CONFERENCIA
5/6/68
El tema de esta noche es ¿Quién soy yo? Debería ser de interés vital para todos en el mundo. Blake hizo una declaración: Todo cuerpo generado en su forma interna es un jardín de delicias y un edificio de magnificencia. Viajeros de la eternidad —escuchen esto con atención— de la eternidad pasan a cuerpos de carne y sangre, y al olvido. Pero los viajeros hacia la eternidad pasan hacia el interior, al Padre y al recuerdo. Aquellos que pasan de la eternidad pasan hacia afuera a estos cuerpos de carne y sangre; aquellos que pasan hacia la eternidad pasan hacia el interior al cuerpo del Padre y al recuerdo.
Así que esta noche hacemos la pregunta: ¿quién soy yo? Todo el mundo se hace esta pregunta. Tú crees que eres alguien y le darás un nombre. Si yo preguntara, ¿quién eres?, dirías Soy Juan. ¿Juan qué? Y me darías todo tu trasfondo... eres Juan Brown y me contarías tu historia. Si yo dijera Juan en tu presencia, responderías, contestarías, y creerías que eres Juan. Ese es tu viaje de salida desde la eternidad hacia un estado de olvido de quién eres realmente. Luego te das la vuelta practicando el arrepentimiento, y el arrepentimiento simplemente significa un cambio radical de actitud hacia todo en el mundo. No me importa lo que sea, un cambio radical de actitud. Si no te gusta algo, bueno, cambia tu actitud hacia ello y represéntatelo a ti mismo como te gustaría que fuera. Aunque en el momento la razón lo niegue, tus sentidos lo nieguen, todo lo niegue, simplemente represéntatelo a ti mismo como quieres que sea. Eso es practicar el arrepentimiento, un cambio radical de actitud hacia la vida. Por esto te das la vuelta, y luego te mueves hacia la eternidad; y para hacer eso, pasas hacia el interior al Padre y al recuerdo. Porque saliste de la eternidad: Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez, dejo el mundo y voy al Padre.
Ahora bien, síganme en su Imaginación con una pequeña historia. Solo imaginen a un hombre, nacido en un ambiente muy modesto en una cierta ciudad, y nunca viajó más allá de las pocas millas de ese lugar donde nació, nunca. Su trasfondo no es nada del otro mundo... no tiene trasfondo social, financiero ni intelectual. Un hombre sencillo y normal, cuya familia vive normalmente en ese entorno y nunca viajó más allá de las pocas millas de ese momento o ese lugar de nacimiento. Ahora imaginen a esta persona haciendo las afirmaciones más escandalosas del mundo, afirmaciones extraordinarias. Pero todos lo conocían, saben exactamente quién es, y aquí está este hombre haciendo estas afirmaciones.
Aquí hay algunas de las afirmaciones. Nos llevaría toda la semana contarles las afirmaciones de este hombre. Comienza en el Libro de Lucas. Entra en la sinagoga como era su costumbre en el día de reposo. El asistente le dio un libro, el libro era el profeta Isaías. Cuando encontró el lugar —estaba buscando un lugar determinado— se levantó y leyó el primer versículo y la primera mitad del segundo versículo del capítulo 61 de Isaías. Y esto es lo que les leyó: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos. Cerró el libro, lo devolvió al asistente y se sentó, y todos los ojos estaban sobre él. Entonces se volvió a los presentes en la sinagoga y dijo: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Les dice que en él se está cumpliendo la Escritura, y que esto se ha realizado en él.
Bueno, eso no es lo que el mundo estaba buscando. No buscan que la Escritura se cumpla en un individuo; buscan que sea cumplida por un individuo en el exterior, un conquistador, que vendrá al mundo desde afuera, y esclavizará a los que esclavizaron, y liberará a los que fueron esclavizados. Y no es así como él viene. Él viene a liberar al individuo. Porque el individuo, aunque sea un multimillonario, está esclavizado por sus miles de millones y no lo sabe. Podría esta noche ser un multimillonario y estar postrado de espaldas y depender de todos para cuidar de sus funciones corporales normales y naturales, pues es incapaz de hacerlo; por lo tanto, es un esclavo de ese cuerpo que viste y totalmente inconsciente del ser que realmente es. Así que cuando viene al mundo, no viene desde afuera, viene desde adentro y se despliega en ti y tú eres ese anunciado en la Escritura. Y esa es la historia del Cristianismo. Así que comienza con esta afirmación audaz, la afirmación más extraordinaria de que la Escritura se cumple hoy.
