Los Pensamientos son Cosas

Los pensamientos son cosas, de modo que los diferentes tipos de pensamiento se convierten en diferentes tipos de cosas. El pensamiento es siempre creador, y debe crear cosas de su misma clase. Siempre debe dar forma a algo, y ese algo al que da forma no es en sí mismo una cosa, porque el pensamiento que crea la forma es el producto del pensador. El pensador va en primer lugar, luego el pensamiento y luego la forma.

(Este párrafo establece el principio fundamental: los pensamientos tienen poder creativo real y se materializan según su naturaleza, siguiendo una secuencia jerárquica donde el pensador es la fuente primordial.)

ERNEST HOLMES

El Mundo Que Te Rodea

¿Qué piensas de ti mismo?

¿Alguna vez te has preguntado en lo más mínimo la imagen que tienes de ti mismo? Si la respuesta es no, te haría bien dar un buen repaso a tus ideas. Un artículo de una revista británica de medicina, The Practitioner, señalaba concretamente que los médicos debían tener cuidado con lo que piensan de sus pacientes, porque parece haber fuertes indicios de que, de algún modo, los pacientes reaccionan según la idea que el médico tiene de ellos. Si el médico cree que los pacientes no mejorarán, eso parece que se contagia a la actitud de los pacientes y estos no sanan.

(La autoimagen y las expectativas de otros hacia nosotros tienen un poder real de manifestación, como demuestra la evidencia médica sobre el efecto de las creencias del médico en la recuperación del paciente.)

Por lo que respecta a la relación que esta idea guarda con nuestro pensamiento, nunca insistiremos lo suficiente en que, si lo que otros piensan sobre nosotros afecta de algún modo a nuestra experiencia, ¡cuánto mayor no será el efecto que nuestras propias ideas tienen sobre nosotros! Vivimos según pensamos. Si nuestros pensamientos siempre versan sobre la enfermedad, el fracaso y las malas relaciones, ¿a quién va a sorprender que nunca nos libremos de tales experiencias?

(Si las expectativas externas nos influyen, nuestros propios pensamientos tienen un poder exponencialmente mayor para determinar nuestra realidad y experiencias de vida.)

Poco podemos hacer para cambiar lo que los demás piensan de nosotros, pero sí podemos hacer mucho por la idea que tenemos de nosotros mismos. ¿Es que acaso nos podemos permitir pensar en nosotros de otro modo que no sea teniendo siempre en mente las mejores experiencias deseables? Ya tenemos bastantes problemas a diario como para encima crearnos los problemas adicionales que se derivan de la naturaleza negativa de nuestro pensamiento. Si queremos influir en los demás, debemos empezar a influir en nosotros mismos. Aunque cabe asegurarse de que tal influencia nos lleva en la dirección correcta.

(Tenemos control total sobre nuestros pensamientos hacia nosotros mismos, y es nuestra responsabilidad mantener una autoimagen positiva para evitar crear problemas innecesarios y poder influir positivamente en otros.)

La identidad

Saber que el gran Yo Soy está siempre a tu disposición te hace más fácil recurrir a Él y tomar conciencia de la presencia del Espíritu en tu interior. Gracias a la tranquila contemplación de la acción del Espíritu sobre todas las cosas, aprendes a mirar con calma más allá de las apariencias y ver a través de ellas el lado invisible de la realidad que moldea cualquier condicionamiento y recrea todos tus asuntos de un modo más próximo al esquema divino.

(La conexión consciente con la identidad espiritual superior permite trascender las limitaciones aparentes y acceder al poder transformador que opera detrás de las circunstancias externas.)

Con una visión espiritual más penetrante puedes disipar los obstáculos, retirar cualquier obstrucción, disipar los condicionantes erróneos.

(La percepción espiritual desarrollada actúa como una herramienta práctica para eliminar bloqueos y limitaciones que parecen externos pero son de origen mental.)

Di: "Ahora busco la salud en lugar de la enfermedad; la riqueza en lugar de la pobreza; la felicidad en vez de la tristeza. Al mejorar mi dominio sobre el sentido de la negación, sea esta el dolor o la pobreza, estoy probando cómo actúa la Ley de la Mente. Cualquier pensamiento inspirado en el temor o en la limitación desaparece de mi conciencia. Sé que mi palabra transmuta la energía en acción constructiva y produce salud, armonía, felicidad y éxito."

(Esta afirmación práctica demuestra cómo el cambio consciente de enfoque mental desde lo negativo hacia lo positivo activa las leyes mentales que gobiernan la manifestación.)

"Sé que hay algo en el centro de mi ser que está absolutamente seguro de sí mismo. Posee una seguridad absoluta y me da a mí la completa certeza de que todo está bien. Mantengo mi condición de Ser Divino, aquí y ahora."

(El reconocimiento de la naturaleza divina inherente proporciona una base inquebrantable de seguridad y certeza que trasciende las circunstancias cambiantes.)

CIENCIA

Los extraordinarios avances que la ciencia ha experimentado recientemente han abierto gran cantidad de mundos nuevos al conocimiento. Muchas cosas que antes parecían imposibles son ahora cotidianas. A diario, los titulares de los periódicos nos hablan de nuevos y mejores modos de hacer las cosas. Han dejado de sorprendernos los nuevos descubrimientos, porque hemos llegado a esperar de la ciencia que siempre logre lo que se propone. Sea cual sea nuestro problema, presentimos que la ciencia tiene la respuesta. De hecho, la ciencia nos proporciona muchas respuestas, y muchas más están aún por llegar. Está plenamente justificado que, de modos muy distintos, busquemos ayuda de la ciencia, pero ¿podemos contar con que esta nos proporcionará todas las respuestas que necesitamos?

(La ciencia moderna ha revolucionado nuestro mundo y expectativas, pero existe la pregunta fundamental sobre si puede satisfacer todas las necesidades humanas, especialmente las dimensiones espirituales y emocionales de la experiencia.)

Gunnar Gunderson, doctor en Medicina, antiguo presidente de la Asociación Americana de Medicina, ha remarcado significativamente que no podemos vivir tan solo de la ciencia, y que los fríos y secos métodos científicos no satisfacen ni al médico ni al paciente. Hace falta algo más. Según Gunderson, debe haber calidez, empatía, comprensión y fe.

(Incluso la comunidad médica reconoce las limitaciones de un enfoque puramente científico y la necesidad de elementos humanos y espirituales en la sanación y el bienestar.)

"No solo de pan vive el hombre..." Necesitamos algo más que comida para ser felices, y algo más que una píldora para devolvernos la salud. Ese "algo más" es el amor y la fe, y la ciencia no nos proporciona ninguna de estas dos cosas. Solo nosotros podemos ofrecer la experiencia del amor, y solo podemos hacerlo si aprendemos a liberar nuestras emociones de todo temor, resentimiento, odio y rabia. Debemos tener fe en que la Vida se expresa a través de nosotros en toda su perfección.

(La sanación completa y la felicidad requieren elementos que van más allá de lo material: amor y fe, que deben ser cultivados internamente y no pueden ser suministrados externamente.)

Sin el sentimiento del amor y la fe y la convicción de que la Vida que albergamos está libre de trabas, de poco sirven todas las técnicas de curación científicas.

(La efectividad de cualquier método curativo depende fundamentalmente del estado de conciencia, amor y fe de quien lo recibe, no solo de la técnica en sí misma.)

El dominio

Sabes que hay un Poder Divino en el centro de cada ser, un Poder que no conoce las carencias, las limitaciones, el miedo, la enfermedad, la ansiedad ni la imperfección. Pero como eres un individuo, puedes construir un muro de pensamientos negativos entre tu yo y tal perfección. El muro que te impide acceder al bien supremo está hecho de bloqueos mentales unidos por el miedo y el recelo y mezclados con experiencias negativas. No hace falta que el empobrecimiento y el dolor acompañen tu experiencia en esta vida.

(Cada persona tiene acceso a un poder divino perfecto, pero los patrones de pensamiento negativo actúan como barreras autoimpuestas que bloquean el acceso a esta perfección natural.)

Di: "Sé que en mi interior hay una Presencia, una Fuerza y una Ley que atraen irresistiblemente hacia mis experiencias todo lo que hace que la vida valga la pena. Sé que la amistad, el amor y las riquezas, la salud, la armonía y la felicidad están hechos para mí."

(Esta afirmación reconoce la existencia de leyes espirituales que operan para atraer experiencias positivas cuando se las reconoce y se permite su funcionamiento.)

"Sé que nada que no sea bueno puede salir de mí; así pues, la bondad que recibo solo cierra un círculo: satisface el deseo que yo siento hacia todas las cosas. Me niego a juzgar por las apariencias, ni mentales ni físicas, independientemente de lo que parezcan indicar. Siempre hay una Fuerza superior."

(El principio de correspondencia: lo que damos es lo que recibimos, y la importancia de no dejarse engañar por apariencias temporales cuando hay fuerzas superiores operando.)

"Confío en tal Fuerza con la absoluta certeza de que nunca me fallará. Repudio todo mal, me libero del miedo que lo acompaña y ejerzo continuamente un dominio que por derecho me pertenece."

(El verdadero dominio proviene de la confianza en el poder espiritual superior y el rechazo consciente de todo lo que no esté alineado con el bien supremo.)

Disfruta de la vida

Es un hecho bien sabido que mucha gente se refugia en la enfermedad para evitar tomar parte activa en la vida. Por ejemplo, hay quienes desarrollan todos los síntomas de una enfermedad coronaria cuando no pueden lograr sus objetivos, aunque un examen minucioso no consigue revelar la presencia de dicha enfermedad. Esta es solo una de las manifestaciones de un mecanismo bien conocido que todos usamos de vez en cuando para evitar hacer lo que queremos hacer.

(La enfermedad puede ser inconscientemente utilizada como mecanismo de escape de responsabilidades o desafíos, demostrando el poder de la mente sobre el cuerpo y la importancia de enfrentar la vida activamente.)

En situaciones de este tipo, es de sabios tener en mente la naturaleza fundamental de la Vida en sí misma. En primer lugar, la Vida es un proceso creador activo; en el momento en que su actividad se ve disminuida, aparece cierto estancamiento y la vitalidad se reduce sobremanera. Siempre deberíamos penetrar en la esencia de la vida en un mayor grado, nunca en menor grado. Al apartarnos de lo que deberíamos hacer, dejamos de tener una experiencia más plena de la vitalidad que nos aporta la Vida que habita en nosotros.

(La vida es intrínsecamente expansiva y creativa; resistirse a su flujo natural causa estancamiento y pérdida de vitalidad, mientras que alinearse con ella aumenta la energía vital.)

Esto, por supuesto, no significa que continuamente debamos atrevernos a sumergirnos en tareas desagradables. Significa más bien que deberíamos abordar tales tareas con una actitud diferente para que no nos resulten desagradables.

(La solución no es evitar responsabilidades, sino cambiar nuestra actitud hacia ellas, transformando la resistencia en aceptación activa y creativa.)

Si nos permitimos considerar ciertos aspectos de los que se presentan como una actividad ingrata y deseamos abandonarla, tan solo nos estamos privando de disfrutar en mayor medida las cosas que sí deseamos experimentar.

(La resistencia a ciertas experiencias limita nuestra capacidad de disfrutar plenamente las experiencias deseadas, creando un patrón general de resistencia a la vida.)

La vida

Solo si vives positivamente puedes ser feliz. Sabiendo que existe un solo Espíritu en el que todos habitamos, nos movemos y del que recibimos nuestro ser, sentirás la presencia de este Espíritu no solo en tu conciencia, sino también en todos tus asuntos. Tú estás unido a todas las cosas. Eres uno con la Luz eterna en Sí Misma. La Presencia del Espíritu en tu interior bendice a todos cuantos encuentra, tiende a curar todo cuanto toca, trae la alegría a la vida de todos los que están en contacto contigo. Por lo tanto, tú eres una bendición para ti mismo, para la humanidad y para el día en que vives.

(La vida positiva no es opcional para la felicidad; es una necesidad. La unidad espiritual hace que cada persona sea un canal de bendición que afecta positivamente a todo lo que toca.)

Di: "Hoy descubro la perfección que hay en mí. En su plenitud revelo el Reino que habita en mi interior. Observo el universo de mi vida sabiendo que el Espíritu que hay en mí hace que mi rumbo sea el correcto y me resulte fácil de trazar. Sé que no hay nada en mí que pueda de ningún modo obstruir o alejar el circuito divino de la Vida y el Amor, que es Dios."

(Esta afirmación reconoce la perfección inherente y el reino divino interno, estableciendo que nada puede interrumpir el flujo divino cuando se reconoce conscientemente.)

"Mi palabra disuelve todos los pensamientos e impulsos negativos que pudieran hacer sombra a mi perfección. La sabiduría brilla en mis pensamientos y en mis actos. La Vida trae la armonía a mi cuerpo para que este se revitalice, y su perfección se manifiesta en cada célula, cada órgano y cada función."

(Las palabras conscientes y positivas tienen poder disolvente sobre la negatividad y poder creativo para manifestar sabiduría, armonía y perfección física.)

"El Amor trae la armonía a mi mente para que la alegría cante en mi corazón. Estoy en completa unidad con el Bien."

(El amor divino es la fuerza armonizadora que transforma la mente y llena el corazón de alegría, estableciendo unidad con todo lo bueno.)

Un seguro gratuito

Hoy es posible contratar un seguro para cubrir casi cualquier situación y ser retribuidos por cualquier pérdida posible. De hecho, nuestro deseo de protegernos de cualquier pérdida ha propiciado que los seguros sean uno de los grandes negocios de hoy en día.

(La sociedad moderna busca protección externa contra pérdidas, creando una industria masiva basada en el miedo a la pérdida y la necesidad de seguridad material.)

En muchos casos, las primas que pagamos por tal protección son como un escape constante de nuestros bolsillos, pero pensamos que es un dinero bien gastado. Cuando realmente sufrimos alguna pérdida y la póliza hace efectivo el gasto que nos supuso, nos sentimos satisfechos por habernos protegido de este modo. Sin embargo, la póliza de seguros no sirve de nada si no sufrimos algún desastre. ¿No sería maravilloso si pudiéramos disponer de un seguro que nos protegiera de la posibilidad de que nos ocurra cualquier accidente?

(Los seguros tradicionales solo compensan después del daño; la verdadera protección sería prevenir que ocurran los problemas en primer lugar.)

En gran medida, disponemos de un seguro así. Y la prima no tiene un precio prohibitivo. De hecho, no es en absoluto cuestión de dinero. Por lo que a esta respecta, es un seguro gratuito, aunque no lo sea en todos los aspectos. Tenemos que tener el tiempo y hacer el esfuerzo de pagarlo con un buen control de nuestros pensamientos y nuestras emociones. Podemos disponer de un seguro gratuito que nos ofrezca la garantía de gozar de buena salud. Pero debemos apercibirnos del hecho de que la buena salud es nuestro estado natural, y dejar de llamar continuamente a la enfermedad con preocupaciones y ansiedades indebidas.

(Existe un "seguro" espiritual gratuito disponible a través del control mental y emocional, que previene problemas en lugar de solo compensarlos después de que ocurran.)

Lo mismo se aplica también a nuestras relaciones y nuestros asuntos. Podemos asegurarnos de que gozarán siempre de buena salud si dejamos de albergar emocional y mentalmente sus opuestos. Nunca es demasiado tarde para venderte a ti mismo un buen seguro gratuito.

(El mismo principio preventivo se aplica a todas las áreas de la vida: relaciones, finanzas, etc. La prevención mental es siempre posible y efectiva.)

La seguridad

No seas como Job, quien exclamó: "Aquello que más me temía ha caído sobre mí..." En lugar de eso, libérate de tus miedos y aprende que la Mente de Dios te guía en todo lo que haces y convierte el camino que tienes ante ti en un camino de alegría, felicidad y seguridad. Tu vida está siempre en manos de Dios, y si tú te dejas, Él te guiará, te protegerá y te hará pasar a salvo por todas las experiencias.

(El miedo atrae aquello que se teme, como ilustra el caso bíblico de Job. La verdadera seguridad viene de confiar en la guía divina y liberarse del miedo.)

Di: "Sé que la Inteligencia Divina me ayuda ahora a controlar mis pensamientos y me hace confiar en que solo las cosas buenas entrarán a formar parte de mi experiencia. Como ahora acepto su guía, Dios fluye dentro de mí y por todo lo que hago y todas mis situaciones."

(La inteligencia divina proporciona control mental y garantiza que solo experiencias positivas se manifiesten cuando se acepta conscientemente su guía.)

"Sé que hoy y todos los días el Poder del Espíritu Vivo hace perfecto el camino que tengo ante mí. La Inteligencia Divina está siempre actuando sobre mi mente, diciéndome qué es lo mejor que puedo hacer, aconsejándome con sabiduría y guiándome suavemente pero con seguridad por caminos de prosperidad, felicidad y salud física."

(La guía divina es constante y activa, proporcionando dirección práctica y sabiduría para navegar la vida hacia resultados positivos.)

"Estoy siempre protegido por el Amor Divino. Estoy seguro en manos de Dios. Todo sentimiento de ansiedad e inseguridad se disuelve ahora y desaparece. Solo lo bueno viene a mí y sale de mí. Esto es lo que espero. Esto es lo que acepto como mi experiencia."

(La protección divina es constante y efectiva; la aceptación consciente de esta protección disuelve la ansiedad y establece expectativas positivas.)

La capacidad mental

Parece que la mayoría de nosotros estamos bastante bien dotados en cuanto a capacidad mental. Pero mucha gente tiene la extraña idea de que esta disminuye con los años. En una investigación de la Oficina Naval de Investigaciones, se comprobó que con toda probabilidad a los cincuenta nuestra habilidad mental sería mayor de lo que fuese a los veinte; además, las facultades intelectuales parecían incrementar con la edad. Por supuesto, esta es una gran noticia para los que ya pasamos de los veinte. En cualquier caso, no nos desmoronamos mentalmente ni dejamos que así sea.

(Contrario a creencias populares, la investigación científica demuestra que la capacidad mental puede aumentar con la edad, desafiando limitaciones autoimpuestas sobre el envejecimiento.)

Es esta una idea agradable para conservar guardada en un lugar accesible de nuestra memoria. Aparentemente, lo único que puede entorpecer nuestra capacidad de pensar es creer que estamos perdiendo tal capacidad. Sin embargo, la trampa en este asunto está en asumir, en primer lugar, que nuestras facultades mentales se encuentran ya bien desarrolladas. ¿Hemos puesto alguna vez en movimiento todos sus engranajes? ¿Hemos usado alguna vez en profundidad los miles de millones de células nerviosas que hay en nuestro cerebro?

(La creencia en la disminución mental es lo único que realmente limita la capacidad mental. La mayoría de las personas nunca han desarrollado completamente su potencial mental disponible.)

A todos nos gusta pensar que pensamos, pero ¿no serán nuestros pensamientos como una grabación fonográfica que se repite una vez tras otra con monótona regularidad? ¿No es acaso posible que sepamos una melodía y la estemos tocando una y otra vez?

(Muchas personas confunden el pensamiento repetitivo y mecánico con el verdadero pensamiento creativo y original.)

En cierto modo, todos tenemos este problema. Pero también tenemos la capacidad de procesar nuevas ideas, de ensanchar nuestro conocimiento. Siempre estamos a tiempo de empezar a usar nuestra capacidad. Es como desarrollar unos músculos más fuertes: cuanto más los usemos, más podremos seguir usándolos. Así, con el paso del tiempo, cuanto más pensemos, más capaces seremos de seguir pensando. Luego empieza a pensar y sigue pensando más y mejor por el resto de tus días.

(La capacidad mental funciona como un músculo: se fortalece con el uso consciente y se puede desarrollar a cualquier edad a través de la práctica deliberada del pensamiento nuevo y creativo.)

La inspiración

El apóstol Juan nos cuenta que Jesús dijo: "Dios es espíritu, y aquellos que lo alaban deben alabarlo en el espíritu y en la verdad". Ciertamente es fascinante la concepción de la unión de toda la vida que Jesús proclamó en el éxtasis de su iluminación: "Yo y mi padre somos uno". Tú eres uno con este Espíritu y no puedes ser separado de Él. Tu palabra es poderosa porque tu palabra es la acción de Dios a través de tu pensamiento.

(La enseñanza de Jesús sobre la unidad con Dios establece que cada persona tiene acceso directo al poder divino, y las palabras tienen poder creativo porque son expresiones de la acción divina.)

