Daniel confiesa en el último capítulo de su libro que no entendió la visión, cuando: “Un hombre estaba vestido de lino, sobre el agua, el cual me dijo: ‘Las palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin’. Le pregunté cuánto tiempo faltará para el fin de estas maravillas y él dijo: ‘Un tiempo, dos tiempos, y medio tiempo'”. En el pensamiento hebreo, un tiempo es un año o 360 días; entonces tenemos tres años de 360 días cada año y medio de 180 días, lo que equivale a 1260 días. A Daniel no se le dijo cuándo comenzarían las señales, solo que tomaría 1.260 días completarlas.