Luego hace esta afirmación, dijo: Abraham se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó. Y le dijeron: ¿Aún no tienes cincuenta años, y has visto a nuestro padre Abraham? ¿O podría leerse que Abraham te vio a ti? Y él dijo: Antes que Abraham fuese, YO SOY. Bueno, eso fue demasiado. Dijeron: ¿Por qué escucharlo? ¡Está loco! Y tomaron piedras para apedrearlo. Tomaron los hechos literales de la vida para arrojárselos. Porque conocemos tu trasfondo, eres el hijo de José. Conocemos a tus hermanos, y nombraron a los hermanos. Conocemos a tus hermanas. Así que tenemos el registro completo de tu historia, ¿y te atreves a hacer estas afirmaciones? Él no afirma que nació de manera diferente a cualquier otro ser en el mundo. Le está diciendo a todo el vasto mundo cómo se despliega esta cosa en nosotros, y le dice a todo el vasto mundo no solo antes que Abraham fuese, YO SOY, va más allá de eso. Dijo: Antes de que el mundo fuese, YO SOY. En el capítulo 17 de Juan: Devuélveme la gloria que era mía, la gloria que tuve contigo antes de que el mundo fuese. Se está dirigiendo a su Padre, pero dice: Yo y mi Padre somos uno. Así que todo el drama es Dios el Padre bajando a su obra predeterminada, interpretando todos los papeles y regresando a sí mismo, enriquecido por la obra. Así que todos son uno porque Dios es uno. Y así, al final, el hombre se encuentra a sí mismo como Dios el Padre.
Así que él les dice: Os lo digo antes de que suceda para que cuando suceda creáis. Les diré esta noche antes de que suceda en ustedes individualmente para que cuando suceda crean... que esta historia de Jesucristo es la única historia de salvación. No hay otra historia; no hay otro camino hacia Dios, ninguno. Pero no es un hombre que difiere de ti, es un plan. Es un plan de salvación, porque Jesucristo es el hombre patrón que fue activado y despertó en el hombre. ¿Cuál es el nombre de ese hombre terrenal en quien despertó este patrón? Nadie lo sabe, como tampoco conocen a los autores de la Biblia. No sabemos quién escribió Mateo, Marcos, Lucas y Juan. No conocemos a los verdaderos autores de ningún orden del Antiguo Testamento; solo sabemos lo que está registrado.
Así que aquí, en cada persona en este mundo hay un patrón esperando animación. Un hombre se da la vuelta, estalla dentro del hombre, y se encuentra a sí mismo como el personaje central de la Escritura, y ese personaje central es Dios el Padre. Así que todos regresan a Dios el Padre... no hay nada más que Dios el Padre. Y comienza con el evento llamado en la Escritura la resurrección. La resurrección es un despertar real de un sueño del cual eres totalmente inconsciente. Así que cuando saliste y comenzaste como un viajero de la eternidad, pasaste hacia afuera a estas vestiduras de sueño. Estos cuerpos son la vestidura de sueño y has estado viajando por edades innumerables. Yo digo, si tomara las experiencias de los místicos tanto en la Escritura como otros como Blake y demás, 6,000 años... y totalmente inconsciente de quién eres. Luego viene ese momento en que, como ese mismo viajero, te das la vuelta, y en lugar de viajar desde la eternidad, viajas hacia la eternidad al cuerpo del Señor Jesucristo que es Dios el Padre. Pero al viajar hacia él, descubres que tú eres él. Y todo está trazado para ti en la Escritura.
Así que, en tu vuelta te despiertas. ¿Y dónde crees que te despiertas? Te despiertas en tu cráneo. Una vibración de lo más sobrenatural te despertará una noche, y te encontrarás despertando en tu cráneo, un despertar que nunca habías experimentado antes. Cuando estés completamente despierto, allí estarás solo y sellado dentro de ti mismo. Sabes intuitivamente cómo salir. Empujas la base de tu cráneo, y sales, como uno que nace de arriba. Porque sales de la misma manera que un bebé sale del vientre de una mujer... solo que tú sales de arriba, no de abajo del vientre de tu madre. Sales de tu propio cráneo... de la base de tu propio cráneo. Entonces todo el drama como se describe en la Escritura se despliega ante ti contigo interpretando el papel central. Eres la estrella en todo el drama. Nadie te ve, pero tú ves todo lo que está sucediendo, y están los tres testigos de lo que está ocurriendo. Aquí está todo delante de ti, incluyendo al pequeño infante envuelto en pañales. Tú no eres un infante, eres el ser que eres ahora, pero la señal de tu nacimiento de arriba es el infante envuelto en pañales. Y allí lo ves... y todos saben lo que representa; y te llaman por tu nombre, tu nombre terrenal. Esa no es tu verdadera identidad, pero ellos no pueden verla todavía. Dicen: Es el bebé de Novillo o el bebé de Claire porque no pueden verte a ti, la presencia invisible, porque has nacido de arriba, eres Espíritu. Así que solo te conocen por la máscara que usaste, y no saben que aquel que usó esa máscara ahora ha nacido de arriba, así que llaman a ese nombre. ¿Pero soy yo eso? No.