Di: "Ahora clarifico mi visión y purifico mi pensamiento para que se convierta en un espejo que refleje la inspiración directamente desde el lugar secreto que la Mayor Altura ocupa en el centro de mi propio ser."

(La clarificación mental y la purificación del pensamiento permiten que la conciencia individual refleje la inspiración divina que reside en el núcleo del ser.)

"Y esto lo hago mediante la callada contemplación, sin necesidad de un gran esfuerzo, sino más bien aprendiendo a ayunar de toda negación y a saciarme en las afirmaciones de la realización espiritual."

(La inspiración se cultiva a través de la contemplación silenciosa, evitando pensamientos negativos y nutriéndose de afirmaciones espirituales positivas.)

"Sé que no debo colapsar ante los embates de la confusión que existe a mi alrededor. Hoy camino a la luz del Amor Divino. Él me guía y mi orientación se multiplica. Hay una inspiración en mi interior que gobierna cada acto, cada pensamiento, con certidumbre y convicción, en paz."

(La estabilidad mental frente al caos externo permite mantener la conexión con la guía divina, que proporciona certeza y paz en todas las acciones y pensamientos.)

"Sé que la llave que abre la casa del tesoro, la llave del reino de Dios, está en mi mano espiritual, y hoy entro en él, entro en el reino de Dios y lo examino. Este es el reino de la creación de Dios."

(El acceso al reino divino y sus tesoros espirituales está disponible aquí y ahora a través del reconocimiento consciente de nuestra naturaleza espiritual.)

Protégete

Existen muchas cosas en la vida contra las que hay que defenderse, pero ahora se nos dice que una de las más importantes es la naturaleza infecciosa de las ideas y las emociones de los demás. Una editorial del Journal of the American Medical Association afirmaba que la salud y la enfermedad mentales son tan contagiosas como una sonrisa o como el sarampión. No podemos pasar por alto las implicaciones que una idea como esta tiene para todos nosotros.

(La ciencia médica reconoce que los estados mentales y emocionales son literalmente contagiosos, lo que requiere protección consciente contra influencias negativas.)

Por supuesto, estamos usando el término "contagiar" en dos sentidos distintos. Podemos contagiarnos de la felicidad o la tristeza, la seguridad o el miedo, la estabilidad o la inestabilidad de los demás. Si nos dejamos contagiar por los temores de otro, esto será a su vez todo cuanto nosotros, por nuestra parte, podemos transmitir a los demás. Es tremendo pensar en las proporciones que podría alcanzar una reacción en cadena de este tipo. Por otro lado, nos queda la idea esperanzadora de que los factores positivos son igualmente contagiosos y se propagan de la misma manera.

(Los estados mentales se propagan como ondas, creando reacciones en cadena que pueden ser positivas o negativas, lo que hace crucial ser consciente de lo que transmitimos y recibimos.)

Independientemente de lo infecciosos que puedan ser los pensamientos negativos de una persona, todos contamos con un cierto factor interior de resistencia. Podemos decidir en gran medida si queremos dejarnos "infectar". Debemos desarrollar nuestra estabilidad mental y emocional hasta el punto de que nos resistamos a adquirir actitudes mentales no deseadas y que solo sirven para desequilibrar totalmente nuestro cuerpo y dejarnos completamente abiertos a problemas físicos graves. A la inversa, las cosas buenas que adoptemos de los demás pueden contribuir a nuestra salud y bienestar.

(Poseemos inmunidad mental natural que puede desarrollarse conscientemente para resistir influencias negativas mientras permanecemos abiertos a influencias positivas.)

Lo que debemos recordar es que solo tú determinas a qué ideas eres susceptible y en qué medida las absorbes. ¡No te contagies del tipo equivocado de pensamientos!

(La responsabilidad final de protección mental recae en cada individuo, quien tiene el poder de elegir qué influencias aceptar y cuáles rechazar.)

Ideas constructivas

Es imposible que experimentes toda la alegría de vivir si te identificas con algo inferior a esa misma alegría. Las imágenes que hay en tu mente te atraen, a la vez que también eres atraído por las personas, circunstancias y situaciones que se les parecen. Cuando te des cuenta de eso, entenderás que para poder hacer que cambien las condiciones indeseables, o para poder protegerte de ellas, debes cambiar necesariamente el esquema básico de tus ideas.

(La identificación mental determina la experiencia de vida; las imágenes mentales actúan como imanes que atraen experiencias correspondientes, requiriendo cambios en los patrones de pensamiento para transformar las condiciones externas.)

Eso requiere que vigiles constantemente lo que dejas que penetre en tu mente, o lo que permites que se derive de las experiencias negativas del pasado. Cuando un pensamiento es de alguna forma contrario a tu bien, debes desecharlo inmediatamente y reemplazarlo por su opuesto, aquella idea que afirma tan solo tu bienestar en cualquier sentido.

(La vigilancia mental constante es necesaria para filtrar pensamientos negativos y reemplazarlos inmediatamente con pensamientos que afirmen el bienestar personal.)

Di: "Sé que soy Hijo o Hija de las Alturas. Poseo la Inteligencia y la Perfección que se esconde detrás de todas las cosas. Como la naturaleza del pensamiento consiste en hacerse externo a la persona, atrayendo aquellas condiciones que se corresponden exactamente con él, yo afirmo que a mis pensamientos los guía la Divinidad."

(Esta afirmación reconoce la herencia divina y la ley fundamental de que los pensamientos se externalizan, por lo que deben ser guiados por la sabiduría divina.)

"Solo albergo ideas constructivas, y rechazo todas las demás. Soy consciente de que existe un Principio de Perfección en el centro de mi ser, una presencia invisible que constantemente se externaliza desde mí y a través de mí en cada rumbo que toma mi vida, hoy y siempre."

(El compromiso con ideas constructivas únicamente, respaldado por el reconocimiento de un principio de perfección interno que se manifiesta constantemente en la vida diaria.)

La buena conducta

Todos esperamos una buena conducta por parte de los demás, y continuamente insistimos a nuestros hijos en su importancia. La mayoría sentimos que nosotros mismos nos comportamos bastante bien, por nuestra parte. Pero, ¿es eso cierto? ¿O nos estamos engañando a nosotros mismos? De puertas para afuera, puede parecer que nos comportemos bien, pero la conducta que más cuenta no se puede ver.

(La verdadera conducta que determina nuestras experiencias de vida no es el comportamiento externo visible, sino los patrones de pensamiento internos e invisibles.)

¿Hasta qué punto están bien disciplinadas nuestras ideas? ¡Son probablemente mucho más traviesas de lo que parece!

(Los pensamientos no disciplinados pueden ser más destructivos que cualquier mal comportamiento externo, requiriendo atención y corrección consciente.)

Dwight L. Wilbur, doctor en Medicina y miembro del Colegio de Médicos de América, afirma que entre un tercio y dos tercios de las personas que acuden a la consulta del médico no padecen ninguna enfermedad orgánica reconocible. No significa esto que su enfermedad sea imaginaria, sino más bien que se trata de una disfunción provocada por su modo de pensar.

(La evidencia médica demuestra que la mayoría de las enfermedades no tienen causa orgánica, sino que son el resultado directo de patrones de pensamiento disfuncionales.)

Una y otra vez nos enfrentamos a la misma pregunta: ¿qué nos estamos provocando a nosotros mismos con las cosas que nos permitimos pensar? Y, a menudo, la respuesta es: más daño que bien. Con nuestro modo de pensar, no solo perjudicamos nuestro cuerpo, sino que también influimos adversamente en cada situación en que nos vemos involucrados. Pasamos una infinidad de tiempo quejándonos de todo tipo de problemas, pero rara vez vamos a buscar las ideas que nos han causado tales problemas.

(Los pensamientos no controlados causan daño físico y situacional, pero pocas personas buscan la raíz mental de sus problemas, prefiriendo quejarse de los síntomas.)

Hasta que no nos metamos de lleno e impongamos una cierta disciplina a nuestra manera de pensar, se seguirán repitiendo las mismas ideas monótonas y nuestros problemas se quedarán sin solución.

(Sin disciplina mental consciente, los patrones de pensamiento problemáticos se perpetúan automáticamente, manteniendo los problemas sin resolver.)

En cualquier momento podemos empezar a educar nuestras ideas en los rudimentos de la buena conducta. Se trata sencillamente de pensar más en lo que deseamos que en lo que no. Nuestras experiencias en la vida son el resultado de las ideas de nuestra mente, así que todo lo que necesitamos es que nuestros pensamientos se comporten adecuadamente.

(La disciplina mental consiste simplemente en enfocar los pensamientos en lo deseado en lugar de lo no deseado, ya que los pensamientos determinan directamente las experiencias de vida.)

La buena orientación

El bien está en los cimientos de todas las cosas, a pesar de que pueda parecer ausente. Pero hay que reconocer su presencia. Ya que solo hay un Espíritu y este está en tu interior y en el interior de todas las cosas, allí donde vayas lo encontrarás. Encontrarás el Espíritu en las personas, en los lugares y en las cosas. Este Espíritu único, que se manifiesta en todo y a través de todo, incluido tú mismo, ajusta automáticamente las partes del todo.

(El bien es el fundamento universal de toda existencia, presente en todo aunque no siempre reconocido; el Espíritu único coordina automáticamente todas las partes de la realidad.)

Así pues, puedes aceptar con total seguridad que el Espíritu que hay en tu interior te precede y te prepara el camino. Tu fe está puesta en algo real, cierto como las leyes de la vida, exacto como los principios de las matemáticas. Es la Energía vital que da fuerza a cada uno de tus pensamientos, cada una de tus acciones, cuando estos se encuentran en armonía con Ella.

(La guía espiritual es tan confiable como las leyes naturales; cuando los pensamientos y acciones están alineados con el Espíritu, reciben poder y dirección automáticamente.)

Di: "Sé que el Espíritu que habita en mi interior me precede y hace que el camino que siguen mis experiencias sea perfecto, llano, fácil y feliz. No hay nada en mí que pueda obstruir los circuitos divinos de la Vida, la Totalidad y la Perfección. Mi palabra positiva disuelve cualquier pensamiento o impulso negativos que proyectarían la sombra de la imperfección sobre los límites de mi experiencia."

(Esta afirmación reconoce que el Espíritu va adelante preparando el camino, y que las palabras positivas tienen poder para disolver cualquier interferencia negativa.)

"Solo me identifico con el Espíritu Vivo; con toda la Energía, toda la Presencia y toda la Vida que existe. Levanto mi copa en conformidad, sabedor de que la lluvia divina la llenará hasta el borde."

(La identificación completa con el Espíritu y la actitud receptiva garantizan que se reciba abundancia divina.)

Los recursos

Para que la vida nos sea una experiencia maravillosa, parece que los individuos debamos estar siempre enfrascados en algún tipo de actividad creativa. Podemos ocuparnos en cosas que nos ayuden a llenar las horas y nos mantengan la mente entretenida, pero a la larga echaremos en falta ese tipo de satisfacción que solo aparece al completar algo creativo y valioso.

(La verdadera satisfacción vital requiere actividad creativa genuina, no meramente ocupaciones que llenen el tiempo, sino proyectos que produzcan algo valioso y significativo.)

En relación con esto, la doctora Eleanor Crissey de la Universidad de Cornell avanzó la idea de que los individuos que se acercan a la jubilación deberían haber desarrollado recursos tanto internos como externos de los que echar mano. Ella cree que la actividad creativa es vital, y que debe realizarse por el simple placer que produce.

(La investigación académica confirma que los recursos creativos internos son esenciales para el bienestar, especialmente en etapas posteriores de la vida, y deben cultivarse por su valor intrínseco.)

Desde un cierto punto de vista, el deseo y la necesidad de ser creativos no son adquiridos, sino que son algo connatural a todos nosotros. Si no nos damos cuenta de esto o no hacemos algo al respecto, nuestras vidas parecen huecas. La creatividad resulta ser una necesidad para todas las personas. A los niños les gusta hacer cosas, aunque sea tan simple como elaborar pasteles de barro. Los jóvenes, los adultos y los mayores tienen que encontrar la manera, el medio y el canal para expresarse constructivamente si quieren descubrir el placer de vivir.

(La creatividad es una necesidad humana innata, no aprendida; su ausencia crea vacío existencial, mientras que su expresión en cualquier forma y a cualquier edad es esencial para el bienestar.)

Recientemente, el gran éxito de "hágalo-usted-mismo" refleja la necesidad de los individuos de descubrir nuevos modos de ser creativos. Quizás esto se debe a que muchos individuos se ganan la vida con actividades rutinarias que no les ofrece oportunidad alguna de expresar su propia individualidad.

(El movimiento del "hazlo tú mismo" representa una respuesta compensatoria a trabajos rutinarios que no permiten expresión creativa personal.)

Algunos de nosotros, independientemente de la edad, tenemos que encontrar la manera de expresar el impulso creativo que nos da la Vida que llevamos en nuestro interior para así poder disfrutar la vida de un modo más pleno. ¡Nunca es demasiado tarde para empezar!

(La expresión del impulso creativo interno es posible a cualquier edad y es esencial para una experiencia de vida plena y satisfactoria.)

La acción correcta

La acción correcta es aquella en que cada fin legítimo y constructivo que tienes en mente se ejecuta satisfactoriamente. Eso quiere decir que sabes qué hacer, cómo pensar, cómo actuar, cómo proceder. Sabes con seguridad que si tus ideas están de acuerdo con la Naturaleza Divina, la Ley de Dios se refuerza a Sí Misma en tus acciones. Por eso, no hay nada en tu interior o a tu alrededor que pueda poner límites a tus pensamientos creativos. El Poder está en ti, y la acción que se deriva de tal Poder produce armonía, paz, felicidad y éxito.

(La acción correcta surge cuando los pensamientos están alineados con la naturaleza divina, permitiendo que las leyes espirituales operen libremente sin limitaciones internas o externas.)

Di: "Sé que en la conciencia de la Naturaleza Divina está el alimento para saciar todas mis necesidades -físicas, mentales o espirituales- y acepto ese alimento con la mayor gratitud. Doy las gracias porque ese es el modo de vida que satisface mis necesidades, a través de las puertas de mi ser interior, y doy las gracias porque sé cómo utilizar esa Ley perfecta."

(La conciencia divina contiene todo lo necesario para satisfacer cualquier necesidad humana, y la gratitud y el conocimiento de cómo acceder a esta ley perfecta son claves para su utilización.)

"Acudo a esta gran Fuente de Alimento en el centro mismo de mi ser a absorber todo aquello que necesito, mental o físicamente, y me inundo en la conciencia de la realidad de aquello que deseo. Dejo que tal conciencia penetre en mi mundo de pensamientos y acciones, sabiendo que traerá la paz, la armonía y el orden a mi alrededor."

(El acceso consciente a la fuente divina interna proporciona todo lo necesario, y la inmersión en la conciencia de lo deseado permite que se manifieste en pensamientos y acciones.)

"Nace en mí una fe renovada en los recursos ilimitados de la Presencia Divina, la Ley Perfecta, y ahora solo hay acciones correctas en todo lo que hago."

(La fe en los recursos divinos ilimitados garantiza que todas las acciones estén alineadas con la perfección divina.)

Grabaciones mentales

Solemos cansarnos de oír una y otra vez el mismo disco. Por supuesto, es fácil parar el disco y volver a estar en paz. Pero ¿qué ocurre en nuestros pensamientos, con esas ideas que parece que se persigan las unas a las otras dentro de nuestra mente? Regularmente, repetimos el mismo esquema de pensamiento sin que este parezca tener un final. Y la canción que oímos decididamente no nos gusta.

(Los patrones de pensamiento repetitivos son como discos que tocan constantemente en la mente, pero a diferencia de un reproductor físico, requieren esfuerzo consciente para cambiarlos.)

Se ha dicho que el esquema de pensamiento neurótico se repite una y otra vez. Tales esquemas neuróticos suelen implicar sentimientos de odio, miedo, ansiedad y culpabilidad. Si existe algo parecido al movimiento perpetuo, es justamente cuando nos encontramos atrapados en la noria de nuestras ideas negativas.

(Los patrones neuróticos de pensamiento crean ciclos de negatividad que se autorrenuevan, funcionando como un movimiento perpetuo mental destructivo.)

Normalmente, nos reclinamos en el asiento y pasamos horas escuchando las mismas canciones, agotándonos tanto emocional como físicamente, para luego acabar en la consulta del médico. En nueve de cada diez casos, si el médico es sincero nos dirá que puede aliviarnos algunos dolores que nos ha provocado nuestra orgía mental, pero que no puede evitar que estos se vuelvan a presentar. Si fuéramos conscientes, haríamos con nuestra mente lo mismo que hacemos con el tocadiscos cuando nos pasa algo así. Podemos cambiar el disco.

(Los patrones de pensamiento negativo causan agotamiento y problemas físicos reales; la medicina puede tratar síntomas pero no puede cambiar los patrones mentales que los causan - solo nosotros podemos hacer ese cambio.)

Hay muchas grabaciones mentales que pueden resultar agradables y beneficiosas, aunque descubrirlas quizás nos lleve algún tiempo. El disco del odio hay que cambiarlo por el del amor; el del miedo, por el de la confianza; el de la ansiedad, por el de la fe, y el de la culpa, por el perdón. Después de un tiempo, nos daremos cuenta de que podemos cambiarlos automáticamente y poner uno más armonioso.

(Existen alternativas positivas para cada patrón mental negativo, y con práctica, el cambio de patrones puede volverse automático, creando armonía mental.)

Libres de miedo

Liberar tu corazón del miedo es poseer una confianza implícita en lo bueno, lo duradero y lo verdadero. El miedo es todo cuanto debemos temer. No es del huésped que te ataca o de la confusión que te rodea de lo que debes tener miedo, es tan solo la falta de confianza en el bien lo que debería preocuparte. Gracias a tu visión espiritual sabes que solo lo bueno es permanente, y todo lo demás es transitorio. Sabes que la justicia acaba disolviendo todo lo que se le opone. El poder del Espíritu reina sobre todas sus antagonistas. Así pues, no deberías sentir ningún temor; y cuando no haya en ti ni odio ni temor, entonces llegarás a entender la unidad de la Vida.

(El único miedo legítimo es el miedo mismo; todo lo demás son apariencias temporales. La visión espiritual revela que solo el bien es permanente, y el poder espiritual siempre triunfa sobre cualquier oposición.)

Di: "Soy consciente de que el temor no es propio de Dios, ya que contradice la Presencia Divina, repudia el Amor infinito y niega el Bien ilimitado. El temor no es una persona, un lugar o una cosa; es solo un impostor al que he creído. Lo he albergado durante tanto tiempo que me ha llegado a parecer algo real."

(Esta afirmación reconoce que el miedo es incompatible con la naturaleza divina y es meramente una creencia falsa que ha sido aceptada como real por hábito.)

"Hoy repudio todo miedo. Renuncio a todo pensamiento de odio. Entro en unión consciente con el Espíritu. Acepto el Bien como supremo, positivo y absoluto. Con alegría comienzo las actividades de este día, recuerdo sin pesar los hechos de ayer, y con confianza miro adelante hacia el mañana, porque hoy mi corazón está libre de todo temor."

(El rechazo consciente del miedo y la aceptación del bien como supremo permite vivir con alegría en el presente, sin lamentarse del pasado ni temer el futuro.)

Cita final de la Sección I

"Atados de pies y manos, todos estamos sometidos a los dictados de la libertad; la libertad nos obliga pero, como tal libertad que es, también nos deja que creemos todos aquellos condicionamientos externos que acaban por limitarnos. Del mismo modo, nos capacita además para disolverlos y hacerlos desaparecer.

No basta con decir que atraemos aquello que pensamos sino que nos convertimos en aquello en lo que pensamos y atraemos aquello en lo que nos hemos convertido.

Siguiendo la Ley de la Mente, inherente a nosotros mismos, hacemos crecer todo aquello que alabamos. Alábate a ti mismo para pasar de la debilidad a la fortaleza, de la ignorancia a la inteligencia, de la pobreza a la abundancia.

Es tanto el poder de los buenos pensamientos que estos hacen que desaparezca todo cuanto no se les parece."

(Esta conclusión establece que la libertad fundamental incluye tanto la capacidad de crear limitaciones como de disolverlas; nos convertimos en lo que pensamos, la ley mental hace crecer lo que se alaba, y los pensamientos positivos tienen poder para eliminar todo lo negativo.)

