideres menor que Cristo, porque solo hay Dios, quien es tu propia y maravillosa imaginación humana.