Así que paso al siguiente gran evento que ocurre unos meses después. Y entonces, una vibración similar dentro de tu cráneo resulta ahora en otra explosión dentro de ti, y aquí aparece David de fama bíblica. Él se pone delante de ti y tú sabes que David es tu hijo. No hay incertidumbre sobre esta relación. Aquí está tu hijo, y aquí estás tú, el padre. David es aquel a quien en el Salmo 2 el Señor le habla diciendo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. Así que aquí viene David y tú eres el padre de David. Como se nos dice en los evangelios: David en el Espíritu llamó a Cristo Señor. Señor significa mi padre. Ahora sabes por primera vez quién eres realmente. Así que cuando hacen la pregunta ahora ¿Quién eres?, vamos al capítulo 16 de Mateo: Y él se volvió a sus discípulos y les dijo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Y ellos respondieron: Unos dicen Juan el Bautista, otro Elías, y otro Jeremías o uno de los profetas. Entonces él les dijo: Pero vosotros, ¿quién decís que soy yo?. Así se identifica con el Hijo del Hombre. Ahora Pedro respondió: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Él dijo: Bienaventurado eres, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ningún hombre ni mujer terrenal podría haberte dicho esto jamás porque no puedes racionalizarlo... tienes que conocerlo por revelación. Viene a través de la revelación donde el Hijo te es desvelado.
Ahora se nos enseña a creer en nuestra fe. Yo nací y crecí en la fe cristiana, y se me enseñó a creer que Jesucristo era el Hijo de Dios. No sabía que él era en realidad, literalmente, Dios el Padre hasta que sucedió en mí. Cuando plugo a Dios revelar a su Hijo en mí... me reveló como el Padre. El Hijo que me reveló a mí mismo fue David de fama bíblica. Así que cuando lo lees en la Escritura: Antes que Abraham fuese, YO SOY, yo puedo decir ante ustedes esta noche: Antes que David fuese, YO SOY. Y, sin embargo, David por una medida cronológica es del 1,000 a.C. Yo nací en este siglo. Eso son 3,000 años de diferencia y él es mi ancestro por eso... sin embargo, yo soy su Padre.
Así que les digo, la historia se despliega dentro de nosotros. Bueno, ¿quién soy yo, Novillo? No, eso es lo que dicen aquellos que salieron de la eternidad —y, por lo tanto, viniendo de la eternidad se mueven hacia afuera a estas vestiduras de sueño y olvido— y solo me conocen como Novillo. Pero aquellos que se mueven hacía y a la eternidad, pasan hacia el interior al cuerpo del Señor y al recuerdo. El hombre entonces comienza a recordar. Todo se nos mostró antes de que partiéramos de la eternidad, y el regreso es simplemente un recordar el ser que somos, pero enriquecido y expandido más allá de lo que éramos por razón de nuestra inmersión en el olvido, que se llama el mundo de la muerte. Así que vinimos a un mundo de pecado y muerte; y luego regresas de él al ser que eras antes de salir. Así que: Salí del Padre, vine al mundo; otra vez, dejo el mundo y voy al Padre. Así que todo el vasto drama se despliega dentro de nosotros.
Así que el ser que realmente eres... puedo decirte quién eres esta noche; pero no desde ahora hasta el fin de los tiempos te persuadiré de que lo eres hasta que lo experimentes. Puedo decírtelo y confiarás en mí, y me creerás, pero no con la seguridad y convicción que será tuya después de que lo hayas oído... entonces lo sabrás. Puedo decírtelo. Le creo, realmente creo que está diciendo la verdad, ¿pero cómo puede ser esta cosa?. ¿Cómo es posible para nosotros en este siglo, el siglo XX, conocernos como Dios el Padre? ¿El Padre de aquel a quien le habló diciendo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy, y eso está registrado 1,000 años a.C. y esto es ahora casi 2,000 años d.C.? ¿Cómo lo vas a hacer? No puedes hacerlo a menos que suceda dentro de ti. Así que todo estalla dentro de ti y entonces lo sabes.