Cómo Vives La Vida

Vivir es una cuestión muy personal. Nadie puede hacerlo por ti. Los demás pueden ofrecerte consejo y hacerte un sinfín de sugerencias sobre lo que deberías hacer y cómo hacerlo. También están las constantes sugerencias que te haces a ti mismo a partir de tus éxitos y fracasos pasados. Sin embargo, en un último análisis, todo lo que hemos llegado a ser se ha convertido en parte de nuestros propios conceptos mentales, aderezado con nuestra propia naturaleza emocional y física.

(La vida es una experiencia individual única que no puede ser vivida por otros; nuestra identidad actual es el resultado de conceptos mentales propios combinados con nuestra naturaleza emocional y física.)

Tú eres tú. Aquello que eres y aquello en lo que te convertirás es el resultado de la motivación interna que tú mismo has establecido. Sin darte cuenta, quizás hayas estado conduciéndote en una dirección distinta de la que realmente deseabas seguir.

(La identidad y el futuro personal están determinados por motivaciones internas autoestablecidas, aunque a menudo podemos estar moviéndonos inconscientemente en direcciones no deseadas.)

Cuando entiendas la manera que tiene la mente de crear, una nueva visión de la vida se abrirá ante ti. Solo puedes apreciar la vida y tus experiencias como cosas supremas si antes cobras conciencia internamente de que estas son supremas tal y como son.

(Comprender el proceso creativo de la mente abre nuevas perspectivas vitales; la apreciación de la vida como suprema requiere primero el reconocimiento interno de su naturaleza suprema.)

El espacio interior

Las sondas que se están enviando al espacio exterior han cautivado la imaginación de todo un país. En un artículo sobre la era espacial, el autor comentaba que "la motivación más básica de la carrera espacial es el instinto duradero e insaciable del hombre de explorar y llegar a conocer su entorno. El espacio es un desafío simplemente porque, igual que el monte Everest, está ahí".

(La exploración espacial refleja el impulso humano fundamental de explorar y comprender el entorno, motivado por la curiosidad innata y el desafío de lo desconocido.)

Es maravilloso contemplar la infinitud que existe fuera de nosotros. Pero lo más asombroso es el infinito que existe en nuestro interior y del que, sin embargo, ni siquiera somos conscientes. Cabe explorar el espacio exterior, pero ¿acaso no deberíamos someter a nuestro espacio interior, el reino de nuestro propio pensamiento, a una investigación aún más intensa?

(Mientras exploramos el espacio exterior, el espacio interior de la mente humana permanece largamente inexplorado, a pesar de ser igualmente infinito y posiblemente más importante.)

Aquello que nos permite explorar el espacio exterior, nuestra propia capacidad de pensar, es en general uno de nuestros grandes enigmas. Se ha llevado a cabo un considerable trabajo de investigación sobre el cerebro, pero el cerebro es solo el instrumento del pensamiento. Por lo que respecta al pensamiento mismo, el que crea bellas poesías, arte, maravillas de la ingeniería y experimenta el amor y el afecto, poco se sabe de él. Y a pesar de ello, sigue siendo lo más importante que poseemos, lo que nos convierte en humanos.

(La capacidad de pensar, que hace posible toda exploración externa, permanece como un misterio; aunque estudiamos el cerebro como instrumento, el pensamiento creativo y emocional en sí mismo es poco comprendido pero es la esencia de la humanidad.)

En el futuro, los científicos prestarán más atención a ese objeto nebuloso, intangible, que es nuestra mente. Pero mientras tanto, el espacio interior es algo que podemos investigar por nosotros mismos. Cada uno de nosotros puede convertirse en un científico investigador. El único equipo que necesitamos es nuestro pensamiento. Y los resultados de nuestros experimentos pueden llegar a tener efectos medibles en nuestra vida diaria.

(La exploración del espacio interior es accesible a todos ahora mismo, usando solo el pensamiento como herramienta de investigación, con resultados que pueden medirse en mejoras concretas en la vida cotidiana.)

El poder divino

Todo lo que existe en la naturaleza es la individualización de una única Vida que lo coordina todo; una Presencia, una Ley de la existencia. Nuestra mente está tan llena de ideas que contradicen este hecho que incluso la Verdad debe esperar para que tú llegues a reconocerla. Tienes que aprender a tomar conciencia de la Presencia Divina y el Poder Divino; del hecho de que la Verdad, el Amor y la Razón son el todo. En lugar de refugiarte en pensamientos negativos, haz que tu mente se recree en la paz y la alegría. Descubre el poder del Espíritu invisible que en estos momentos está trabajando en tu interior y a través de ti. Aférrate a este conocimiento con total certitud.

(Toda la naturaleza es expresión de una Vida única coordinadora; las ideas contradictorias bloquean el reconocimiento de la verdad; la conciencia debe enfocarse en la presencia divina y el poder espiritual que opera desde dentro.)

Di: "Sé que ahora soy un ser perfecto, que hoy vive bajo condiciones perfectas. Consciente de que solo el Espíritu es real, sé que hay una Energía que actúa y reacciona en mi experiencia, en mi cuerpo y en mi mente, por mi bien."

(Esta afirmación establece la perfección presente y reconoce al Espíritu como la única realidad, con energía divina trabajando activamente para el bien personal.)

"Sé que esta conciencia, a través de la Ley, trae la armonía a mis experiencias, así como la prosperidad y una sensación de felicidad, paz, salud y alegría. Hoy estoy en comunión con la Presencia invisible que puebla el mundo con los productos de Su vida, Su luz y Su amor."

(La conciencia espiritual opera a través de leyes para manifestar armonía, prosperidad y bienestar; la comunión con la presencia divina conecta con la fuente de toda vida, luz y amor.)

"Retiro el velo que escondía mi ser real y me acerco al Espíritu que hay en mi interior, que está en todas las cosas y en todas las personas. Acepto todo cuanto pertenece al Espíritu. Deseo todo cuanto forma parte de Su naturaleza."

(Remover las ilusiones que ocultan la verdadera naturaleza espiritual permite la conexión directa con el Espíritu universal; aceptar y desear solo lo que es de naturaleza espiritual.)

La salud mental

Se ha hablado mucho en los últimos años de la salud mental. Parece que se trata de algo muy deseable, pero no está muy claro qué es exactamente y qué podemos hacer nosotros, como individuos, por ella. Por eso, me resultó muy gratificante encontrar la concisa afirmación de W. W. Bauer, doctor en Medicina y director de Educación para la Salud en la Asociación Americana de Medicina. Decía que la salud mental tiene que ver con la relación que todos establecemos con nosotros mismos, con los que nos rodean y con las condiciones que nos envuelven.

(La salud mental se define claramente como la calidad de las relaciones que establecemos en tres dimensiones: con nosotros mismos, con otros y con nuestro entorno.)

Esto, si la memoria no nos falla, nos ha de sonar extrañamente familiar. Hace mucho tiempo, una definición de la religión rezaba así: "El propósito de la religión es fijar la relación que cada cual ha de tener consigo mismo, con sus vecinos, con el mundo en que vivimos y con nuestro Dios o Creador".

(La definición de salud mental es prácticamente idéntica a antiguas definiciones de religión, sugiriendo una conexión profunda entre bienestar mental y experiencia espiritual.)

Es este cuarto punto el que los programas actuales de salud mental parecen pasar por alto inintencionadamente. Pero ¿no es posible que el éxito o fracaso de un programa de salud mental concebido para el individuo, o para toda una sociedad, pueda depender de lo que pensamos de Dios y de nuestra relación con Él? Una y otra vez, hombres y mujeres de ciencia y de religión han señalado que todos nuestros pensamientos y nuestras acciones se derivan de nuestras más íntimas convicciones, así como que es básico para la naturaleza humana desarrollar una actitud religiosa, tanto si esta resulta constructiva o destructiva para nuestro bienestar.

(Los programas de salud mental pueden fallar al omitir la dimensión espiritual; la relación con Dios puede ser determinante para el éxito; todos los pensamientos y acciones surgen de convicciones profundas, y la actitud religiosa es una necesidad humana básica.)

La relación con el Creador es algo que cada cual debe clarificar por sí mismo de un modo inteligente y emocionalmente sano. Llegados a este punto, cualquier problema que pudiera surgir en las otras áreas de interés de los programas de salud mental se solucionará automáticamente a sí mismo.

(Una relación personal sana e inteligente con el Creador resuelve automáticamente otros problemas de salud mental, sugiriendo que la dimensión espiritual es fundamental.)

Un orden perfecto

Cuando trepas conscientemente a la cima de una montaña y elevas tus pensamientos por encima de la confusión reinante en todo aquello que parece inconexo o disociado, te unificas con el orden de la Causa espiritual que está tras todas las cosas. En la medicina psicosomática, así como en cualquier otro tipo de reajuste psicológico, siempre está presente la idea de que hay un orden universal oculto detrás de todas las cosas, un orden que es en sí mismo perfecto. No es banal afirmar que la perfección divina está en todas las cosas y se manifiesta en y a través de cada una de ellas de un modo único.

(Elevar la conciencia por encima de la confusión aparente conecta con el orden espiritual subyacente; tanto la medicina psicosomática como la psicología reconocen un orden universal perfecto que opera detrás de todas las manifestaciones.)

Di: "Afirmo la perfección del Orden Divino que hay en el centro de mi ser. Al cobrar conciencia de Su realidad, dejo que Su esencia fluya a través de mí, reclamándola como propia. Al creer en Su completitud, su perfección y sus buenas acciones, sé que todo lo que hay en mi experiencia es conforme a Su naturaleza."

(Esta afirmación reconoce y activa el orden divino perfecto interno, permitiendo que su esencia fluya y transforme toda la experiencia personal según su naturaleza perfecta.)

"Al aceptar su paz, estoy tranquilo. Al expresar Su amor, entro en comunión con la vida. Creyendo en Su poder, con la fe de un niño, acepto la autoridad de Sus actos en mis asuntos cotidianos. Hoy declaro la presencia y la actividad del Espíritu en lo que yo soy, en mis relaciones con los demás y en mis contactos con el mundo que me envuelve."

(La aceptación y expresión de las cualidades divinas (paz, amor, poder) se manifiesta en todos los aspectos de la vida: personal, relacional y ambiental.)

Los problemas

Sean de un tipo u otro, todo parece que hayamos recibido nuestra parte correspondiente de problemas; unos problemas que no nos gustan y de los cuales queremos desembarazarnos. Pero al intentar deshacernos de ellos, surge una pregunta interesante: ¿hasta qué punto no habremos creado nosotros mismos aquello en lo cual no queremos tener parte alguna?

(Los problemas son universales, pero surge la cuestión crucial de hasta qué punto somos nosotros mismos los creadores de aquello de lo que queremos escapar.)

Un estudio de grupos padre-madre-hijo llevado a cabo por la Clínica Psicológica Universitaria, de la Universidad de Illinois, reveló que en gran medida los problemas que los padres deben afrontar con sus hijos son el resultado de sus propios desajustes. En otras palabras, son los padres quienes han creado los problemas que intentan resolver.

(La investigación psicológica demuestra que los problemas familiares frecuentemente son proyecciones de los desajustes de los padres, quienes inconscientemente crean los problemas que luego intentan solucionar.)

La mayor parte de las dificultades que encontramos en la vida no nos caen de la nada. De algún modo, las hemos creado sin darnos cuenta, o las hemos atraído con nuestro modo de pensar, de sentir o de actuar. Y, del mismo modo, ¡también podemos deshacernos de ellas!

(Los problemas no son casuales sino que son creados o atraídos inconscientemente por nuestros patrones de pensamiento, sentimiento y acción; la misma capacidad creativa puede usarse para eliminarlos.)

Al margen de las dificultades que nos puedan asediar, lo primero que deberíamos hacer es averiguar qué pensamos, porque este es el factor que controla lo que sentimos y lo que hacemos. ¿Estamos siempre pensando en nuestros problemas, o les buscamos una solución? ¿Contribuyen nuestras ideas a aumentar el problema, o disminuyen su tamaño? Los problemas tienen la costumbre de aparecer y desaparecer debido a causas que pueden resolverse en el curso del pensamiento.

(El pensamiento es el factor de control que determina sentimientos y acciones; enfocar pensamientos en problemas los magnifica, mientras que enfocarlos en soluciones los reduce.)

En lugar de considerar que un problema es algo que existe enteramente fuera de nosotros, si nos tomamos el tiempo de examinar con cuidado nuestras ideas descubriremos sin duda que las dificultades brotan de nuestro interior. A menos que aprendamos a pensar cuidadosamente y con discreción, nuestras ideas se convertirán en problemas reales contra los que un día nos descubriremos batallando.

(Los problemas no son externos sino que surgen de patrones de pensamiento internos; sin disciplina mental consciente, los pensamientos se materializan como problemas reales que requieren solución externa.)

Las soluciones

Dios es la Presencia y la Fuerza que todo lo sabe y todo lo puede. Y si logras elevar tu problema a esa instancia tan alta de su propia consciencia y sentir que la respuesta viene a ocupar el lugar del problema, entonces tu problema se habrá resuelto. Debes saber que no hay nada en ti que impida que tal cosa suceda, que no existe ninguna duda o limitación en tu mente. Debes sentir que la respuesta está instalada en tu consciencia y se presentará inmediatamente a tu conocimiento en tu experiencia presente.

(Las soluciones están disponibles cuando elevamos los problemas a la conciencia divina omnisciente y omnipotente, permitiendo que la respuesta reemplace al problema en nuestra conciencia.)

Para encontrar la solución a un problema suéltalo y, decididamente, espera la respuesta.

(La solución requiere dejar ir el problema y mantener expectativa confiada de la respuesta.)

Di: "Sé que todos mis actos y mis pensamientos están gobernados por una Inteligencia superior. Hay algo en mí que sabe cómo actuar. No solo sabe cómo actuar, sino que me empuja a actuar según lo que sabe. Por consiguiente, todo cuanto debería hacer, lo haré; todo cuanto debería saber, lo sabré."

(Esta afirmación reconoce la guía de inteligencia superior que no solo conoce la acción correcta sino que impulsa hacia ella, garantizando conocimiento y acción apropiados.)

"Ante cualquier problema o dificultad aparente que se me pueda presentar, aceptaré la guía Divina. Ahora mismo existe una solución para cada uno de mis problemas. Hay un flujo de Vida interno, silencioso, que me transporta sano y salvo a mi destino, así como al cumplimiento de todos mis buenos propósitos."

(La guía divina está disponible para todo problema; las soluciones ya existen; un flujo de vida interno garantiza llegada segura a destinos deseados y cumplimiento de propósitos constructivos.)

¿Te gusta tu trabajo?

Un sondeo realizado por Gallup Poll reveló el hecho pasmoso de que casi la mitad de la población está descontenta con su trabajo. Un porcentaje alarmantemente alto que pone de manifiesto una situación que cabría examinar a fondo. Pero ¿qué es lo que realmente cabe examinar, los trabajos o a las personas?

(La insatisfacción laboral masiva requiere examinar si el problema está en los trabajos mismos o en las actitudes de las personas hacia el trabajo.)

¿Es posible que la mitad de las cosas que hay que hacer en este país sean tareas que a nadie le guste hacer? Esto parece casi imposible, ya que hay también un gran número de personas que se sienten contentas con lo que hacen, mientras que otras se sentirían realmente miserables haciendo la misma tarea. Una buena pregunta que nos podemos hacer es si seríamos felices con alguna clase de ocupación, ¿o es que acaso somos alérgicos al trabajo?

(La variabilidad en las reacciones al mismo trabajo sugiere que la satisfacción laboral es más una cuestión de actitud personal que de naturaleza inherente del trabajo.)

Si podemos hacer algo por cambiar un trabajo que no nos gusta, también debemos hacerlo para cambiarnos a nosotros mismos. Somos la fuente de nuestra propia infelicidad. Lo que nos hace infelices no es lo que el trabajo nos provoca, sino el modo de reaccionar ante él. Si no sabemos encontrar la forma de sentirnos felices con el trabajo que tenemos ahora, nunca encontraremos un trabajo que pueda hacernos aún más felices.

(La infelicidad laboral se origina en nuestras reacciones, no en el trabajo mismo; cambiar trabajos sin cambiar actitudes no resuelve el problema fundamental.)

Todos tenemos que trabajar, porque todos tenemos que comer, pero podemos además ser felices en este proceso. La comida sabe mucho mejor de esa forma. Sea cual sea nuestro trabajo, debemos buscar lo que este tenga de interesante, de agradable, aunque solo sea una parte de la actividad. Debemos empezar por hacer que nos guste algo, o nunca aprenderemos a que nada nos guste. Debemos salirnos de ese cincuenta por ciento que se siente insatisfecho con su trabajo. Francamente es un sinsentido que nos permitamos el lujo de sentirnos miserables durante más de la mitad del tiempo que pasamos despiertos. Solo cuando aprendamos a disfrutar del trabajo que hacemos seremos capaces de encontrar otro que nos guste aún más.

(El trabajo es inevitable, pero la infelicidad no; encontrar aspectos agradables en el trabajo actual desarrolla la capacidad de disfrutar, que es prerequisito para encontrar trabajos más satisfactorios.)

La no resistencia

Gandhi construyó toda su filosofía de la vida en torno a la teoría de la no violencia. Un antiguo sabio chino dijo que todo es posible para aquellos que saben practicar la inactividad. Jesús dijo que "no nos resistamos al mal". Seguramente debe de haber algo de verdad en unas ideas tan simples. Si es así, y si existe esa trascendencia espiritual de la conciencia que es capaz de disolver los hechos más sólidos, entonces deberías conocerla y usarla.

(Grandes maestros espirituales han enseñado el poder de la no resistencia; esta capacidad de trascendencia espiritual puede disolver problemas aparentemente sólidos y debe ser conocida y aplicada.)

Piensa en un iceberg bajo los rayos solares. No tardará mucho en disolverse. Lo que antes era un obstáculo, pronto se habrá vuelto líquido. Quizá sea este el significado de la trascendencia espiritual, la conciencia interior, el poder de la no violencia. Todas las grandes personas, las personas buenas y las sabias, han sabido esto. Pero, demasiado a menudo, tendemos a resistirnos a aquello que no nos gusta, en lugar de superarlo.

(La analogía del iceberg y el sol ilustra cómo la conciencia espiritual puede disolver obstáculos sin lucha directa; la resistencia es menos efectiva que la trascendencia.)

Di: "Hoy practico la no resistencia. Olvido todo lo que parece contradecir la Realidad en la que creo y afirmo que la Realidad opera en mi vida. Resueltamente, doy la espalda a todo lo que niegue el bien que deseo experimentar, a la vez que afirmo ese mismo bien."

(Esta afirmación practica la no resistencia enfocándose en la realidad espiritual en lugar de las apariencias contradictorias, afirmando el bien deseado en lugar de luchar contra lo no deseado.)

"En medio del temor, proclamo la fe. En el centro de la incertidumbre, proclamo la convicción. En medio del deseo, proclamo la abundancia. Donde parece haber tristeza, anuncio la alegría. No existe situación o condición alguna que se resista a estos pensamientos trascendentes, porque proclaman la omnipresencia de Dios y la guía Divina de la Mente que todo puede conseguirlo."

(Los pensamientos trascendentes que afirman cualidades divinas son irresistibles porque reconocen la omnipresencia de Dios y el poder divino ilimitado.)

El éxito

Hay un antiguo dicho familiar en los Estados Unidos que dice: "Nada triunfa tanto como el éxito". A esta idea ciertamente evidente, quizá deberíamos añadirle otra no tan obvia que reza: "Siempre tenemos éxito". ¿Qué significa "éxito"? Podría definirse como la satisfacción, el cumplimiento o la consecución de aquello que ocupa preeminentemente nuestro pensamiento.

(El éxito se redefine como la manifestación de aquello en lo que pensamos predominantemente, lo que significa que todos tienen éxito en materializar sus pensamientos dominantes.)

Pensemos en aquellos individuos que han tenido éxito toda su vida: han encontrado la alegría, la felicidad, la salud y aún disfrutan de todas ellas en la edad madura. También otros tuvieron éxito: nunca tuvieron dinero, su salud siempre ha sido delicada, su vida familiar fue un fracaso y todo sigue siendo una catástrofe. ¡Todos han tenido éxito en experimentar aquello que siempre han creído que les iba a pasar! Quizá sea de sabios echar un vistazo a nuestra propia vida.