Así que les digo esta noche, lo crean o no, y lo digo antes de que suceda para que cuando suceda crean. Y entonces, ¿quién soy yo? El personaje central de la Escritura. Como se nos dice: En el volumen del libro está escrito de mí. Así que: Si tuviera hambre, no te lo diría; —¿por qué?— porque el mundo es mío y todo lo que hay en él; mías son las bestias en mil colinas. Si tuviera hambre, mataría y comería, porque todo es mío. Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío. Tú eres el ser fiel de la Escritura. Pero no puedo persuadirte hasta que te des la vuelta y la obra predeterminada que está enterrada en el hombre estalle y se despliegue dentro del hombre.
¡Y no puedo expresarles la emoción! Él no comienza el mensaje hasta ese cuarto y último acto, que es el descenso del Espíritu Santo en la forma corporal de una paloma. Justo después de que eso sucede, comienza su ministerio, porque ahora sabe que él es aquel de quien se habla en la Escritura. No lo comenzó con la resurrección y el nacimiento de arriba, o el descubrimiento de David como su hijo, o la división de la cortina del templo de su propio cuerpo, de arriba abajo. Esperó hasta el acto final, que tomó exactamente tres años y medio. Y así se nos dice de una manera muy sencilla que justo antes de comenzar su ministerio, cuando le preguntan, dijo: En los días de Elías... ¿No hubo otros... y estuvieron sellados por tres años y seis meses?. ¿Y fue a alguna otra viuda? ¿Fue a algún otro... y había muchos leprosos en aquel día... fue a algún otro sino a Naamán?. Y no fueron sino tres años y seis meses. Es una forma de ocultar y al mismo tiempo decirles a aquellos que han tenido la experiencia que toma tres años y seis meses desde el despertar dentro de tu cráneo hasta el descenso de la paloma sobre tu cuerpo... cuando la voz dice Él te ama.
Y entonces lo cuentas. Habrá quienes lo crean y quienes no lo crean. Pero eso es para siempre... recibirás eso por siempre y para siempre. Esta noche, si todo el vasto mundo exterior oyera lo que ustedes están oyendo, el 99.99% cuestionaría mi cordura. Pero tengo apoyo bíblico para eso: ¿Por qué escucharlo? Está loco y tiene un demonio. ¿Por qué estaba loco? Porque dijo: Yo y mi Padre somos uno... y mi Padre es aquel a quien ustedes llaman Dios; solo yo conozco a mi Padre y ustedes no conocen a su Dios. Porque los vio saliendo de la eternidad, y solo aquellos que se daban la vuelta podían captarlo hasta el punto de la aceptación. Pero aun así se lo dice a todos y todos lo oirán.
Así que el drama del Cristianismo es eternamente verdadero y se despliega en el hombre. No algo que se despliega en el exterior del hombre; ocurre dentro del hombre. Es el único camino de salvación. No hay otro camino al Padre: Yo soy el camino. No un hombre llamado Novillo; Novillo no es mi identidad. Pero les contaré un patrón... mientras caminaba por el mundo vistiendo una pequeña vestidura llamada Novillo, esto sucedió en mí. Ciertamente, Novillo no es el Padre de David... pero yo soy el Padre de David. Novillo no es más que una pequeña vestidura que Dios está vistiendo, interpretando el papel. Y Novillo es para siempre, permítanme decirles... esto es como un Hamlet en la obra de Shakespeare. Muchos actores interpretan a Hamlet, pero aquel que lo escribió es a quien se debe alabar o condenar. Bueno, Dios escribió la obra, toda la vasta obra la escribió Dios. Todo es la obra de Dios y solo hay un actor. Es Dios quien interpreta todos los papeles. Dios es un ser proteico; está interpretando cada papel, todos ellos.
Y así, este cuerpo cuando lo deje, ya sea que lo deje esta noche o mañana, no se habrá ido. Porque ni un solo evento en el espacio es permanente; es para siempre. Y mañana lo retomará y lo interpretará. Y lo verán, permítanme decirles, en el tiempo, pero yo, el ser que lo interpretó, no lo estoy interpretando, he pasado adelante, en mi camino hacia el Padre, y todo el drama ha terminado. Esto se interpreta por siempre y para siempre. Cuando cualquiera interpreta el papel llamado Novillo, tiene esta experiencia, porque esto es parte del drama eterno. Pero quien lo interpreta es Dios, individualizado, porque los dioses bajaron, y eso es parte de la obra. Esto es parte de la estructura eterna del universo y nadie puede borrarlo.