(Tanto experiencias positivas como negativas representan "éxito" en manifestar creencias dominantes; cada persona experimenta aquello que genuinamente espera que le suceda.)

¿Tenemos todo lo que deseamos o, por el contrario, solo lo que esperamos tener? Hay una gran diferencia. Ya que siempre tenemos éxito, deberíamos ser más cuidadosos al escoger en qué triunfamos. ¿Tenemos éxito en experimentar lo que queremos, o lo que no queremos? Y esto nos lleva a preguntarnos en qué ocupamos nuestros pensamientos la mayor parte del tiempo: ¿en lo que queremos o en lo que no queremos?

(La diferencia crucial está entre desear y esperar; siendo que siempre manifestamos nuestros pensamientos dominantes, es vital elegir conscientemente en qué tener éxito.)

Aquí está el secreto de por qué algunos parecen tener éxito en experimentar todo lo bueno de esta vida, mientras que otros parecen haberlo dejado escapar cuando les pasó por delante. Lo bueno de esta vida siempre está pasando de unos a otros. Pero aparentemente el único modo de que te llegue tu parte es aceptar siempre mentalmente las cosas buenas que te llegan, en lugar de rechazarlas. Nunca tendrás aquello que te niegas a aceptar.

(El bien está siempre disponible, pero solo puede ser recibido por aquellos que lo aceptan mentalmente; el rechazo mental impide la recepción incluso cuando el bien está presente.)

Las palabras son poderosas

Atraemos o repelemos las cosas según sea nuestra actitud mental. Te puedes identificar con la escasez o con la abundancia, con el amor y la amistad o con la indiferencia. No puedes evitar atraer a tu experiencia lo correspondiente a la suma total de tus estados de consciencia. Esta ley de la atracción y la repulsión funciona automáticamente. Es como la ley del reflejo: el reflejo se corresponde con el objeto que hay frente al espejo.

(Las actitudes mentales operan como imanes, atrayendo experiencias correspondientes automáticamente; la ley de atracción funciona como un espejo que refleja fielmente los estados de conciencia.)

Cuánto cuidado no hay que poner, pues, en proteger nuestros pensamientos, no solo manteniéndolos a salvo de la duda y del temor -aceptando solo las cosas buenas-, sino también repeliendo toda idea que niegue su bondad.

(Los pensamientos requieren protección activa tanto contra la negatividad como contra cualquier idea que niegue el bien, manteniendo solo pensamientos que afirmen lo positivo.)

Di: "Sé que la aceptación solo de lo bueno que hay en mi experiencia penetra cualquier duda que haya en mi mente, expulsa el temor y limpia los obstáculos, permitiendo que se realice lo perfecto, verdadero y duradero. Tengo completa fe en que todas las ideas valiosas en las que ahora pienso se cumplirán tal y como yo creo que lo harán."

(La aceptación selectiva solo del bien tiene poder para disolver dudas, eliminar miedos y remover obstáculos, permitiendo la manifestación de lo perfecto y duradero.)

"Actúo siempre confiando en la Ley de la Mente. Así pues, sé que mis palabras no volverán a mí vacías. Acepto estas palabras y me alegro de ello. Espero que se cumplirán totalmente y con éxito todas las ideas del bien cada vez mayor que ahora albergo."

(La confianza en la ley mental garantiza que las palabras conscientes no retornen vacías sino que se cumplan completamente, especialmente cuando se albergan ideas de bien creciente.)

Unas ideas bien calculadas

Al llegar a este mundo, poseemos más inteligencia y sabiduría de la que nunca admitiremos tener. La sabiduría del cuerpo para mantener su funcionamiento normal y repararse a sí mismo continuamente siempre desafiará a nuestro conocimiento. Aún más incomprensible es la mente, los procesos del pensamiento, que empieza funcionando a un nivel más o menos instintivo pero cuyo desarrollo parece no conocer límites.

(Los seres humanos poseen inteligencia innata que supera lo que reconocen conscientemente; la sabiduría corporal y los procesos mentales operan con una inteligencia que desafía la comprensión completa.)

Algunos dicen que la mente funciona como un ordenador de proporciones gigantes. Puede que tengan razón en muchos aspectos, pero los ordenadores precisan de un operador, alguien que los haga funcionar, de modo que parece que hay algo en nosotros que está más allá y por encima del mero funcionamiento mecánico de los miles millones de nervios que hay en nuestro cerebro.

(Aunque la mente puede compararse con una computadora, requiere un operador consciente, sugiriendo la existencia de algo superior al mero funcionamiento neurológico mecánico.)

Las respuestas que proporciona un ordenador siempre están en conexión con los hechos, las cifras y la información que le hemos introducido. Si luego nos gustan o no sus respuestas no tiene nada que ver con nuestra cuestión. Todo lo que hacemos, lo que sentimos, todas nuestras relaciones son la consecuencia inevitable de las ideas y de la información que introducimos en nuestra mente. No se trata solo de nuestros pensamientos conscientes, sino que también tenemos un gran almacén de memoria en el que pasamos años colocando cosas y que tiene un papel fundamental en todos los resultados.

(Como una computadora, la mente produce resultados basados en la información que se le ha introducido, tanto consciente como inconscientemente a lo largo de los años, determinando experiencias, sentimientos y relaciones.)

Cuando no nos gusta lo que nos está ocurriendo, es fácil que echemos la culpa a los condicionamientos externos, y que nos olvidemos completamente de que no es posible otra respuesta cuando nuestra mente ha tenido que trabajar con la clase de información que le hemos introducido. Sin embargo, siempre podemos empezar a introducir nuevos resultados en nuestras experiencias si alimentamos nuestra mente con nuevos datos que nos proporcionen respuestas más útiles y beneficiosas.

(Los resultados no deseados reflejan la programación mental previa; culpar factores externos ignora que la mente solo puede producir resultados basados en su programación; cambiar los datos de entrada cambia los resultados.)

La afirmación

Pensando positivamente puedes limpiar tu mente de pensamientos negativos, de temores y dudas. Es necesario que lo hagas si quieres llegar a tomar conciencia de la Presencia, la Paz y la Armonía de Dios que habita en ti y a tu alrededor. Todo el bien que deseas está esperando a que lo aceptes. Pero no podrás experimentarlo mientras lo sigas negando. La clave para tener una vida y unas ideas adecuadas está en seguir constantemente un esquema de pensamiento positivo que afirme que solo el Bien de Dios va a entrar en tu vida.

(El pensamiento positivo es necesario para limpiar la mente y acceder a la presencia divina; el bien deseado está disponible pero requiere aceptación consciente; mantener patrones de pensamiento consistentemente positivos es clave.)

Di: "Dios es todo Poder, toda Presencia y toda Paz. Ahora me libero de todo temor, duda y confusión, y vuelvo mi atención y mis pensamientos hacia la creencia en que solo lo bueno forma parte de mi experiencia. Tengo fe en que Dios es Perfecto y en que no podría desear sino la Perfección para toda Su creación."

(Esta afirmación reconoce la naturaleza omnipotente y perfecta de Dios, liberando miedos y enfocando la atención únicamente en el bien, con fe en la perfección divina para toda la creación.)

"La Paz y la felicidad, la alegría y la satisfacción siempre me acompañan. Las buenas acciones de Dios me rodean por todas partes y fluyen por todo aquello que experimento. Con paciencia dejo de lado todas las dudas y temores que se introducen en mi mente y con decisión acepto solo las cosas maravillosas del reino de Dios, aquí y ahora."

(Esta declaración establece la presencia constante de cualidades divinas positivas, rodeando y fluyendo a través de toda experiencia, rechazando pacientemente dudas y aceptando solo lo maravilloso del reino divino.)

"Dios es todo el Poder que existe, toda la Presencia que hay y toda la Vida, y solo entrará en mi vida aquello que conforme parte de la naturaleza de Dios."

(Reconocimiento final de que Dios es la totalidad del poder, presencia y vida, garantizando que solo lo que es de naturaleza divina puede entrar en la experiencia personal.)

La infelicidad es un hábito

Por mucho que no nos guste admitirlo, gran parte de la infelicidad que encontramos en nuestra vida cotidiana nos la hemos buscado nosotros mismos. Parece que haya una vena perversa en nuestro interior que disfruta especialmente revolcándose en el desaliento, comentando los problemas y sintiendo pena de nosotros mismos. Párate a escuchar gran parte de tus conversaciones y presta particular atención a aquello de lo que hablan los demás. Lo que oirás te sorprenderá. Todo son problemas, dolores de cabeza, sufrimientos, con tan solo unas pocas expresiones alegres, felices y llenas de entusiasmo por la vida.

(La infelicidad es frecuentemente autoimpuesta y habitual; existe una tendencia humana a enfocarse en lo negativo y a complacerse en el sufrimiento; observar conversaciones revela predominio de contenido negativo sobre positivo.)

Nadie alcanzó nunca la plenitud mental o física recreándose en los aspectos negativos de la vida. Por mucho que parezca que disfrutamos de la autoindulgencia, nos estamos tapando los ojos ante la verdadera alegría de vivir. Quizá lo que ocurre es que nunca hemos creído que sea posible una vida mejor.

(Enfocarse en lo negativo impide el bienestar mental y físico; la autocompasión bloquea el acceso a la verdadera alegría; la falta de creencia en una vida mejor perpetúa patrones negativos.)

Con solo un poco de esfuerzo, podemos deshacer la maraña de nudos que hay en nuestras ideas. Aunque seamos escépticos respecto a lo que encontraremos, siempre podemos dar media vuelta y tomar otra dirección solo para probar los resultados que produce seguir otro esquema de pensamiento.

(Los patrones de pensamiento negativos pueden desenredarse con esfuerzo moderado; cambiar la dirección mental experimentalmente puede demostrar los beneficios de patrones de pensamiento alternativos.)

Es cierto que durante el día nos ocurrirán cosas desagradables, pero también nos aguardan cosas favorables y encuentros agradables. Según va progresando el día, y al final de este, dejemos que nuestras ideas se recreen en las cosas placenteras. Puede ser que descubramos una nueva alegría de vivir: la felicidad en vez de la infelicidad.

(Cada día contiene tanto experiencias negativas como positivas; enfocar conscientemente la atención en los aspectos placenteros al final del día puede cultivar nuevos patrones de alegría y felicidad.)

La canción de la vida

Eres parte de la Mente universal; eres uno con la Sustancia universal. Vives, te mueves y recibes tu ser en Espíritu puro. Toda la abundancia, el poder y la armonía de ese Espíritu habita en el centro de tu ser. Experimentas su bondad en la medida en que la aceptas, la sientes y crees en ella. Al entrar en la vida y sentir la Presencia Divina en todas las cosas oirás cada vez más la Canción de la Alegría que está sonando en el centro de tu ser. Solo necesitas estar tranquilo y escucharla, porque está siempre ahí.

(La unidad con la Mente y Sustancia universal significa que toda abundancia, poder y armonía divinos residen en nuestro centro; la experiencia de la bondad divina depende de la aceptación, sentimiento y creencia; la Canción de la Alegría suena constantemente en nuestro interior.)

Di: "Sabiendo que la Presencia Divina se encuentra en todo momento más cerca de mí que mi aliento mismo, no tengo nada que temer. Siento su amorosa protección a mi alrededor. Sé que la Canción de la Alegría, del Amor y de la Paz está siempre tocando su himno de admiración y belleza en el centro de mi ser, y así pues limpio de mi mente todas las ideas infelices y negativas."

(Esta afirmación reconoce la proximidad constante de la presencia divina, eliminando el miedo y reconociendo la música celestial continua de alegría, amor y paz que toca en el centro del ser.)

"Dirijo mis pensamientos al sol de la vida, al brillo y la risa, a la alegre presencia del Espíritu rutilante. Dejo de lado toda la ansiedad, toda lucha y permito que el Amor Divino interfiera a través de mí en mis asuntos. Acepto con alegría una mayor abundancia, el éxito y una paz más profunda."

(Esta declaración dirige conscientemente los pensamientos hacia aspectos luminosos de la vida, renunciando a la ansiedad y permitiendo que el amor divino opere en todos los asuntos, aceptando mayor abundancia y paz.)

"La alegría brota del interior de mi mente, y la Vida canta su canción de éxtasis en mi corazón."

(Reconocimiento final de que la alegría es una fuente interna natural y que la vida misma expresa éxtasis en el corazón humano.)

La dieta más importante

Por una u otra razón, parece que la mayor parte de nuestra sociedad está vitalmente preocupada por algún tipo de dieta. Está la continua cuestión de qué hay que comer y qué no. Aunque de hecho, tampoco es que hagamos demasiado por nuestra dieta, pero el tema puede llegar a proporcionar material para más de una conversación. Así, vemos que en la mayoría de los casos la dieta termina alimentándonos las ideas más que el cuerpo.

(La preocupación social por las dietas físicas a menudo resulta en más conversación que acción real, y paradójicamente alimenta más los pensamientos que el cuerpo.)

Y esto automáticamente nos lleva a preguntarnos qué tipo de comida estamos dándole a nuestra mente, aparte de alimentarla con la preocupación por el tipo de comida que deberíamos darle al estómago. Continuamente vertemos en nuestras mentes toda clase de ideas para que las consuma, sin prestarle ninguna atención a su valor. A veces las ideas que lanzamos al molino de nuestro pensamiento son agradables, fáciles de consumir y muy beneficiosas. Pero en otras ocasiones sufrimos literalmente una indigestión mental.

(Mientras nos preocupamos por la dieta física, descuidamos la dieta mental, alimentando la mente indiscriminadamente con ideas de calidad variable, causando a veces "indigestión mental".)

Deberíamos tener siempre presente que las ideas que absorbemos mentalmente son las que controlan la naturaleza de nuestras experiencias. Si nuestra dieta mental se compone básicamente de ideas de fracaso, este se convierte en el cuerpo principal de nuestras experiencias. Por otro lado, un suplemento constante de ideas de éxito hará que todo en nuestra vida sea vitalidad y prosperidad.

(Las ideas mentales ingeridas determinan directamente la naturaleza de las experiencias de vida; una dieta mental de ideas de fracaso produce experiencias de fracaso, mientras que ideas de éxito generan vitalidad y prosperidad.)

La mejor manera de hacer que cambien todas aquellas sensaciones que no deseamos es cambiar nuestra dieta mental. Tenemos que dejar de consumir las ideas de lo que no queremos y reemplazarlas con las de lo que sí queremos. Somos el mejor médico para prescribirnos la receta para realizar la sustitución. Pero debemos ser también buenos pacientes y tomarnos la medicina que nosotros mismos nos hemos recetado.

(Cambiar sensaciones y experiencias no deseadas requiere cambiar la dieta mental; cada persona debe actuar como su propio médico, prescribiendo y tomando consistentemente la medicina mental de ideas positivas.)

Nos llevará algún tiempo notar los efectos, pero no hay duda de que nos espera una mejoría.

(Como cualquier cambio dietético, la dieta mental requiere tiempo para mostrar efectos, pero la mejoría está garantizada con consistencia.)

El alimento espiritual

El Espíritu llena todo el espacio y anima todas las formas; así pues, el Espíritu es el verdadero actor en todo. Pero el Espíritu solo te puede ayudar actuando a través de ti. Y esto significa, simplemente, que Dios tan solo te puede dar lo que tú aceptas. Cuando diariamente penetras en tu herencia divina, con el pensamiento y con el corazón, penetras en el reino de la Causalidad absoluta. Ten completa certeza en que, desde el lugar secreto que el Supremo ocupa en tu interior, se proyectará la manifestación objetiva de todos tus deseos legítimos. ¿Aceptas realmente la abundancia? ¿Es verdad que tu pensamiento anima tus experiencias con la idea de plenitud? ¿Ciertamente afirmas que la Sustancia Divina fluye siempre hacia ti para alimentarte?

(El Espíritu universal actúa a través de individuos, pero solo puede dar lo que se acepta conscientemente; la penetración diaria en la herencia divina accede al reino de causalidad absoluta donde se manifiestan deseos legítimos.)

Di: "Hoy alabo la abundancia en todas las cosas. Lo animo todo con la idea de abundancia. Recuerdo solo lo bueno; espero mayores bienes; experimento la bondad. Tomo conciencia de que el Espíritu está trabajando en todas partes."

(Esta afirmación practica el reconocimiento y la alabanza de la abundancia universal, animando todo con ideas de plenitud, recordando y esperando solo el bien, reconociendo la actividad espiritual universal.)

"Doy gracias porque la buena acción del Espíritu fluye cada vez más hacia mi experiencia. Hay algo en mi interior que ve, conoce y entiende esta verdad y que la acepta completamente. Hay suficiente bondad en circulación."

(Expresión de gratitud por el flujo creciente de acción espiritual positiva, reconociendo una sabiduría interna que comprende y acepta esta verdad, afirmando abundancia suficiente de bondad.)

"Así pues, no me privo de tal bondad ni privo a los demás, sino que proclamo una y otra vez que la abundancia fluye hacia todas las cosas en forma de alimento. Ahora acepto para mí todo aquello que necesito para hacer de mi vida una experiencia gozosa."

(Declaración de no privación personal ni de otros, proclamando flujo de abundancia universal como alimento, aceptando todo lo necesario para una experiencia de vida gozosa.)

El clima interior

Si exceptuamos el tema de nuestros sentimientos, el tiempo es probablemente uno de los temas que más conversaciones ocupan, y cuando hablamos del tiempo estamos indicando a los demás, de modo indirecto, cómo nos sentimos. A algunas personas les encanta el calor, mientras que hay otras que no paran de alejarse de él. Algunos se deprimen con el frío, mientras que a otros les da vigor. Aunque podemos acomodarnos a todas las inclemencias del tiempo gracias al vestido, la calefacción y la refrigeración, estas nos siguen provocando una reacción favorable o desfavorable.

(Las conversaciones sobre el clima exterior reflejan indirectamente nuestros estados emocionales internos; las reacciones al clima varían entre personas y revelan el verdadero clima interior.)

Así que si lo pensamos fríamente, lo que realmente nos preocupa es nuestro clima interno. Solemos olvidar demasiado a menudo que el tiempo, nos guste o no, es vital para hacer de este planeta un lugar habitable. De hecho, gracias a los cambios climáticos fue posible que empezase la vida.

(El verdadero problema no es el clima exterior sino nuestro clima interno; el clima externo es esencial para la vida en la Tierra y debería ser apreciado en lugar de resistido.)

Si pensamos en la Tierra como en un organismo vivo, que respira las grandes masas de aire que circulan por ella, que se alimenta del asombroso sistema circulatorio formado por el agua que se evapora de los mares para después ir a posarse en el suelo reseco, que se regenera constantemente a través de un proceso infinito de destrucción y reconstrucción de un sistema estructural mediante el deterioro de las rocas que se convierten en suelo o arena para después volver a formar nuevas rocas, que evita caer en la parálisis con la secuencia infinita de las estaciones, si pensamos así en la tierra, entonces reconoceremos que todas las estaciones son necesarias.

(Ver la Tierra como organismo vivo con sistemas circulatorios, respiratorios y regenerativos ayuda a comprender que todos los cambios climáticos y estacionales son necesarios para el funcionamiento del planeta.)

No es el tiempo lo que debería preocuparnos, sino el hecho de dejar que nos afecten esos mismos cambios climáticos que hacen posible que vivamos sobre la tierra.

(El problema no es el clima en sí, sino permitir que nos afecte negativamente cuando es precisamente lo que hace posible nuestra existencia.)

La paz

Debe existir una Armonía fundamental en el centro de todas las cosas, o el Universo mismo sería un caos. Esto es algo que ya sabes y en lo que ya crees. Ahora solo hace falta que actúes en consecuencia. A partir de ahora, no solo lo vas a creer, sino que te vas a comportar como si fuera verdad, porque es verdad. La paz está en el centro de tu ser; una paz que se puede sentir tanto durante el día como en el frío del anochecer, cuando, terminado ya el trabajo, las primeras estrellas empiezan a brillar en un cielo en penumbra. La Armonía flota silenciosamente sobre la tierra, con ternura, como una madre que vigila a su hijo.

(La armonía universal es una realidad fundamental sin la cual el universo sería caótico; actuar según esta verdad permite acceder a la paz central del ser que está siempre presente.)