Si me vuelas la cabeza ahora mismo, si caigo muerto y me convierten en polvo, lo llamado Novillo permanece por siempre y para siempre y para siempre, y ese papel se está interpretando. Me muevo hacia atrás en estos estados del mundo para encontrar que ni una sola cosa ha pasado. Me he movido hacia atrás en el tiempo, no solo unos pocos años, 200 años, 2,000 años. Es una obra y todo está sellado. Y tú no lo desellas, y piensas: Ahora esto está ocurriendo ahora. No. Lo ves y piensas: Bueno, si es ahora entonces está ocurriendo... no, no necesariamente... estás viendo lo que ha sucedido. Pero para ti es un hecho presente a medida que la obra se despliega en este mundo.
Así que tú y yo... ¿Quién soy yo? Solo tu Padre en el cielo podría revelarte quién eres realmente. Nadie en este mundo puede decirte para tu propia satisfacción que eres Cristo. Puedes leer en la Escritura que lo eres, como leemos en el capítulo 13 de 2 Corintios: ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros?. Bueno, no te das cuenta de eso en absoluto. Examinaos a vosotros mismos para ver si estáis en la fe... se te pide incluso que pruebes este poder. Pero no nos damos cuenta de que él realmente está dentro de nosotros. Sin embargo, aquí está la declaración: ¿No os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? Y que eres nacido de arriba por su resurrección al despertar de entre los muertos. Y él es designado Hijo de Dios con poder por su resurrección de entre los muertos. Y que somos nacidos de nuevo a través de su resurrección de entre los muertos. Y él está en nosotros, por lo tanto, tiene que despertar en nosotros. Si él está en nosotros, tiene que despertar dentro de nosotros para traernos a ese segundo nacimiento, el nacimiento de arriba. Así que, si por el nacimiento de arriba es traído por la resurrección de Cristo de entre los muertos, y Cristo en ti es la esperanza de gloria, bueno, entonces, él tiene que despertar dentro de ti.
Cuando él despierta dentro de ti, no es otro. Porque en mi propio caso, no fue ningún otro... yo soy él. Así que sé: Si no creéis que YO SOY él, en vuestros pecados moriréis. El hombre piensa que un hombre le está diciendo que a menos que este hombre crea que él es... y eso no es así en absoluto. A menos que tú creas —y ahora se convierte en parte de ti, primera persona del presente— YO SOY él, continúo como soy en mis limitaciones y muero perdiendo la marca en la vida. Porque si no creo que YO SOY él, muero en mis pecados. Bueno, ellos no podían entenderlo, porque conocían a sus padres: ¿No es este el hijo de José?. Y sus hermanos, están con nosotros hasta el día de hoy... Santiago, José, Judas y Simón, ¿y sus hermanas?. Aquí hay una familia normal, normal. Y tú aún no tienes cincuenta años y me dices estas cosas, ¿qué viste a Abraham? ¿Qué sabes antes de que el mundo fuese que tú eres? Eso es una locura... ¿Por qué escucharlo? El hombre está loco. Porque están buscando un tipo diferente de salvación... un salvador fuera del ser, ¡y no hay salvador fuera del ser! Porque el salvador despierta dentro de ti: Dios se hizo hombre para que el hombre se convirtiera en Dios.
Así que no hay salvador externo, él realmente se convirtió en ti. Pero estás en tu viaje desde la eternidad hacia estas vestiduras de sueño; y ahora te has dado la vuelta, y luego te mueves a la eternidad y pasas al interior al cuerpo del Señor resucitado. Todos serán reunidos uno a uno en este único cuerpo, un solo Espíritu, un solo Señor, un solo Dios y Padre de todos. Un solo cuerpo cayó y se diversificó en innumerables hombres y mujeres. Solo un cuerpo será reunido de nuevo, llevándolos a todos de regreso, uno por uno, al cuerpo único.
Y cuando lo hayas tenido, permíteme decirte, realmente no importa lo que piense todo el vasto mundo. Te mantienes completamente sin vergüenza, porque no importa realmente lo que nadie en este mundo te diga. Podrían decirte desde ahora hasta el fin de los tiempos y traer toda su verdad sobre las alucinaciones y todos sus pequeños argumentos basados en el razonamiento, y tú simplemente te sientas allí como si estuvieras en presencia de un infante. Toleras la mente infantil porque no tiene visión. No tiene el más mínimo concepto de este misterio. El vasto mundo intentará persuadirte. Sentados en el trono del mundo religioso o político o del mundo financiero... siguen siendo ignorantes. Y tú simplemente los complaces como harías con un niño. No discutes con ellos porque son incapaces, sin visión, de seguir lo que has visto. Tú lo has visto, y eso es todo lo que hay.