Di: "En la paz que suavemente me mece, encuentro la fuerza y la protección frente a todo miedo o ansiedad. En la paz de Dios, en la cual yo siento el amor de la Santa Presencia. Soy consciente de ese amor, de la protección que me ofrece, de que todo sentimiento de temor se desvanece en mi interior como la niebla con la luz del alba."

(Esta afirmación reconoce la paz divina como fuente de fortaleza y protección, disolviendo miedos como la luz del amanecer disuelve la niebla.)

"Veo el bien que hay en todas las cosas, veo a Dios personificado en todos los hombres, a la Vida que se manifiesta en todo lo que sucede. El Espíritu no es nada que esté separado de las personas y las cosas que a ellas les suceden. Veo cómo lo une todo a sí mismo, animando todas las cosas con la energía de su propio Ser, creándolo todo mediante su imaginación Divina, envolviéndolo todo en su paz y su calma. Yo formo una unidad con esta paz profunda y permanente. Sé que todo es bondad."

(Esta declaración reconoce la presencia divina en todas las personas y eventos, viendo al Espíritu no como separado sino como la fuerza unificadora que anima, crea y envuelve todo en paz divina.)

Cita final de la Sección II

"La esperanza siempre acelera el progreso; pensar anticipadamente las cosas buenas que aún han de llegar ayuda a que se difumine la carga que supone la desconfianza que arrastramos con nosotros. Tenemos que aprender a mejorar nuestra consciencia. No es cierto que nada sea demasiado bueno para ser verdad. La perfección de Dios ya es una realidad omnipresente, aunque nosotros aún no lo percibamos. Solo recibiremos tanto bien como sepamos aceptar. Si hemos condenado algún órgano o alguna función de nuestro cuerpo deberíamos dejar ya de hacerlo. Deberíamos cesar en nuestra condena."

(La esperanza y expectativa del bien aceleran el progreso; la perfección divina ya existe universalmente aunque no siempre la percibimos; nuestra capacidad de recibir bien está limitada por nuestra capacidad de aceptarlo; condenar aspectos de nosotros mismos debe cesar.)

Tu Salud Mental Y Espiritual

La salud tiene muchos aspectos diferentes y tú, como cualquier otra persona, te preocupas alguna que otra vez por cada uno de ellos. La salud no es nada que se pueda obtener en recompensa por algo, tampoco es algo que puedas comprar. Pero eso no significa que no haya cosas que te puedan servir de ayuda.

(La salud es multidimensional y no puede comprarse o ganarse como recompensa, aunque existen factores que pueden apoyarla.)

Hay algo que debes recordar: la vida es la energía dinámica que nos anima. Es esta energía la que continuamente busca fluir y expresarse a través de ti. Nadie puede explicar qué es o cómo funciona. Pero no hay duda alguna de su existencia, porque si fuera de otro modo tú no existirías.

(La vida es energía dinámica inexplicable pero indudable que busca expresión continua a través de cada persona.)

Hay muchos modos de aumentar o limitar su acción. El que menos se reconoce, a pesar de ser el más vital, es la fuerza del pensamiento. En tu mente yace, en gran medida, el poder de negar o aceptar, así como de usar el flujo de la Energía dinámica de la Vida que, ante todo, te ha creado a ti.

(El pensamiento es el factor menos reconocido pero más vital para influir en la energía vital; la mente tiene poder para aceptar o negar el flujo de energía creativa.)

Tu señal de bienvenida

A todos nos gusta creer que somos simpáticos. Nos gusta conocer gente nueva y nuestros amigos son siempre bienvenidos a nuestra casa. Nos gustan las nuevas experiencias y, generalmente, nos gustaría que la vida fuera siempre una experiencia nueva. Pero ¿qué tamaño tiene el letrero de bienvenida que llevas sobre la cabeza? ¿Acaso sentimos que en nuestra vida hay demasiados huéspedes no deseados, sin darnos cuenta de que hemos estado esparciendo invitaciones ciegamente y en todas direcciones?

(Aunque creemos ser acogedores conscientemente, podemos estar enviando "invitaciones" inconscientes a experiencias no deseadas a través de nuestros patrones de pensamiento.)

Lo cierto es que, consciente o inconscientemente, hemos invitado a muchos de nuestros dolores y enfermedades. La persona que es feliz, alegre y disfruta con la vida es la que normalmente está libre de enfermedades. El tipo opuesto de persona es el que tiene mayor número de quejas sobre su salud física. Si eres gruñón, desagradable, irritable, resentido y miedoso, ¿no serán estas señales de bienvenida las que invitan a entrar a factores igualmente irritantes que contribuyen a tu incomodidad física?

(Los estados mentales y emocionales actúan como "invitaciones" que atraen experiencias correspondientes; la alegría atrae salud mientras que la negatividad atrae problemas físicos.)

Nos enfrentamos a la cuestión de si podemos o no permitirnos pensar del modo que a menudo pensamos. Solemos quejarnos de haber cogido esta o aquella enfermedad, sin que acabemos de darnos cuenta de que somos nosotros quienes hemos salido a buscarla, mostrando un letrero de bienvenida erróneo.

(La enfermedad no es algo que simplemente "cogemos" sino que a menudo la atraemos inconscientemente a través de patrones de pensamiento que actúan como "señales de bienvenida" equivocadas.)

Nuestras ideas son como el cebo que ponemos en una trampa. Podemos cazar casi cualquier pieza que queramos solo con cambiar el tipo de cebo. ¿Qué tipo de cebo estás utilizando? ¿A qué clase de experiencias das la bienvenida a tu vida? Si no te gusta el tipo de situaciones que conforman tu experiencia, cambia el letrero que preside la puerta de tus pensamientos, deja de enviar invitaciones a los peligros. Tienes la capacidad y el derecho de discriminar al elegir la vida que quieres vivir.

(Los pensamientos funcionan como cebo que atrae experiencias específicas; tenemos el poder y la responsabilidad de cambiar conscientemente nuestros patrones de pensamiento para atraer las experiencias deseadas.)

Acepta solo el bien

El bien en el que crees puede triunfar sobre todo el mal que has experimentado. Estás silenciosamente asociado con el Infinito. Y esta asociación no se ha disuelto nunca, ni nunca se disolverá. Debes confiar implícitamente en tus propias capacidades, consciente de que forma parte de la naturaleza misma del pensamiento el exteriorizarse para influir en tu salud y en tus demás asuntos, consciente de que el que piensa eres tú. Darás resueltamente la espalda a toda idea de carencia, de deseo o de limitación y declararás que la perfecta Ley de Dios opera en ti, para ti y a través de ti.

(El bien tiene poder superior al mal experimentado; la asociación con lo Infinito es permanente; los pensamientos se exteriorizan automáticamente afectando salud y circunstancias; rechazar la limitación permite que opere la ley divina perfecta.)

Di: "Tengo confianza absoluta en mi conocimiento y en mi comprensión de la Ley de la Mente. No solo sé lo que es la Ley, sino que también sé cómo servirme de ella. Con este conocimiento y con la confianza en mi capacidad para usar la Ley diariamente y para fines concretos, gradualmente levanto una fe inamovible tanto en la Ley como en la posibilidad de demostrarla."

(Esta afirmación establece confianza total en el conocimiento y uso práctico de la Ley de la Mente, construyendo fe inquebrantable en su operación y demostración.)

"Así pues, hoy declaro que mis pensamientos serán solo afirmativos, positivos y constructivos. Hoy creo que 'debajo de mí existen unos brazos infinitos' y yo descanso en la Divina confianza y la seguridad que ellos me proporcionan. Sé que no solo mi mente y mi cuerpo están bien, sino también todos mis demás asuntos."

(Declaración de mantener solo pensamientos constructivos, confiando en el soporte divino infinito que proporciona seguridad completa para mente, cuerpo y todos los asuntos.)

¿Cuántos años tienes?

Los cumpleaños siempre acaban por llegar y, con el paso de los años, parece que se presentan aún con mayor frecuencia. Pero, a pesar de lo que indique el calendario, todavía sigue siendo muy cierto el dicho de que uno es tan joven como se siente. Y esto nos plantea el problema de qué es lo que determina la manera en cómo nos sentimos. ¿Qué es lo que nos infunde el sentimiento de vitalidad, bienestar y disfrute continuo de la vida?

(La edad cronológica es menos importante que la edad que se siente; la clave es identificar qué factores determinan los sentimientos de vitalidad y bienestar.)

Milton Golin, en un artículo para el Boletín de la Asociación Americana de Medicina, presentaba los resultados del estudio de una población de individuos de la tercera edad. Allí señalaba que hay poderosas razones para pensar que la vitalidad y el crecimiento constantes dependen en gran medida de que se tenga un motivo positivo para vivir. Sin tal motivo una persona de treinta y cinco puede ser vieja, mientras que otra persona mayor que sí tenga una razón para vivir puede ser joven.

(La investigación médica demuestra que tener un propósito positivo de vida es más determinante para la vitalidad que la edad cronológica; sin propósito, se puede ser viejo a los 35, con propósito, se puede ser joven a cualquier edad.)

Es evidente que la Vida es siempre algo activo, creativo y constructivo. Nosotros somos parte de esa Vida, y no algo separado de ella, y por eso nos corresponde también ser activos. Necesitamos tener algo en que mantenernos activos, algún interés vital, positivo y productivo. En otras palabras, nos hace falta armarnos con una razón para seguir viviendo.

(La vida es inherentemente activa y creativa; como parte de la vida, debemos mantener actividad, intereses vitales y propósitos productivos que nos den razones genuinas para vivir.)

A menudo nos parece que hemos llegado al final de la cuerda. Pero hay más cuerda a nuestra disposición si sabemos abrir la mente y comenzamos a pensar un poco. Algunas personas encontrarán su interés vital en construir puentes, otros en criar geranios o en cuidar de los nietos, mientras que otros pueden ofrecer a los más jóvenes la sabiduría que han alcanzado en la madurez para afrontar los problemas de la vida. Independientemente de la fecha del calendario, siempre existe una razón para estar vivo, un motivo positivo. Tú también puedes encontrarlo, y lo encontrarás si dejas de impedir que la Vida fluya a través de ti.

(Siempre hay más posibilidades disponibles cuando abrimos la mente; los intereses vitales pueden ser diversos pero todos válidos; independientemente de la edad, siempre existe un propósito positivo disponible si permitimos que la vida fluya libremente.)

La renovación

Tu cuerpo, en todas y cada una de sus partes, es una manifestación del Espíritu. Su diseño perfecto en la Mente de Dios no puede sufrir deterioro. En este instante la vitalidad divina que constantemente fluye a través de ti toma la forma de células perfectas, completas. Todas y cada una de las células de tu cuerpo son sanas y vigorosas; están llenas de tu vida y de vitalidad, de energía y pureza. Tu cuerpo, el Espíritu que ha tomado forma, no conoce el tiempo; no conoce límites. Solo sabe expresarse total y completamente, instantáneamente.

(El cuerpo es manifestación espiritual con diseño perfecto e inmutable en la mente divina; la vitalidad divina crea constantemente células perfectas; el cuerpo espiritual trasciende tiempo y limitaciones, expresándose completamente.)

Di: "Reconozco que el Espíritu está en mí y que Él es lo que yo soy. Dejo que tal reconocimiento de la Divinidad que en mí habita fluya por mi consciencia entera. Dejo que alcance las profundidades mismas de mi ser. Me regocijo en mi Divinidad."

(Esta afirmación reconoce la identidad espiritual fundamental, permitiendo que la conciencia de divinidad interna penetre todas las capas del ser, creando regocijo en la naturaleza divina.)

"Me torno vigoroso, robusto y mentalmente creativo. Renuevo mis fuerzas con la perfección de Dios y de las buenas acciones. Mi cuerpo es sano y capaz. La Vida de Dios es mi vida. La Fuerza de Dios es mi fuerza. La Mente de Dios es mi mente."

(Declaración de renovación que establece vigor, robustez y creatividad mental a través de la perfección divina, identificando completamente vida, fuerza y mente personal con las divinas.)

"Cada vez que respiro me lleno de perfección y de vitalidad, y renuevo cada célula de mi cuerpo. Nací en el Espíritu y del Espíritu, y soy el Espíritu que en este instante se manifiesta."

(Reconocimiento de que cada respiración renueva la perfección celular; afirmación del origen y naturaleza espiritual como manifestación presente del Espíritu.)

Unas convicciones sanas

Durante mucho tiempo los investigadores médicos han insistido en la relación que hay entre el estrés y las condiciones corporales. El estrés, que comprende una gran variedad de reacciones mentales y emocionales ante situaciones de la vida, puede ser un factor condicionante o causante de muchas de nuestras enfermedades. Pero a menudo nos cuesta identificar la fuente del estrés. Quizá se trate de un lobo disfrazado de cordero.

(La medicina reconoce la conexión estrés-enfermedad, pero las fuentes del estrés pueden estar ocultas, como factores aparentemente benignos que causan daño real.)

Eso es lo que los médicos y autoridades religiosas están descubriendo. Hace mucho tiempo que se sospecha que la religión es la fuente de energía y un refugio que proporciona la paz espiritual. Pero a menudo lo contrario también es cierto. No se puede decir que las creencias religiosas sean buenas ni malas para las personas, son más bien las reacciones de las personas ante las creencias religiosas las que son buenas o malas. La religión debería proporcionarnos una actitud saludable y alegre frente a la vida. Debería también sentar las bases para una relación sana con nosotros mismos, con los demás humanos y con el Creador. Cuando no nos produce un sentimiento de bienestar, sino que nos inspira temor, aprensión y ansiedad, entonces la religión se convierte en una fuente de estrés.

(La religión puede ser tanto fuente de paz como de estrés; no son las creencias en sí sino las reacciones a ellas lo que determina su efecto; la religión sana produce bienestar, mientras que la religión que genera miedo se convierte en fuente de estrés.)

Independientemente de cuáles sean las convicciones religiosas que uno profese, cabe examinarlas con cuidado. ¿Nos aportan alegría y bienestar, o nos corroen la vitalidad? Debemos decidir por nosotros mismos qué creencias satisfacen nuestras necesidades y son buenas para nosotros, y no dejar que sean los otros, o que sea la tradición familiar, quienes las determinen. Cada uno debe vivir su propia vida. Fundamentalmente, la religión es la experiencia personal íntima e intensa entre nosotros y esa Fuerza más grande que nosotros, y el canal de comunicación son nuestros pensamientos.

(Las convicciones religiosas deben evaluarse por sus frutos: si producen alegría o corroen vitalidad; cada persona debe elegir conscientemente creencias que nutran su bienestar; la religión es fundamentalmente experiencia personal con lo divino a través del pensamiento.)

La comprensión

El Espíritu de Dios es una Totalidad indivisa e indivisible. Llena todo el tiempo con Su presencia y se infiltra en el espacio con la actividad de Su pensamiento. Lo que a ti te corresponde no es tanto encontrar a Dios como tomar conciencia de la Presencia de Dios y entender que tal presencia siempre te acompaña. Nada puede estar más cerca de ti que lo que constituye la esencia misma de tu ser. La búsqueda de Dios en tu exterior culmina con el mayor de los descubrimientos: Dios está en el centro de tu propio ser. La vida emerge de ti.

(Dios es totalidad indivisible que llena tiempo y espacio; no necesitamos encontrar a Dios sino reconocer Su presencia constante; la búsqueda externa lleva al descubrimiento interno: Dios reside en el centro del ser.)

Di: "Sé que mi búsqueda ha terminado. He cobrado conciencia de la Presencia del Espíritu. He descubierto la mayor Realidad. He despertado para darme cuenta de tal Presencia. No existe sino una sola Vida. Hoy la veo reflejada en cada forma, tras cada expresión, moviéndose con cada acto."

(Esta afirmación declara el fin de la búsqueda espiritual a través del reconocimiento de la presencia divina y el despertar a la realidad de una vida única que se refleja en todas las formas y expresiones.)

"Sé que la Presencia Divina está en todas partes. Saludo lo bueno que hay en todas las cosas. Reconozco a Dios, a la Vida, que me responde desde cada persona que conozco, en cada suceso por el que transpira, en cada circunstancia que se presenta en mi experiencia."

(Reconocimiento de la omnipresencia divina, saludando el bien universal y reconociendo a Dios respondiendo desde cada persona, evento y circunstancia.)

"Siento el calor de la Divina Presencia que por siempre me empuja, que por siempre brota de mí: la fuente del Ser Eterno, presente ayer, hoy, mañana y siempre."

(Reconocimiento final del calor y impulso constante de la presencia divina como fuente eterna del ser, transcendiendo el tiempo.)

Ayúdate a ti mismo

Después de acudir a una reunión de médicos evangelistas, un informador comenzaba su artículo con una afirmación respecto a cómo el médico que hoy en día infravalora el papel de la oración en el tratamiento de las enfermedades pronto estará tan anticuado como el médico que hace cien años se reía del uso del éter.

(La medicina está reconociendo progresivamente el valor de la oración en el tratamiento, sugiriendo que ignorar este aspecto se volverá tan obsoleto como ignorar los avances médicos del pasado.)

Aunque aún pasará algún tiempo antes de que la profesión médica en su totalidad acepte y reconozca la utilidad de la oración para el tratamiento de las enfermedades físicas, hay muchísimos médicos individuales que perciben la necesidad de oraciones positivas para recuperar y mantener la buena salud.

(Mientras la medicina como profesión aún no acepta completamente la oración terapéutica, muchos médicos individuales ya reconocen su necesidad para la salud.)

Esta tendencia no agrada especialmente a los pacientes. Estos preferirían que el doctor les diese una pastilla para arreglar todo lo que les falla y que ese fuera el fin de la cuestión. Eso sería la salida fácil, pero no siempre funciona. Que un médico les diga a sus pacientes que tienen que cambiar su modo de pensar, que tienen que empezar a pensar positivamente y no de un modo negativo, implica que tienen que aprender a pensar y orar de un modo coherente y constructivo. La oración es de alguna forma un tipo de pensamiento. Podría decirse que cualquier pensamiento es en cierto sentido una oración, un factor creador que forma parte de nuestra experiencia.

(Los pacientes prefieren soluciones fáciles (píldoras) pero la verdadera sanación requiere cambio en los patrones de pensamiento; la oración es esencialmente pensamiento dirigido; todo pensamiento funciona como una "oración" creativa que forma experiencias.)

Desde este punto de vista, es posible ver que nuestras oraciones, o nuestros pensamientos, son directamente responsables de nuestra buena o mala salud. ¿Qué estás haciendo tú, a través de tu pensamiento, para facilitar o dificultar el goce de una buena salud?

(Los pensamientos/oraciones son directamente responsables del estado de salud; cada persona debe examinar si sus patrones de pensamiento facilitan o obstaculizan la buena salud.)

La totalidad

A pesar de todas las deficiencias físicas que pueda experimentar tu cuerpo, existe en la Mente de Dios un esquema de perfección para él. Si no fuera por eso, este nunca habría sido creado, ni tampoco se mantendría o se renovaría. Tu vida pertenece a Dios. Tu salud es expresión de la Perfección del Espíritu que habita en tu interior. Al reconocer que hay un Río de Vida en ti, que fluye desde la eterna Fuente de la Vida, no puedes evitar abrir tu mente y aceptar todo el influjo de su Energía creadora de vida.

(Independientemente de problemas físicos actuales, existe un patrón de perfección divino para cada cuerpo; la vida pertenece a Dios y la salud expresa la perfección espiritual interna; reconocer el río de vida interno abre la mente a la energía creativa divina.)

Di: "Ahora afirmo que el Espíritu vivo anima cada órgano, cada acción y cada función de mi cuerpo. Existe una Mente perfecta que dirige mis pensamientos, una Totalidad completa que sostiene mi ser, un influjo divino que me recorre."

(Esta afirmación reconoce al Espíritu viviente animando todas las funciones corporales, con mente perfecta dirigiendo pensamientos y totalidad divina sosteniendo todo el ser.)

"De día y de noche soy consciente de que la Vida Divina que fluye en mi interior renueva cada célula de mi cuerpo a imagen de su propia perfección. Doy gracias por esta Energía silenciosa que me mantiene y le digo a mi propia mente: 'Debes creer en esa energía. Debes aceptarla. Debes dejar que fluya a través de ti, porque tú eres una con ella. No hay ninguna otra energía, ninguna otra presencia ni ninguna otra vida. Por consiguiente, toda la Energía que existe, toda la Presencia que existe y toda la Vida que hay te está sustentando ahora mismo, y continuará sustentándote'."