Dile al mundo el verdadero patrón de la salvación. Que Dios está enterrado como un patrón en el hombre, y en el momento adecuado del tiempo ese patrón estalla, como el árbol de la vida, y da fruto. Comienza con la resurrección. Luego viene, después de la resurrección viene este glorioso nacimiento de arriba. Luego viene el Hijo de Dios llamándote Padre... y solo entonces sabes quién eres realmente... porque nadie sabe quién es el Padre excepto el Hijo, nadie. Como se te dice en la Escritura: Nadie conoce al Hijo sino el Padre. Así que hoy, no puedes culpar a nadie que no sepa que es el Padre por pensar que Jesucristo es el Hijo. Porque nadie conoce al Hijo sino el Padre; ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Así que cuando todo el vasto mundo te diga que Jesucristo es el Hijo, toléralo, déjalos en paz. No conocen al Padre. Si conocieran al Padre, no dirían eso. Porque Jesucristo es Dios el Padre. Y el Hijo... si él es un padre, debe haber un hijo... y ese hijo es David. Así que nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre. Así que cuando te dicen que Jesucristo es un padre, queriendo decir otro, no conocen al Padre. No saben quién es ese Hijo. Cuando sepan quién es el Hijo entonces conocerán al Padre. Porque el Hijo llama al Padre, Padre, y él te llama a ti Padre.
Así que aquí, cuando comiences a moverte hacia adentro... como Blake tan bellamente dijo: Todo cuerpo generado es un jardín de delicias y un edificio de magnificencia... desde adentro, no desde afuera. Por fuera, te vuelves marchito, viejo, simplemente acabado. Eso no es de lo que él habla. Todo cuerpo generado en su interior es este jardín de delicias... en su forma interna. Y así, cuando los ves moverse hacia adentro, entonces ves la gloria que espera tu regreso.
¿Quién soy yo? Cada hombre se pregunta eso de sí mismo: ¿Quién soy yo?. Puedo decirte quién eres esta noche, que sé que eres Jesucristo quien es Dios el Padre, quien concibió toda la vasta obra, pero no puedo persuadirte. Solo puedo animarte y decírtelo antes de que suceda para que cuando suceda creas. Solo puedo hacer eso por ti. Pero no puedo, hasta que te des la vuelta y comiences el viaje hacia el interior, persuadirte hasta la convicción interna de que es verdad. Porque el hombre exterior quiere un salvador exterior, y quiere a alguien más grande que él mismo —y piensa que hay otro más grande— para salvarlo. Así que tenemos a todo el vasto mundo hoy pidiendo auxilio, y hemos prometido y prometido a todos desde la cuna hasta la tumba una suma fija de dinero. No importa lo que hagan, que salgan y roben, van a recibir tanto cada día, cada semana, cada mes, y todos lo prometen. Y ya estamos en la quiebra.
Y sabes, lo creerán y lo esperarán de aquellos que han mentido desde el principio de los tiempos, porque están interpretando papeles que no pueden evitar. Un político, si tiene alguna religión en absoluto, para ser un buen político tendría que ponerla en un almacenamiento muy, muy frío mientras es político; porque son simplemente mentirosos profesionales. Harán cada promesa en el mundo, pero eso se basa en el hombre exterior y simplemente interpretan esos papeles. Yo no he sido enviado para decirles mentiras. Les estoy diciendo exactamente cómo funciona esta cosa. Mientras estemos en el exterior escucharemos todas estas falsas promesas. Y un día nos daremos la vuelta y les diremos quiénes somos. Cuando les digamos quiénes somos, somos el Señor Jesucristo que lo concibió todo e interpretó todo, y luego todos somos reunidos de nuevo en un solo ser.
Lo dirás audazmente como yo se lo estoy diciendo a ustedes esta noche. No tengo nada que temer. ¿Qué importaría si este momento en el tiempo fuera el momento para que yo partiera, qué importaría? Como nos dice Pedro: Tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. Y así, porque no le quedaba mucho tiempo vistiendo la vestidura de carne, les dijo que en cualquier momento del futuro pudieran recordar mis palabras y traer a su memoria lo que les estoy contando. Él sabe que no le queda mucho para vestir esta vestidura de carne, así que por qué demorarse en decírselo. Y cuenta exactamente lo que se le mostró... que él estuvo en el monte cuando todo se desplegó.