(Reconocimiento de la renovación celular constante por la vida divina, con gratitud por la energía sostenedora y dirección a la propia mente para creer, aceptar y fluir con esta energía única.)

Los refranes de la abuela

Hay muchos dichos que se podría calificar de refranes de la abuela. Se trata de dichos familiares que transmiten una sabiduría aparente que puede o no contener algo de verdad. A pesar de todo, siempre existe la posibilidad de que nos riamos de ellos porque no queremos afrontar la verdad que contienen. Uno de tales dichos guarda relación con la idea de que una embarazada debe estar libre de toda preocupación, de toda ansiedad. Recientemente, se ha considerado que este dicho no es nada más que un gesto amable y respetuoso hacia la condición de la futura madre. Lo más sorprendente del caso es que el péndulo ha oscilado de nuevo hacia atrás y ha vuelto a hacer vigente la idea de que es necesario mantener a la madre libre de toda preocupación. Las últimas investigaciones médicas muestran que, en gran medida, para que un niño nazca normal es necesario que la madre no sufra estrés durante el embarazo.

(Los dichos tradicionales a menudo contienen sabiduría que la ciencia moderna redescubre; la investigación actual confirma que el estrés materno durante el embarazo afecta la normalidad del bebé.)

Si el estrés, las preocupaciones y la ansiedad pueden influir en la normalidad de un bebé que aún está por nacer, parece lógico creer que tales estados mentales también nos afectan a los que ya hemos nacido. Por supuesto, se trata de algo bien sabido en medicina psicosomática, y muchos de nosotros ya somos conscientes de las consecuencias que actitudes tan destructivas pueden tener para nuestra salud.

(Si el estrés afecta a bebés no nacidos, lógicamente afecta también a personas ya nacidas; la medicina psicosomática reconoce ampliamente estas conexiones mente-cuerpo.)

Es normal que en la vida de cada día nos encontremos con tensiones, presiones y ansiedad. Si no fuera así, no estaríamos vivos; no seríamos más que un mero accidente. Lo que debemos vigilar es hasta qué punto nos dejamos enredar en esas actitudes destructivas que tan nefastas consecuencias tienen. No es que no sepamos cómo influyen nuestras ideas en nuestra salud, sino más bien que no queremos tomarnos la molestia de cambiar de ideas.

(Cierto grado de tensión es normal y necesario para la vida; el problema surge cuando permitimos que actitudes destructivas dominen; a menudo conocemos la conexión mente-salud pero no queremos hacer el esfuerzo de cambiar patrones mentales.)

La energía interna

Es posible que hayas estado usando tu energía mental para producir con ella esas mismas limitaciones de las que deseas escapar. Cuando por fin te des cuenta de que, en tu ignorancia, quizás hayas estado haciendo justamente eso, no debes culparte por ello, ni a ti ni a los demás. Sabiendo que eres hijo de Dios, como todos lo somos, debes empezar a expresar tu herencia divina. Cuando tu pensamiento se estructure según el concepto supremo de la Perfección espiritual, tu vida pasará a ser un reflejo de ese mismo pensamiento.

(La energía mental puede usarse inconscientemente para crear las limitaciones que queremos evitar; reconocer esto sin culpa permite comenzar a expresar la herencia divina; estructurar el pensamiento según la perfección espiritual transforma la vida.)

Di: "Hoy, consciente de que mi vida es en realidad el reflejo de lo que pienso, dejo que el Espíritu que hay en mí me guíe y dirija mis pensamientos y mis emociones. El influjo divino me refresca a diario, y me siento saturado de la esencia misma de la vida. Siento como esta fluye en mi interior y a través de mí."

(Esta afirmación reconoce que la vida refleja el pensamiento, permitiendo guía espiritual para pensamientos y emociones, sintiendo el flujo refrescante de la esencia vital divina.)

"Ahora sé que soy solo un instrumento perfecto de la Sinfonía Divina de la Vida, y estoy afinado en su Perfección y su Armonía. Mi cuerpo es un instrumento con el cual la Vida interpreta su Armonía Perfecta. No busco otros poderes, porque existe un único Poder, el mismo que yo me dispongo a usar; el Poder que ahora conozco es eterno y ocupa desde siempre el centro de mi vida."

(Reconocimiento de ser instrumento perfecto en la sinfonía divina, afinado en perfección y armonía, con el cuerpo como instrumento de expresión divina; usando el único poder eterno que reside en el centro del ser.)

"Sé que ese Poder lo cura todo, supera cualquier obstáculo y me libera de cualquier falsedad. Y así sea."

(Declaración final del poder divino que sana, supera obstáculos y libera de falsedades, sellada con afirmación de fe.)

Vive más tiempo

Durante mucho tiempo se ha pensado que cuanto más tiempo conservemos la energía y las capacidades, más tiempo viviremos. En particular, nos estamos refiriendo a la actividad cerebral, el tipo de actividad que más rehuimos. Se ha dicho que la actividad intelectual acorta la vida de la persona. Ahora parece que lo cierto es justo lo contrario.

(Contrario a creencias sobre conservar energía mental, la investigación muestra que la actividad intelectual, lejos de acortar la vida, puede prolongarla.)

Un investigador sueco ha demostrado que aquellos que se entregan a la búsqueda intelectual viven más tiempo que los demás. Eso no significa que se le exija menos al cuerpo, sino más bien que el trabajo cerebral actúa como un tónico y una fuente de vitalidad para todo el cuerpo. De hecho, otros informes muestran que, por lo que al corazón respecta, la carga es la misma cuando se realiza un trabajo físico que cuando el trabajo es mental.

(La investigación sueca demuestra que la actividad intelectual aumenta la longevidad; el trabajo mental actúa como tónico corporal; el esfuerzo cardiovascular es similar entre trabajo físico y mental.)

Una explicación posible se basa en el hecho de que, de algún modo, toda la actividad corporal resulta influida o controlada por lo que pensamos. Si nos volvemos mentalmente perezosos el cuerpo seguirá por el mismo camino. Si continuamente nos sentimos molestos o sentimos miedo, el cuerpo empezará a funcionar deficientemente. Si, por el contrario, nuestras ideas son activamente constructivas, el cuerpo responderá de la misma manera.

(La actividad corporal está controlada por el pensamiento; la pereza mental lleva a pereza física; el miedo y la molestia causan disfunción corporal; las ideas constructivas generan respuestas corporales positivas.)

No importa en qué medida nos creen activos los demás, porque seguiremos siendo mentalmente vagos si no utilizamos siempre toda nuestra capacidad mental y nos preocupamos constantemente de desarrollarla. Es una ecuación personal que nos exige que demos siempre lo mejor de nosotros mismos. Y lo mejor de nosotros no conoce límites, aunque no nos demos cuenta y rara vez lo usemos. Así pues, empieza a pensar y vivirás más tiempo.

(La verdadera actividad es mental, no externa; el desarrollo mental constante es una responsabilidad personal; el potencial humano no tiene límites aunque rara vez se use completamente; el pensamiento activo promueve longevidad.)

La herencia

El reino de Dios está al alcance de tu mano. La riqueza, el poder y la gloria de su reino hoy te pertenecen. No robas a los demás cuando entras en plenitud del reino de la alegría, el reino de la abundancia. Debes reconocer que todos pertenecemos al mismo reino. Tú meramente reclamas para ti mismo lo que deseas que el Espíritu Divino haga por los demás. La eternidad está por siempre llena de la Presencia de la Vida perfecta. Siempre has sido y serás la expresión perfecta de la Mente eterna que es Dios, el Espíritu Todopoderoso. Eres una creación del Espíritu y has recibido una herencia divina.

(El reino divino está disponible inmediatamente; reclamar abundancia personal no quita nada a otros sino que reconoce la naturaleza universal del reino; cada persona es expresión perfecta eterna de la mente divina con herencia divina completa.)

Di: "Hoy me introduzco en las ilimitadas variaciones de autoexpresión que el Espíritu Divino proyecta en mi experiencia. Sabiendo que toda experiencia es el juego de la Vida sobre sí misma, el florecimiento del Amor en su autoexpresión, la llegada del Bien al gozo de su propio ser, entro en el juego de la vida con alegres previsiones, con entusiasmo."

(Esta afirmación abraza las variaciones ilimitadas de expresión divina, reconociendo toda experiencia como juego divino, florecimiento del amor y gozo del bien, participando con alegría y entusiasmo.)

"Hoy me introduzco en mi herencia divina, y libero mi pensamiento de la creencia en que las condiciones externas adversas que me son impuestas son necesarias y no se pueden cambiar. Declaro mi condición de hijo de Dios y la libertad que esto supone, y bebo de la plenitud que la Vida me ofrece."

(Entrada consciente en la herencia divina, liberando creencias en condiciones adversas inmutables, declarando filiación divina y libertad, bebiendo de la plenitud vital disponible.)

Hay conejos en nuestra mente

Nos suele asombrar y divertir la infinita cantidad de cosas que un mago puede sacar de una chistera. Quizá no seamos muy buenos sacando conejos vivos de la chistera, pero es perfectamente posible que seamos mejores magos de lo que nos creemos. De hecho, cualquier mago parecería un aficionado ante las cosas que podemos llegar a sacar de nuestra chistera intelectual, y sin necesidad de trucos de ninguna clase. Todo es puramente real.

(Aunque no podemos hacer trucos de magia física, somos magos naturales con nuestra mente, capaces de crear efectos reales sin trucos, superando a cualquier mago profesional.)

Veamos lo que llegamos a ser capaces. Nos enfrascamos en una discusión con alguien, una de esas peleas que llegan a calentarse tanto que consiguen realmente alterarnos. Nos ponemos tensos y el corazón nos late a toda velocidad. De repente, descubrimos que tenemos un nudo en el estómago y que casi se nos ha parado la digestión. A estas alturas, sin duda, ya nos hemos olvidado de la discusión y empezamos a preocuparnos por el estado de nuestro estómago y por la posibilidad de acabar sufriendo una úlcera.

(Este ejemplo demuestra cómo una discusión mental crea efectos físicos reales: tensión, aceleración cardíaca, problemas digestivos, mostrando el poder "mágico" de la mente sobre el cuerpo.)

Pasamos tanto tiempo preocupados por la úlcera que nos acaba cogiendo dolor de cabeza. Después vienen los dolores en todas las demás partes del cuerpo, que, por supuesto, nos dan pie a montar un espectáculo aún mayor. El gran final llega cuando nos hemos agotado tanto que no podemos ir a trabajar y no hay una sola parte del cuerpo que nos funcione bien.

(La secuencia muestra cómo la preocupación mental crea una cascada de síntomas físicos reales: úlcera, dolor de cabeza, dolores corporales, agotamiento total, demostrando el poder creativo destructivo de la mente.)

Parece, pues, que debemos tomar conciencia de nuestras raras habilidades de mago. Cuando sepamos la gran habilidad que tenemos para causarnos problemas quizá podremos andarnos con más cuidado a la hora de utilizarla. Está también la cuestión de que esta gran capacidad creativa que poseemos podríamos utilizarla en beneficio propio, en lugar de usarla solo en nuestro detrimento. Hay muchas cosas buenas para experimentar en la vida. Aprendamos a concentrarnos en cómo sacarlas del poder creativo de nuestro pensamiento.

(Reconocer nuestro poder "mágico" mental permite usarlo conscientemente; la misma capacidad que crea problemas puede crear beneficios; debemos aprender a dirigir el poder creativo del pensamiento hacia experiencias positivas.)

El bien invisible

Debes empezar a comprender que aunque tu cuerpo es algo real, tangible, con una forma y un perfil definidos, es también, a la vez, algo hecho de materia viva impregnada del Dios-Vida. Cualquiera que sea la sustancia de la que está hecho tu cuerpo, aunque la llamemos material, debe estar hecha de la misma Esencia de la que están hechas todas las cosas. Así pues, es necesario que sientas la Eternidad en las células mismas y en los tejidos de tu cuerpo.

(El cuerpo, aunque físico y tangible, está impregnado de vida divina; toda materia está hecha de la misma esencia divina; las células y tejidos corporales contienen eternidad.)

Di: "Al darme cuenta de que el Espíritu que hay en mi interior es Dios, al ser totalmente consciente de que esta Presencia Divina es el Principio que sostiene mi vida, abro mis pensamientos a su influjo. Abro mi consciencia a su efusión, que lleva consigo todo el poder del Infinito."

(Esta afirmación reconoce al Espíritu interno como Dios y presencia sostenedora, abriendo pensamientos y conciencia al influjo divino que porta poder infinito.)

"Sé que hoy y cada día atraigo silenciosamente hacia mi experiencia una cantidad cada vez mayor de vitalidad, salud, alegría y armonía. Guiado por Dios, todo lo que pienso, digo y hago se convierte enseguida en una buena acción, en una acción productiva y mejorada."

(Declaración de atracción silenciosa de cualidades positivas crecientes; con guía divina, todos los pensamientos, palabras y acciones se transforman en acciones buenas y productivas.)

"Existe para mí, de antemano, un esquema perfecto e invisible. Mi fe bebe de esa fuente y torna visible aquello que antes no podía ver. La acción armoniosa de la Vida impregna ahora cada parte de mi ser y de mi experiencia. Todo el bien que existe ahora me pertenece."

(Reconocimiento de un patrón perfecto invisible preexistente; la fe hace visible lo invisible; la acción armoniosa de la vida impregna todo el ser; todo el bien está disponible ahora.)

El alto precio que pagamos por vivir

Todo lo que conseguimos en este mundo tiene un precio. Por supuesto, todos sabemos que cada vez nuestro dinero vale menos, pero no estamos hablando de este tipo de precio. Pagamos por todo un precio que no se puede medir en moneda alguna.

(Todo logro tiene un costo, pero no solo monetario; existe un precio no cuantificable en dinero que pagamos por todo lo que obtenemos en la vida.)

El eminente investigador médico Harold G. Wolff, doctor en Medicina, después de varios años de estudio, resumió esta idea de un modo claro y preciso: "Hay muchas cosas más importantes que la comodidad material, y aún algunas más importantes que la salud". Las pruebas clínicas demostraron que unos esquemas mentales que se centren en la tensión, las emociones intensas, la ansiedad, el temor y otras actitudes físicamente depauperantes pueden tener un efecto devastador en el cuerpo.

(La investigación médica demuestra que valores superiores a la comodidad y la salud existen; patrones mentales de tensión, emociones intensas, ansiedad y miedo tienen efectos devastadores en el cuerpo.)

Tomemos, por ejemplo, el caso de un hombre que se gana bien la vida, que está sometido a tal esfuerzo y tal tensión en el trabajo que desarrolla una úlcera. Se enfrenta a la posibilidad de cambiar de trabajo y perder en calidad material de vida, o seguir en su puesto y sacrificar su salud por un mejor salario. El doctor Wolff dice que "cualquier hombre debería ser capaz de aprender cuál es el precio que está pagando por alcanzar sus objetivos y actuar de una manera determinada. Al escoger, puede ser que tenga que pagar por ello con el dolor y las enfermedades".

(Ejemplo del ejecutivo con úlcera ilustra el dilema entre bienestar económico y salud física; cada persona debe evaluar conscientemente el precio que paga por sus objetivos y tomar decisiones informadas.)

En lugar de sentarnos y dejar que las situaciones, las condiciones, los problemas, nos superen, ¿no podríamos desarrollar un estado mental que nos permitiera afrontarlos y tratarlos de un modo inteligente y emocionalmente maduro? Cuando aprendamos a afrontar los problemas de la vida sin sacrificar nuestros objetivos o nuestra comodidad, podremos "estar en misa y repicando": el precio a pagar es controlar nuestros pensamientos.

(En lugar de ser víctimas de las circunstancias, podemos desarrollar madurez mental y emocional para manejar problemas inteligentemente; es posible lograr objetivos sin sacrificar salud; el precio es el control mental.)

La perfección física

Tu cuerpo es el templo del Espíritu viviente. Es una sustancia espiritual. Como el Espíritu de Dios ha entrado en tu ser, tu vida es espiritual. El Ser supremo, siempre presente, existe en el centro mismo de tu pensamiento. Tal Presencia en tu interior tiene el poder de hacer que todas las cosas sean nuevas.

(El cuerpo es templo del Espíritu viviente y sustancia espiritual; la vida es espiritual porque el Espíritu divino habita en el ser; la presencia suprema en el pensamiento tiene poder renovador total.)

Di: "Sé que la Vida perfecta de Dios habita en todo mi ser, en cada parte de él. Del mismo modo que el sol disipa la niebla, mi aceptación de la Vida disipa todo dolor y toda discordia. Remodela y recrea mi cuerpo según el esquema divino que hay en la Mente de Dios."

(Esta afirmación reconoce la vida divina perfecta habitando todo el ser; la aceptación de la vida disipa dolor y discordia como el sol disipa niebla; remodela el cuerpo según el patrón divino.)

"También en este preciso instante el Espíritu viviente fluye a través de mí. Le abro las puertas de mi conciencia de par en par para recibir su influjo. Dejo que mi cuerpo reciba el flujo del Espíritu en cada uno de mis actos, de sus funciones, sus células y sus órganos. Sé que todo mi ser manifiesta la vida, el amor, la paz, la armonía, la fuerza y alegría del Espíritu que habita en mi interior, que está encarnado en mí, que es todo mi ser."

(Reconocimiento del flujo espiritual presente, abriendo completamente la conciencia a su influjo, permitiendo que penetre cada función, célula y órgano, manifestando todas las cualidades divinas.)

"Soy consciente de que toda la Energía y la Presencia que existe me arropa en su abrazo eterno, de que el Espíritu me comunica su Vida para siempre. Sé que el Espíritu que hay en mí es mi fuerza y mi energía."

(Conciencia final del abrazo eterno de toda energía y presencia divina, recibiendo vida eterna del Espíritu que constituye la verdadera fuerza y energía personal.)

La relación con nosotros mismos

Muchos de nosotros estamos familiarizados con las rabietas que cogen los niños cuando no pueden hacer lo que quieren o no pueden conseguir lo que desean. A veces son todo un espectáculo, a menudo muy violento. Sin embargo, suelen durar poco, y el niño vuelve enseguida a estar alegre. Creemos que tales rabietas son solo un estadio del proceso de crecimiento y que los niños las superarán cuando crezcan, pero ¿es esto cierto? ¿Las hemos superado nosotros?

(Las rabietas infantiles son familiares y se consideran una fase del crecimiento que se supera con la madurez, pero la pregunta crucial es si realmente las hemos superado en la adultez.)

Es verdad que no podemos montarles un espectáculo a los demás, pero puede ser que, inconscientemente, nos lo montemos a nosotros mismos, causándole a nuestro cuerpo un verdadero transtorno. Cuando tenemos que hacer algo que no queremos, o cuando tenemos que hacerlo a un paso distinto del que desearíamos, la medicina ha demostrado que el cuerpo a menudo nos monta una rabieta en forma de migraña, y en tales casos los tranquilizantes poco o nada pueden hacer.

(Aunque los adultos no hacen rabietas externas, pueden hacerlas internamente, causando trastornos corporales reales; la medicina ha demostrado que la resistencia mental a situaciones no deseadas puede manifestarse como migrañas que no responden a medicamentos.)

Si aprendemos a reconocer aquellas condiciones o aquellas situaciones de la vida cotidiana que pueden contribuir a la migraña o a cualquier otro mal, podremos tratarlas objetivamente, en vez de reaccionar inconscientemente con una rabieta corporal.

(Reconocer conscientemente las situaciones que desencadenan síntomas físicos permite respuestas objetivas en lugar de reacciones inconscientes que se manifiestan como "rabietas corporales".)

No obstante, en lugar de ser como un niño que rápidamente supera su problema, nosotros tendemos a no ser completamente conscientes de la naturaleza de nuestras dificultades y, como consecuencia, pasamos días o incluso semanas o meses transtornados. Entonces, además del problema que nos ha venido de fuera, tenemos un problema interno que complica la situación. La próxima vez que estemos ante una situación que nos haga decir "esto me produce dolor de cabeza", debemos intentar cambiar la reacción. Hay más verdad en nuestras palabras de lo que creemos.

(A diferencia de los niños que superan rápidamente sus problemas, los adultos pueden mantener trastornos por largos períodos por falta de conciencia; esto crea problemas adicionales internos; la frase "esto me da dolor de cabeza" es literal y debe tomarse en serio para cambiar la reacción.)