Así que les pido que lo crean. Que todos lo crean... es verdad. Hoy están haciendo, construyendo un monumento a Dios. Es como hacer un monumento a Hamlet y no a Shakespeare. Así que tenemos todos estos monumentos en el mundo a las vestiduras que Dios viste en lugar de a Dios el héroe, el personaje central de toda la obra. Entonces, ¿quién soy yo? Esa pregunta es eterna, y siempre comienzas con el hombre exterior: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?. Siempre mencionan a algún otro hombre. Pero él vuelve: Pero vosotros, ¿quién decís que soy yo?. Y luego le dice que no se lo reveló carne ni sangre sino mi Padre que está en los cielos... y el cielo está dentro de ti. Cuando rezo a mi Padre, debo, por lo tanto, rezar hacia el interior, porque Dios está en su reino, y por eso solo desde el interior podría revelarse quién soy yo realmente.
Así que el drama se está desplegando no entre dos hombres, sino en un solo hombre. Él se pregunta ¿Quién soy yo? Y luego todo se despliega porque aquí la Escritura se está cumpliendo ahora. Así que comienza su drama con una cita de la Escritura y les dice que esta Escritura se ha cumplido este día. He venido solo para cumplir la Escritura, porque la Escritura debe cumplirse en mí. Así que el propósito de la vida es solo cumplir la Escritura. No es construir alguna organización enorme. Hoy tenemos países construyendo imágenes de sí mismos, corporaciones construyendo imágenes, individuos que piensan que necesitan una buena imagen para el público, todos están construyendo imágenes... y estas son imágenes falsas. Cada imagen que un hombre construye para que el público la acepte de sí mismo es una imagen falsa. Obtén la imagen real cuando el Hijo te desvele y te diga quién eres llamándote Padre.
Así que les digo, ustedes son Dios el Padre. Llegará el día en que estas palabras que ahora oyen con el oído externo las experimentarán desde adentro, y sabrán que realmente son Dios el Padre. Jesucristo es Dios el Padre, y como padre tuvo un hijo, y ese hijo unigénito es David. Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy, el Salmo 2. Sorprendió al mundo exterior porque han estado muy mal informados. Pero no podían evitarlo. Cuando viajan desde la eternidad, pasan hacia afuera a estas vestiduras de olvido... y están mal informados. Traen sus propias ideas preconcebidas de la Escritura a las religiones y alimentan a las ovejas con esta información falsa. Y todos los adornos externos no significan nada, nada en absoluto.
Así que él nos dice que nos demos la vuelta. La palabra metano traducida como arrepentimiento significa un cambio radical de actitud, eso es todo lo que significa. El reino de los cielos se ha acercado, pero arrepentíos y creed en las buenas nuevas, creed en el evangelio. Así que veo algo que no me gusta, lo represento ante mí mismo como me gustaría verlo; me persuado de que esta representación es verdadera, camino en la asunción de que es verdadera aunque la razón la niegue, y la veré cristalizar en mi mundo exterior. Entonces sabré que realmente me estoy arrepintiendo y realmente practicando este arte, y entonces me doy la vuelta. Dándome la vuelta, entonces me vuelvo a la eternidad y paso al interior al Padre.
Ahora entremos en el Silencio.
P: ¿Qué significa el ganado? R: ¿El ganado? Bueno, si hablaras de un toro, que es parte del mundo del ganado, diferiría del de una vaca o el de un buey.
P: Esta noche dijiste: Mías son las bestias en mil colinas... R: Bueno, eso fue simplemente una figura retórica. Cuando te dice: Si tuviera hambre, no te lo diría... ¿Por qué le pediría a alguien que me ayudara si el mundo es mío? Yo lo tomaría. Dijo: El mundo es mío y todo lo que hay en él, así que si tuviera hambre no te lo diría, porque mías son las bestias en mil colinas.
Pero en la familia de los bovinos el toro es lo más significativo y también lo es el buey. Como le dije a un amigo mío el viernes pasado cuando me llevó a casa, todos los niños pequeños tienen sueños de ser héroes. Pero tenemos diferentes simbolismos y ellos sueñan con la guerra y ser grandes generales. Sueñan con ser grandes médicos. Cuando yo era un niño de seis, siete u ocho años, siempre soñaba en la pequeña isla de Barbados que el toro más grande se escapaba y todos tenían miedo y se atrincheraban en sus casas por el poder de este toro. Yo salía, desarmado, y atrapaba a ese toro. No lo soñaba dormido, estaba soñando despierto... todos estos son sueños despiertos. Salía y atrapaba al toro y lo amarraba, y luego anunciaba al público que el toro ya estaba bien amarrado, que todos podían salir... es seguro. Bueno, yo no tenía idea cuando era un niño de seis, siete u ocho años que el toro representaba el poder creativo del universo. Me convertí en un hombre, un hombre maduro, antes de darme cuenta a través de la mitología de todo el mundo, en el sueño universal del simbolismo, que el toro era aquello que se llamaba el que rompió el huevo del universo al darle un cabezazo y luego animó el contenido del huevo respirando sobre él. Y el mundo se convirtió en el resultado del aliento del toro. Luego, en El lenguaje perdido del simbolismo hay al menos dos docenas de imágenes del toro, pero aquí con la cruz saliendo de su cráneo y en la cruz está la serpiente erguida, y debajo del labio del toro están las iniciales, Jesucristo.