El autocontrol

Eres parte de un Todo Divino, y las palabras que pronuncias contienen toda la Energía y la Presencia del Espíritu e, instantánea, perfecta y permanentemente, crean un todo. Debes saber que eres una individualización del Espíritu; la fuente de la completitud, el amor, la razón y la inteligencia. Vacíate de todas y cada una de las ideas que nieguen esta verdad. Debes saber que, en silencio pero con eficacia, la Energía Divina del Espíritu invisible está trabajando en tu interior aquí y ahora.

(Como parte del todo divino, las palabras contienen energía y presencia espiritual que crean resultados instantáneos y permanentes; reconocer la individualización del Espíritu como fuente de completitud requiere vaciarse de ideas que nieguen esta verdad.)

Di: "Asumo esta certeza con completa seguridad. Soy consciente de que soy un ser perfecto, que vive en condiciones perfectas, y sé que tan solo el Espíritu es real. También sé que únicamente la Mente tiene el poder de actuar o reaccionar. Todo lo que pienso, digo o hago hoy lo pensaré, lo diré o lo haré desde el conocimiento espiritual de que Dios está en todas las cosas."

(Esta afirmación establece certeza completa en la perfección del ser y las condiciones, reconociendo al Espíritu como única realidad y a la Mente como único poder activo, operando desde el conocimiento de la omnipresencia divina.)

"Me basta reconocer esta Energía para neutralizar cualquier falsa percepción, enderezar lo que estaba torcido y suavizar lo que era áspero. Con toda seguridad sé que este conocimiento aporta armonía a mi experiencia."

(El simple reconocimiento de la energía divina tiene poder para corregir percepciones falsas, enderezar distorsiones y suavizar asperezas, trayendo armonía garantizada a la experiencia.)

El arte de caer enfermo

En nuestro interior, y a nuestro alrededor, viven microorganismos que, en cuanto les damos una oportunidad, se multiplican alegremente y nos provocan un enorme sufrimiento y una gran tristeza. Vivimos en estado de coexistencia pacífica con el mundo microscópico, hasta que luego tuerce el carro y, como caída de la nada, desciende sobre nosotros la enfermedad. Hay muchos factores responsables, pero cada vez se presta mayor atención al trabajo de la persona. O, tal vez, deberíamos verlo justo al revés: no es el trabajo en sí mismo, sino la reacción negativa del individuo ante su trabajo, lo que puede llegar a convertirse en una técnica muy sofisticada.

(Coexistimos pacíficamente con microorganismos hasta que las condiciones cambian y aparece enfermedad; aunque hay múltiples factores, la atención se centra en el trabajo o más específicamente en las reacciones negativas al trabajo como factor desencadenante.)

Parece que nuestras respuestas mentales y emocionales ante el trabajo pueden llegar a provocar cambios tan radicales en nuestras funciones corporales que nuestros mecanismos de defensa disminuyen y nos dejan a merced del mundo microscópico que nos envuelve y, en otras palabras, caemos enfermos. Es algo que sucede a menudo, pero no solemos ser conscientes de por qué nos sucede. Por supuesto, una solución es dejar de trabajar pero, aún así, siempre encontraríamos la manera de continuar sintiéndonos molestos y alterados, con lo cual llegaríamos a las mismas consecuencias.

(Las respuestas mentales y emocionales al trabajo pueden alterar las funciones corporales, debilitando defensas y permitiendo enfermedad; aunque es común, rara vez somos conscientes del proceso; dejar de trabajar no resuelve el problema porque podemos crear molestia en cualquier situación.)

No podemos escapar de la vida, sin que esto signifique que tengamos que estar a gusto con todo lo que nos encontramos a diario en el trabajo o en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, podemos aprender a generar una postura flexible y bienintencionada frente a todo lo que se nos presenta e intentar buscarle una solución. Un buen principio en esta dirección consiste en intentar encontrar sinceramente al menos una cosa de nuestro trabajo que pueda llegar a gustarnos. Este modo de pensar puede volverse contagioso, y antes de que nos demos cuenta habremos recuperado las defensas.

(No podemos escapar de la vida, pero podemos desarrollar flexibilidad y buena voluntad hacia las situaciones; encontrar al menos un aspecto agradable del trabajo puede generar un cambio de actitud contagioso que restaura las defensas naturales.)

Ama la vida

La Vida es eternamente nueva. Tú formas una unidad con la Vida, y el Espíritu continuamente está creando en ti y a través de ti. No existe la oscuridad, la desesperación ni el descorazonamiento en la Mente que todo lo crea. Pero la gente ha buscado toda clase de formas tortuosas de privarse a ellos mismos de los abundantes bienes que se encuentran a su disposición. La clave para tener éxito en la vida está en tu mente y en tus pensamientos. Eres dueño de tu propio destino.

(La vida es eternamente renovada; la unidad con la vida permite creación espiritual continua; la mente creativa universal no conoce negatividad; las personas se privan voluntariamente de bienes disponibles; el éxito depende de mente y pensamientos; cada persona controla su destino.)

Di: "Tengo la voluntad de estar bien, ser feliz y vivir con alegría. Afirmo que en mi experiencia solo existe aquello que representa una buena salud. Puedo percibir un bien como este, creo en él, pienso en él y espero que continúe. Todo cuanto hago, lo hago con alegría."

(Esta afirmación establece voluntad consciente de bienestar, felicidad y alegría, afirmando solo buena salud en la experiencia, percibiendo, creyendo, pensando y esperando el bien, haciendo todo con alegría.)

"A todos cuantos encuentro, los abrazo con amor. Al ser consciente de que mis raíces se hunden en la pureza del Espíritu, me remonto en mi vida y en mi existencia hasta la Fuente original y sé que toda actividad de mi cuerpo se encuentra ahora en perfecta armonía, con la Vida Única y Perfecta. Rechazo y elimino cualquier idea en el sentido contrario. En su lugar se ha establecido la total convicción de que mi cuerpo es el templo del Dios viviente."

(Declaración de abrazar a todos con amor, reconociendo raíces en la pureza espiritual, conectando con la fuente original, estableciendo armonía corporal perfecta con la vida divina, rechazando ideas contrarias y afirmando el cuerpo como templo divino.)

"En este momento vuelvo a nacer, renovado y completo, al infiltrarse en mi interior el Amor Divino. ¡La vida de Dios es ahora mi vida!"

(Declaración final de renacimiento presente, renovación completa a través del amor divino que se infiltra, identificando completamente la vida personal con la vida divina.)

Aprende a autoengañarte

"No te engañes", decimos con frecuencia a los demás, o nos dicen ellos a nosotros, para decir que las cosas no son como pensamos que son. Muchos de nosotros encontramos un placer especial en soñar despiertos, y nos dedicamos a albergar todo tipo de ensueños. Aunque no nos demos cuenta, mucha gente ha desarrollado este tipo de práctica hasta el punto de convertirla en todo un arte, y en un arte, por cierto, extremadamente práctico.

(Aunque generalmente se desaconseja el autoengaño, en ciertos contextos puede ser práctico y artístico; los ensueños y la imaginación pueden desarrollarse como habilidades útiles.)

A menudo nos sentimos hundidos física, mental y emocionalmente. Todo lo que nos rodea parece estar mal y nosotros, obedientemente, seguimos por el mismo camino. Eso indica que nos estamos dejando gobernar por las circunstancias externas. En realidad, debería ser al revés. No nos cabe más remedio que sortear las experiencias a que nos somete la vida de cada día, pero no debemos olvidar que tenemos una vida propia por vivir y debemos aprender a dirigirla.

(El hundimiento total indica que las circunstancias externas nos gobiernan; esto debería invertirse; aunque debemos navegar experiencias diarias, tenemos responsabilidad de dirigir nuestra propia vida.)

Y es aquí donde podemos empezar a aprender a autoengañarnos. Cuando nos sintamos atacados mentalmente, empecemos a pensar en los momentos felices que hemos tenido o esperamos tener. Si nos sentimos físicamente flojos, tomémonos algún tiempo para pensar en lo maravilloso que es sentirse bien, e intentemos de hecho sentir mentalmente el placer que produce el encontrarnos bien. Por lo que respecta a las emociones, cuando nos sintamos tensos, si forzamos una sonrisa o nos reímos, pronto nos descubriremos haciéndolo con total naturalidad, y nos habremos liberado de las tensiones.

(El "autoengaño" constructivo implica dirigir conscientemente los pensamientos hacia experiencias positivas pasadas o futuras; visualizar y sentir mentalmente estados deseados; forzar expresiones positivas puede volverlas naturales y liberar tensiones.)

Si seguimos haciéndolo sistemáticamente, no tardaremos en descubrir que estamos experimentando aquellos mismos esquemas positivos de pensamiento que nos hemos esforzado por crear. Cuando nos demos cuenta de que autoengañarse de un modo constructivo es de hecho una tarea muy práctica y constituye todo un arte, entonces nuestra vida se encontrará equilibrada de un modo más normal.

(La práctica sistemática de dirigir conscientemente los pensamientos hacia lo positivo eventualmente crea experiencias reales de esos patrones; el "autoengaño" constructivo es una habilidad práctica que equilibra la vida.)

La receptividad

Es imposible que te sea dado lo que tu mente se niega a aceptar. Si quieres recibir más, debes desarrollar conscientemente la habilidad necesaria para, mentalmente, abarcar más. Tú mismo restas significado a tu vida y limitas sus posibilidades cuando te niegas a aceptar todo el Bien divino. Si abres tu conciencia a una mayor receptividad de lo Divino, a una concepción más amplia de los bienes que pueden presentársete en tus experiencias, la vida cobrará un significado nuevo y maravilloso.

(La recepción está limitada por la capacidad mental de aceptación; recibir más requiere expandir conscientemente la capacidad mental de abarcar; rechazar el bien divino limita la vida; abrir la conciencia a mayor receptividad transforma completamente el significado vital.)

Di: "Ahora me digo a mí mismo que mis ideas están llenas de la expectativa de una vida más plena. Mi pensamiento se expande y sé que entrará en mi experiencia un bien mayor que todo lo que alguna vez haya podido concebir. Lo creo sin reservas, y lo acepto como tal."

(Esta afirmación llena las ideas de expectativa de plenitud mayor; expande el pensamiento para recibir bien inconcebible; cree y acepta sin reservas este bien mayor.)

"Mi cuerpo y mi mente están siempre abiertos al influjo de todo lo que contribuya a hacer de la vida algo vital y alegre. La acción de Dios, silenciosa y acertada, reajusta pacíficamente todo lo que hay en mi vida mientras yo me libro de toda ignorancia, de toda duda y todo temor."

(Declaración de apertura total de cuerpo y mente a influjos vitalizantes; la acción divina silenciosa reajusta pacíficamente toda la vida mientras se eliminan ignorancia, duda y temor.)

"Al limpiar completamente mi mente de ideas contrarias a mi bien y atender solo a aquellas ideas que producen salud, plenitud y felicidad, toda la abundancia del reino de Dios llena cada momento de mis días."

(Limpieza mental completa de ideas contrarias al bien, atendiendo solo ideas que producen salud, plenitud y felicidad, permitiendo que la abundancia divina llene cada momento.)

Cita final de la Sección III

"No hay nada en el Universo que te limite, o que pudiera desear limitarte. No hay nada en el Universo que se te oculte porque, si así fuera, se ocultaría a sí mismo. Así pues, tú formas parte de su fin último. El Espíritu te busca, te anima y te presiona para realizarse a sí mismo. No importa en qué cantidad el Cuerno de la Abundancia vierta sus presentes al Universo; si no hay un cuenco que los reciba, un cáliz que los espere, sus regalos no llegarán a completarse."

(Nada en el universo limita u oculta intencionalmente; cada persona es parte del propósito último universal; el Espíritu busca activamente realizarse a través de individuos; la abundancia universal requiere receptividad humana para completarse.)

El Futuro Es Tuyo

Todos parecemos soñar con nuestro futuro, pero poco hacemos por él. El mañana es siempre ese tiempo maravilloso que aún está por llegar. Probablemente estés aliado con los recuerdos del pasado y las preocupaciones del presente que dejes que el futuro, más o menos, se ocupe de sí mismo. El futuro siempre se ha ocupado de sí mismo; aun así, sigue naciendo de lo que tú piensas en el presente.

(Aunque soñamos con el futuro, hacemos poco por crearlo conscientemente; estar atrapados en pasado y presente impide participación activa en crear el futuro; el futuro se crea desde los pensamientos presentes.)

Tu futuro es como una pantalla donde se proyectan las imágenes de los pensamientos que hoy tienes. No hay nada mejor, ni tampoco nada peor. En cualquier momento tú puedes variar esas imágenes, cambiarlas por otras que realmente te gusten.

(El futuro funciona como una pantalla de proyección que refleja exactamente los pensamientos actuales; no es mejor ni peor de lo que se proyecta; las imágenes pueden cambiarse conscientemente en cualquier momento.)

Eso no significa que te entretengas en soñar despierto, en desear las cosas mentalmente o en esperar vagamente lo mejor. Tus ideas son una energía dinámica, pero para que realmente lleguen a crear nuevas experiencias tienes que usarlas de un modo concreto.

(Crear el futuro no es fantasear pasivamente; las ideas poseen energía dinámica real, pero requieren uso específico y consciente para manifestar nuevas experiencias.)

Ideas limitadas

Parece que demasiado a menudo ponemos límites a nuestros pensamientos porque atribuimos a ciertas palabras un significado restrictivo. Esto es lo que señala el astrónomo de Harvard Harlow Shapley, quien afirma en uno de sus libros que todo lo que sabemos acerca del mundo puede resumirse en cuatro conceptos fundamentales: espacio, tiempo, materia y energía. Pero Shapley se hace la siguiente pregunta, muy significativa: ¿es posible construir el universo a partir de estas cuatro cosas? ¿O es necesario contar con un quinto factor? Ese quinto factor al que él se está refiriendo es una entidad mística a la que la mayoría de la gente denomina Dios.

(Limitamos pensamientos con definiciones restrictivas; el astrónomo de Harvard identifica cuatro conceptos fundamentales (espacio, tiempo, materia, energía) pero sugiere que se necesita un quinto factor místico - Dios - para explicar el universo completamente.)

El doctor Shapley pone especial énfasis en el hecho de que no debemos "agotar" un concepto tan amplio como este relacionándolo tan solo con nuestras vidas individuales y con la pequeña parte del universo en la que vivimos. La naturaleza de una Entidad maestra como esta, que utiliza el espacio, el tiempo, la materia y la energía para crear de modo inteligente todo lo que existe, animado o inanimado, quizá nunca lleguemos a entenderla del todo. Sin embargo, sigue siendo un hecho que nuestra idea de Dios no debería ser limitada porque en la medida que limitamos la naturaleza de Dios según nuestra capacidad, también limitamos nuestra salud o nuestro éxito a aquello que consideramos que son el "éxito" y la "salud".

(No debemos reducir el concepto de Dios a nuestras experiencias limitadas; aunque la entidad creativa maestra que usa todos los elementos universales puede ser incomprensible, limitar nuestro concepto de Dios limita automáticamente nuestra capacidad de experimentar salud y éxito.)

Si hay algo que parece carecer de límites es nuestra capacidad de pensar; nuestros pensamientos son libres de alcanzar cualquier altura, pero con frecuencia pensamos solo hasta un punto, y no más allá. Utilizamos nuestra capacidad de pensar para construir barreras que después no nos atrevemos a cruzar.

(La capacidad de pensar es ilimitada y libre, pero frecuentemente nos autolimitamos, usando el pensamiento para crear barreras autoimpuestas que luego tememos cruzar.)

Debemos dejar que nuestro pensamiento se convierta en una escalera hacia una nueva libertad y una mayor aventura en nuestras vidas.

(El pensamiento debe transformarse en herramienta de liberación y expansión, como una escalera hacia nuevas libertades y aventuras vitales.)

La expansión

Todo lo que hay en el universo es la individualización única o la expresión de una Única Cosa, que es la causa de todas las cosas. Deberías cobrar conciencia de que la única Energía creativa se expresa en ti de un modo singular, y que continuamente te empuja mientras busca dar una mayor salida a sus infinitas posibilidades. No tienes necesidad de imitar a nadie o competir con él, ya que eres una creación especial de Dios, como lo son todos los demás, y gozas de un acceso total al potencial ilimitado de la Inteligencia infinita.

(Todo el universo es individualización de una causa única; cada persona es expresión singular de energía creativa que busca expandirse; no hay necesidad de imitación o competencia ya que cada uno es creación especial con acceso completo a inteligencia infinita.)

Di: "Hoy me dedico a ser yo mismo y busco la forma de revelar de un modo más completo el milagro de la Vida. Descubro una mayor alegría en el hecho de vivir, así como la maravilla del Ser que continuamente brota en mi interior."

(Esta afirmación se compromete con la autenticidad personal y la revelación más completa del milagro vital, descubriendo mayor alegría y maravilla del ser que emerge continuamente.)

"Pienso simple y directamente desde el centro de mi ser, que es Dios, el Espíritu viviente. Entro en la fe del creyente, en la alegría de saber y en el acto de vivir proclamados por la única Energía y la única Presencia que está en todas las cosas."

(Declaración de pensar desde el centro divino del ser, entrando en fe, alegría del conocimiento y acto de vivir proclamados por la energía y presencia únicas universales.)

"Hoy, igual que un niño, acepto esta Presencia que me responde de manera personal, cálida y llena de color. Me colma de vitalidad, abre mi mente a mayores vistas y me imbuye de amor para toda la vida. Al aceptar mi relación con lo infinito, descubro una libertad nueva. Mis pensamientos se elevan, mis experiencias se expanden y una alegría sin límite llena todo mi ser."

(Aceptación infantil de presencia divina personal y cálida que vitalize, abre la mente y llena de amor; la relación con lo infinito crea nueva libertad, pensamientos elevados, experiencias expandidas y alegría ilimitada.)

Lo que de verdad cuenta

Según indican todos los estudios, continúa habiendo un interés creciente en los temas de la religión. Desde la tarima del conferenciante, desde la radio y la televisión, se siguen vertiendo ríos de palabras sobre la cuestión. A veces logran hacer mella en los oyentes; otras, solo consiguen proporcionarles un tema de conversación. ¿No es posible que, a menudo, una persona crea firmemente en lo valioso que es creer, tenga una fe absoluta en el valor de la fe?, sin que por ello sea creyente o tenga fe alguna?

(El interés religioso crece pero a menudo permanece superficial; existe la posibilidad de creer en el valor de creer sin realmente creer, o tener fe en el valor de la fe sin realmente tener fe.)

Creer sinceramente y tener fe tienen un efecto muy saludable sobre la salud de los individuos, así como sobre sus experiencias. Pero que una persona tenga convicciones religiosas porque hable de fe y de creencias está muy lejos de la realidad. Es algo superficial, de escaso o nulo valor. El hecho de que uno diga que es una persona religiosa no lo convierte automáticamente en alguien religioso.

(La fe y creencia genuinas tienen efectos saludables reales; pero hablar de fe no es igual a tener fe; las convicciones superficiales carecen de valor; declararse religioso no crea automáticamente religiosidad genuina.)

Fundamentalmente, la religión es una cosa altamente personal. Es un modo de pensar y de creer que domina nuestros esquemas de pensamiento y se refleja en cada uno de nuestros actos. No es un pasatiempo, sino una ocupación a tiempo completo. La religiosidad debe incluir en su núcleo la comprensión de nuestra relación con el Creador, con los demás humanos y con el mundo que nos rodea. Y su base debe ser intelectual y emocionalmente sana.

(La religión verdadera es experiencia personal profunda que domina patrones de pensamiento y se refleja en todas las acciones; es ocupación completa, no pasatiempo; debe incluir comprensión sana de relaciones con Dios, otros y el mundo.)

Ser una persona religiosa no es tan simple como donar un abrigo, dedicarse a conversar o participar en actos sociales. Es un modo de vida que afecta todo cuanto hacemos. Lo que cuenta realmente no es lo que afirmamos ser, sino lo que en realidad somos. Y lo que somos se desprende de lo que verdaderamente pensamos, creemos y en lo que tenemos fe.

(La religiosidad genuina trasciende actos caritativos o sociales; es modo de vida integral; lo importante no es lo que se afirma sino lo que se es realmente, determinado por pensamientos, creencias y fe genuinos.)