Así que yo no tenía idea de que cuando llegué... como dijo Blake, llegamos con ideas innatas. Todos llegamos como un jardín plantado, y aquí en este mundo la cosa se despliega. Bueno, yo no tenía idea cuando era un niño en una pequeña isla primitiva de Barbados que tal simbolismo era parte de un lenguaje universal. Y hoy, tengo intervalos donde... bueno, hace aproximadamente una semana, este toro que vino conmigo... bueno, esta casa apenas sería lo suficientemente grande como para albergarlo. La cosa más monstruosa que jamás hayas visto, sin embargo, aquí está mi poder creativo. Ha crecido y crecido y crecido a través de los años. En Barbados, cuando era niño, no podía concebir un toro más grande que el que veía con mi ojo externo, y ese era grande. Pero él era, aparentemente, un poder vicioso, y yo lo atrapé y luego todo estuvo bien después de que lo atrapé. Los niños pequeños sueñan con ser héroes. Ese era mi sueño de ser un héroe, capturar el poder creativo del universo y ponerlo bajo control. Y aquí hace una semana este toro enorme, como el Minotauro... si lo pusieras en esta habitación, su cabeza estaría aquí y su parte trasera allá, y era de aquí para allá de ancho, así de grande era. Ese es el poder simbolizado en el toro. Después de que despiertas de lo profundo, ahora solo el poder es tuyo; porque eso es lo que es Cristo: Cristo es el poder y la sabiduría de Dios. Y así aquí, el poder ha crecido, y ahora en mi simbolismo aquí está este enorme Minotauro, mostrando cómo ha crecido en ti a medida que lo ejercitas.
Así que el ganado... es parte de la familia de los bovinos, pero él lo está usando en una figura retórica. Eso difiere, significando que todo es mío de todos modos, así que por qué te preguntaría cuando mil cabezas de ganado son mías.
P: Novillo, ¿hay alguna base para que el tener esta experiencia se base en el conocimiento previo de la misma, el deseo de tenerla, tener meditación y contemplación sobre ella? ¿Tendría eso algún efecto? R: Has estado viniendo a través de las edades, permíteme decirte. La gente que te conoce pensará, está bien, Art solo está en sus treinta o quizás cuarenta años, y eres medido por el hombre exterior como un hombre que está perdido en el tiempo. No, saliste de la eternidad y has estado viniendo a través de los años. Si te golpeaste la cabeza contra una pared y has hecho mil y una cosas, todo fue buscando al Padre. Todo lo que hiciste que el mundo condena fue tu búsqueda del Padre. Y aquellos que lo condenaron continuarán en esa dirección en la búsqueda del Padre. Todo el mundo está buscando al Padre.
Y así, no empezaste ayer, has estado viniendo a través de los siglos, pero nadie juzgando desde el exterior puede decírselo a nadie. Solo puedo decírtelo si me das tus visiones, porque Dios habla al hombre a través del lenguaje de los sueños y se revela a través de la visión. Pero mirar a un hombre y decir ahora es una persona socialmente prominente, está en el registro; y este, el banquero, tiene una calificación crediticia tremenda, es triple A, puede entrar y conseguir 500 millones si quiere; y luego ese es fulano de tal —¡eso no tiene ninguna relación con el lugar donde te encuentras en el viaje, ninguna!—. Personas esta noche... él vale mil millones de dólares en efectivo contante y sonante y puede que apenas esté comenzando el viaje. No tiene nada que ver con tu estatus social, intelectual o financiero, nada en absoluto. Si lees la Escritura correctamente, verás cómo va todo el camino, viene a lo desconocido. No vino a Caifás, César, Pilato; a lo desconocido. Siempre despierta en lo desconocido, y todos piensan: ¿Por qué le sucede a él? Mira, yo estoy en el registro, yo soy fulano de tal. Y te dan ganas de decir: ¿Registro de qué, de locos?
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