La individualidad

La vida te ha marcado con el sello de la individualidad. Eres diferente de cualquier otra persona que haya vivido nunca. Eres un núcleo individualizado en la Conciencia de Dios. Eres un acto individualizado en la Acción de Dios. Tú eres tú, y eres eterno. Así pues, no esperes a que te llegue la inmortalidad. La resurrección de la vida tiene lugar hoy. Empieza a vivir el presente como un ser inmortal y todo pensamiento en la muerte, todo miedo al cambio, desaparecerá de ti. Abandonarás la tumba de la incertidumbre y saldrás a la luz del día eterno.

(Cada persona posee individualidad única e irrepetible; es núcleo y acto individualizado en la conciencia y acción divinas; la eternidad es presente, no futura; vivir como ser inmortal ahora elimina miedo a muerte y cambio; salir de incertidumbre hacia luz eterna.)

Di: "Sé que toda muerte aparente es una resurrección; así pues, muero contento para todo aquello que no sea el bien de Dios. En silencio, paso de menos a más, del aislamiento a la inclusión, de la separación a la unidad."

(Esta afirmación reconoce que toda muerte aparente es resurrección; acepta contento dejar ir lo que no es bien divino; transita silenciosamente hacia más, inclusión y unidad.)

"Hoy, al darme cuenta de que no hay nada en mi pasado que pueda alzarse contra mí, nada en mi futuro que pueda amenazar el despliegue de mi experiencia, sé que la vida será una eterna aventura. Me deleito en la contemplación del futuro inmensurable, del camino del progreso eterno, de la eternidad de mi propio ser, la continuidad de mi alma, la energía renovada cada día y las acciones de la Divinidad que hay en mi interior y que ha puesto en mi mente el sello del Ser individualizado."

(Reconocimiento de que ni pasado ni futuro pueden amenazar el despliegue de la experiencia; la vida es aventura eterna; deleite en futuro inmensurable, progreso eterno, continuidad del alma, energía renovada y acciones divinas que sellan la individualización.)

Nuestra habilidad única

Desde el niño que construye castillos de arena hasta el anciano que talla un bastón, desde el científico que investiga hasta la persona que prepara un nuevo plato para una cena, encontramos múltiples pruebas de cómo actúa la creatividad. Parece que ser creativos es un impulso fundamental que, en la necesidad, nos lleva a encontrar salidas de un modo constructivo, si es que queremos ser seres humanos completos. Sería conveniente que de vez en cuando nos examináramos a nosotros mismos para comprobar hasta qué punto hacemos uso de una virtud tan inusual.

(La creatividad se manifiesta universalmente desde niños hasta ancianos, en actividades simples y complejas; es impulso fundamental necesario para la completitud humana; requiere autoexamen regular para evaluar su uso.)

Hacer uso de la imaginación creativa no nos convierte necesariamente en grandes artistas, compositores, escritores, inventores o en magos de las finanzas. Parece más bien que, en todo lo que emprendemos, debemos de algún modo descubrir la manera de contribuir a nuestro mundo con algo nuevo y constructivo. Debemos hacer que nuestro interior fluya en nuestra experiencia, y aún más si se trata de la singular expresión de la capacidad creativa de la mente que llevamos en nosotros.

(La creatividad no requiere genialidad artística o financiera; requiere encontrar maneras de contribuir algo nuevo y constructivo en cualquier actividad; implica expresar la capacidad creativa mental única que todos poseemos.)

Aquellos que son capaces de hacerlo son quienes más aportan a la vida; son quienes más contribuyen al avance de la civilización; son también los que crean los hogares más felices.

(Las personas que expresan creatividad contribuyen más a la vida, la civilización y crean hogares más felices.)

Para gozar de una vida que nos produzca los mayores bienes, tanto a nosotros como a los demás, debemos expresar al máximo lo que somos. Que lleguemos a alcanzar el máximo de nuestras posibilidades dependerá de la habilidad que tengamos para pensar de un modo creativo e imaginativo. Si hurgamos en los recursos que guardamos en el interior de la mente nos sorprenderá descubrir el potencial ilimitado que hay allí. Pensar es usar el mayor regalo que nos ha hecho la Vida. ¿Por qué no empezar a usarlo de un modo más efectivo?

(Maximizar el bien personal y universal requiere expresión completa del ser; esto depende de la habilidad de pensar creativa e imaginativamente; explorar recursos mentales internos revela potencial ilimitado; el pensamiento es el mayor regalo de la vida que debe usarse efectivamente.)

La actividad perfecta

La Presencia, creativa y omnisciente, es la fuente de todo lo que eres. Debes creer en la capacidad y el deseo de esta gran fuente de mantener su propia creación. El Reino, el Poder y la Gloria de Dios se expresan a través de ti. Reconócete a ti mismo como un núcleo a través del cual la Inteligencia y la Energía del Universo encuentran su expresión. La Mente Infinita, al operar a través de ti, puede traerte la armonía, el orden y el bien supremo. Gracias a Ella, se manifiesta en tu interior la conciencia de la paz y la abundancia. Todo cuanto hace falta para que logres la felicidad y el bienestar forma parte de tu experiencia.

(La presencia creativa omnisciente es fuente de todo el ser; debe creerse en su capacidad de mantener su creación; el individuo es núcleo de expresión de inteligencia y energía universales; la mente infinita operando trae armonía, orden y bien supremo.)

Di: "En mi vida no pueden existir las limitaciones ni la escasez, porque nada le ha sucedido a la Actividad única y perfecta. Al fluir libremente a través de mí, me libera de cualquier sentimiento de esclavitud. Todo el poder me viene de las Alturas."

(Esta afirmación rechaza limitaciones y escasez porque la actividad divina perfecta permanece intacta; su flujo libre libera de esclavitud; todo poder proviene de fuentes superiores.)

"Este conocimiento me hace fuerte, con la fuerza de la Energía universal que a todo infunde vida. Me sostiene y me inspira una corriente Divina de Espíritu-Energía que fluye a través de mí en forma de entusiasmo e ideas vitales. Todos y cada uno de los aspectos de mi mente responden a este flujo espiritual. La creatividad y la inspiración son para mí un derecho de nacimiento, y ahora los expreso de la manera más plena."

(El conocimiento divino fortalece con energía universal vivificante; sostiene e inspira corriente de espíritu-energía manifestada como entusiasmo e ideas; toda la mente responde al flujo espiritual; creatividad e inspiración son derechos naturales expresados plenamente.)

Un nuevo horizonte

Es asombroso lo resistentes que son nuestras mentes al influjo de las nuevas ideas. Muy a menudo, nuestro pensamiento cae esclavo de la rutina y levantamos barreras que cierran el paso a cualquier tipo de consideración, incluso casual, que podamos prestar a todo aquello que aún no sabemos.

(Las mentes humanas frecuentemente resisten nuevas ideas; el pensamiento se esclaviza a rutinas y crea barreras que impiden considerar lo desconocido.)

La carta de un médico en contacto con un hospital de Brasil puede ilustrar bien este punto. Parece ser que un día se encontraba rebuscando en una librería de viejo y compró unas cuantas revistas americanas que contenían numerosos artículos sobre la eficacia de las oraciones en términos afirmativos. Se burló de la idea, incluso se rió de ella; hizo un hatillo con las revistas y las aparcó en una estantería.

(El ejemplo del médico brasileño ilustra resistencia inicial: se burlaba de artículos sobre oración afirmativa y los archivó despectivamente.)

Muchos meses más tarde, se encontró afrontando todo un cúmulo de situaciones personales difíciles, problemas que le parecían irresolubles. En un estado de desesperación, volvió a coger las revistas, no sin dudas, y empezó a leer nuevamente los artículos. A pesar de su absoluto escepticismo, decidió probar con la idea de la oración creadora. No tenía nada que perder, y tampoco podía tomar ningún otro rumbo. Los resultados lo dejaron asombrado. Sus palabras fueron: "¡Funciona! ¡Funciona!"

(Meses después, enfrentando problemas irresolubles, el médico retomó los artículos con desesperación; a pesar del escepticismo, probó la oración creadora y se asombró de los resultados positivos.)

Hay probablemente pocas cosas que conozcamos menos que la naturaleza del funcionamiento de nuestro pensamiento y de su poder creador. Aun así, solo en la mente y a través de ella, que nos convierte en lo que somos, podemos llegar a realizar algo. Su poder creador puede objetivarse en experiencias tanto positivas como negativas, dependiendo del contenido de nuestro esquema de pensamiento.

(Conocemos poco sobre la naturaleza y poder creador del pensamiento; solo a través de la mente podemos realizar cualquier cosa; su poder creador se manifiesta positiva o negativamente según el contenido de los patrones de pensamiento.)

En la medida en que sepamos dirigir nuestros pensamientos de un modo positivo, se abrirán a nosotros nuevos y más felices horizontes.

(Dirigir conscientemente los pensamientos de manera positiva abre nuevos horizontes de mayor felicidad.)

El recurso

Si rindes todo tu ser al Espíritu Divino, sabedor de que con tu propia esencia humana nada puedes hacer, te deshaces de esa esencia que es por sí misma impotente. Dejas de lado su debilidad, sus temores, sus dudas, sus malentendidos y sus incertidumbres y regresas con el pensamiento a ese núcleo Divino que hay en tu interior y que es Dios.

(Rendir el ser completo al Espíritu Divino implica reconocer la impotencia de la esencia humana separada; dejar de lado debilidades, temores y dudas para retornar al núcleo divino interior que es Dios.)

Debes llegar a creer en la fuerza y la presencia del Espíritu en tu interior. Acepta su poder y permite que te guíe. Siente que hablas de este núcleo de certeza Divina que hay en ti cuando declaras: "Hay una única Vida; esa Vida es Dios; esa Vida es ahora mi Vida"

(Creer en la fuerza y presencia espiritual interna; aceptar su poder y guía; hablar desde el núcleo de certeza divina declarando la unidad de toda vida con Dios.)

Di: "Sé que en el centro de mi ser habita la Presencia de la Perfección. Siento cómo fluye en mi interior la Vida Divina, animando cada átomo de mi ser. Y siento que todos los demás son de mi misma naturaleza: todos vivimos, nos movemos y recibimos nuestro ser de Dios."

(Esta afirmación reconoce la presencia de perfección en el centro del ser; siente el flujo de vida divina animando cada átomo; reconoce la misma naturaleza divina en todos los seres.)

"Ahora afirmo, con total aceptación, que la Inteligencia que creó todas las cosas me guía hacia la consecución de todo fin bueno y valioso. Una Presencia así existe en el centro mismo de mi ser y fluye a través de mí, instaurando la felicidad, la alegría, la abundancia, la vida armoniosa y el uso constructivo del poder creador de mi mente. Ahora estoy abierto a nuevas ideas, nuevas esperanzas y nuevas aspiraciones."

(Afirmación de guía por la inteligencia creadora universal hacia fines buenos; reconocimiento de presencia central que fluye instaurando felicidad, alegría, abundancia y armonía; apertura a nuevas ideas, esperanzas y aspiraciones.)

La moderna esclavitud

Un informe ciertamente desconcertante afirmaba que una de cada diez personas en los países occidentales es neurótica y necesita ayuda. Durante años hemos dedicado todos nuestros esfuerzos a intentar construirnos un mundo nuevo y maravilloso en el que vivir. Sin embargo, hoy en día las cosas no parecen ir tan bien. En lugar de dominar la situación, parece que nos hayamos vuelto esclavos de la sociedad y la cultura que hemos creado y descubrimos que, en muchos aspectos, ya no somos capaces de seguir el paso o satisfacer las demandas que estas nos imponen.

(Estadísticas alarmantes muestran que 10% de la población occidental es neurótica; después de esfuerzos por crear un mundo mejor, nos hemos vuelto esclavos de nuestra propia sociedad y cultura, incapaces de satisfacer las demandas que hemos creado.)

Tal y como están las cosas, tendremos que aprender a resolver el problema o quizá nueve de cada diez pronto sucumbiremos a las espantosas consecuencias de intentar vivir en el mundo que nos hemos creado. Parece haber dos opciones. Podemos poner freno al fantástico ritmo de crecimiento de nuestra cultura, o descubrir un modo de crecer que nos devuelva el dominio de nuestras vidas en lugar de existir como autómatas y esclavos de un sistema del que intentamos escapar alejándonos de la vida.

(Si no resolvemos este problema, la mayoría sucumbirá a las consecuencias; existen dos opciones: frenar el crecimiento cultural o desarrollar crecimiento que restaure el dominio personal en lugar de existir como autómatas esclavizados.)

De modo colectivo, podemos reconstruir nuestra sociedad, pero individualmente solo nosotros somos responsables de la manera en que nos desarrollamos mentalmente para afrontar las presiones de la vida diaria. Eso es algo que nadie más puede hacer por nosotros. Un punto de partida fundamental es contar con un programa concreto para desarrollar una mayor madurez mental y emocional. No obstante, debemos ser conscientes de que cualquier grado de madurez que deseemos alcanzar solo es posible si antes nos proponemos crecer espiritualmente. Puede que esta no resulte una tarea fácil, pero de ella depende la posibilidad de recuperar la libertad perdida.

(Aunque podemos reconstruir la sociedad colectivamente, cada individuo es responsable de su desarrollo mental para afrontar presiones; esto requiere programa de madurez mental y emocional; pero la verdadera madurez requiere crecimiento espiritual previo; aunque difícil, de esto depende recuperar la libertad.)

Vivir con alegría

Debes despertar a una nueva alegría de vivir. A pesar de todos los temores, las dudas o la incertidumbre que puedas haber albergado en el pasado, debes darte cuenta de que hoy vuelves a comenzar. Tu mundo puede construirse de nuevo a partir de este momento. Debes tener el propósito de estar bien, ser feliz y vivir con alegría. Reconoce que no hay nada en tu pasado que pueda negarte el privilegio de vivir felizmente, y no hay nada en tu futuro que pueda traerte nada más que alegría. Aprende a encontrar en tu experiencia diaria solo aquello que está inspirado en el bien. Cuando descubras las cosas buenas que se te presentan cada día, y creas en ellas, y pienses en ellas, solo podrás esperar que estas continúen presentándose.

(Despertar a nueva alegría de vivir implica reconocer que cada día es un nuevo comienzo; el mundo puede reconstruirse desde cualquier momento; debe existir propósito consciente de bienestar, felicidad y alegría; ni pasado ni futuro pueden negar la felicidad; enfocarse en el bien diario perpetúa su manifestación.)

Di: "Al cobrar conciencia de que mis raíces están clavadas en el Espíritu puro, vuelvo a trazar mi vida hacia atrás hasta alcanzar su Fuente original y descubro que toda actividad de mi mente y mi cuerpo está en consonancia con la Vida única y perfecta."

(Esta afirmación reconoce raíces en espíritu puro, trazando la vida hacia su fuente original y descubriendo consonancia de mente y cuerpo con la vida única y perfecta.)

"Es esta Vida la que circula por mi interior, eliminando cualquier cosa que no le corresponda. Ella hace que ahora cualquier acto de asimilación, circulación o eliminación que realiza mi cuerpo sea perfecto. Tengo el propósito de vivir plenamente y con alegría, y estoy en paz con el mundo que me rodea."

(La vida divina circula internamente eliminando lo que no le corresponde, perfeccionando funciones corporales; propósito de vivir plena y alegremente en paz con el mundo.)

"Es mi deseo vivir y dejar vivir, dar y perdonar, y ver en cada persona que encuentro la semejanza Divina. Al abandonar en este momento toda sensación de depresión o de limitación, soy elevado hasta una nueva alegría de vivir por el Dador de toda Vida. Mi corazón canta un himno de felicidad y de libertad."

(Deseo de vivir y dejar vivir, dar, perdonar y ver la divinidad en cada persona; abandonar depresión y limitación permite elevación a nueva alegría por el dador de vida; el corazón canta himnos de felicidad y libertad.)

No estés satisfecho

Si hay algo por lo que la mayoría de nosotros luchamos sin cesar es por alcanzar un estado de satisfacción donde todo esté bien, nuestros problemas desaparezcan y la vida se convierta en una existencia llena de alegría. En ese momento habríamos alcanzado lo que podríamos denominar la paz mental.

No estés satisfecho

Si hay algo por lo que la mayoría de nosotros luchamos sin cesar es por alcanzar un estado de satisfacción donde todo esté bien, nuestros problemas desaparezcan y la vida se convierta en una existencia llena de alegría. En ese momento habríamos alcanzado lo que podríamos denominar la paz mental.

(La mayoría busca un estado de satisfacción completa donde todos los problemas desaparezcan y la vida sea pura alegría, lo que se considera paz mental.)

Pero ¿nos es posible alcanzar alguna vez un estado de satisfacción así? ¿Es la paz mental un estado tan deseable como parece? Aunque nos guste creer que estamos haciendo progresos hacia ese fin, ¿qué es lo que haríamos cuando por fin lo hubiéramos alcanzado?

(Surgen preguntas fundamentales sobre si tal satisfacción es posible o incluso deseable, y qué haríamos una vez alcanzada.)

Pudiera ser que la persona más feliz del mundo fuera aquella que ha cumplido la ambición de su vida y ha subido a la montaña más alta. Pero en ese momento tal persona se convertiría en la persona más triste, porque ya no le quedarían montañas más altas que escalar.

(Paradójicamente, alcanzar la meta máxima podría convertir a la persona más feliz en la más triste, al no quedar más objetivos por cumplir.)

Quizá debiéramos revisar nuestras ideas sobre lo que significan la satisfacción y la paz mental y encontrar otras definiciones. Estas solo cabe entenderlas como algo que experimentamos activamente, y nunca como una meseta sobre la que descansar.

(La satisfacción y paz mental deben redefinirse como experiencias activas, no como estados estáticos de descanso.)

Existe en nosotros una insatisfacción Divina. Nos conduce hacia nuevas metas, y es en el proceso de alcanzar tales metas, y no en las metas mismas, donde encontramos la satisfacción y la paz mental.

(La insatisfacción divina es un impulso positivo hacia nuevas metas; la satisfacción se encuentra en el proceso de alcanzar objetivos, no en lograrlos.)

Debes reconocer esa insatisfacción Divina que hay en ti. Se trata del impulso creador que a través de los siglos ha impulsado a la gente a alcanzar mayores logros. Niégalo y estarás negando tu humanidad.

(Reconocer la insatisfacción divina interna es esencial; es el impulso creativo histórico que motiva grandes logros; negarlo es negar la humanidad misma.)

La paz mental

La Divina Presencia constituye tu propia esencia, y Ella lleva en su interior la posibilidad de toda la alegría de vivir. No debemos albergar ninguna idea que limite tu experiencia de la buena vida. No hay nada en ti que pueda separarte de la Divina Presencia aunque, de modos muy distintos, sí puedes obstruir el flujo de Esta por tu interior. Aquellos que la aceptan tienen mayores posibilidades de conocer el Amor de Dios, una mayor alegría de vivir y un mayor bien en su vida.

(La presencia divina es la esencia personal que contiene toda posibilidad de alegría; no debe limitarse con ideas restrictivas; aunque nada puede separarnos de la presencia divina, podemos obstruir su flujo; aceptarla trae amor, alegría y bien mayores.)

Di: "Afirmo que el Espíritu que hay en mi interior me guiará siempre por el camino de la vida feliz. Siempre dirigirá mis pensamientos, mis palabras y mis actos hacia los canales constructivos de la autoexpresión. Por siempre me unirá a los demás en el amor, el respeto y la consideración."

(Esta afirmación establece guía espiritual constante hacia felicidad, dirigiendo pensamientos, palabras y acciones hacia expresión constructiva, uniendo con otros en amor, respeto y consideración.)

"Vivo, me muevo, en el océano infinito de la Vida perfecta, en la Divina Presencia de la que no puedo ser separado, y tomo mi ser de ellas. Acepto la Presencia Divina como la mayor Realidad. Sé que el reino de Dios está en mi interior."

(Declaración de vivir en océano infinito de vida perfecta y presencia divina inseparable; aceptación de la presencia divina como realidad suprema; reconocimiento del reino divino interior.)

"Confío absolutamente en que la Ley de la Mente hará que mis mejores deseos se manifiesten en mi experiencia. Todo lo que necesito para ser feliz está ya fijado en la Mente Divina y es ya un hecho establecido."

(Confianza absoluta en la ley mental para manifestar deseos; todo lo necesario para la felicidad ya existe como hecho establecido en la mente divina.)

¿Eres responsable?

Todo parece que tengamos que soportar un número cada vez mayor de responsabilidades. A veces parecen ser tan escarpadas y nos disgustan tanto que hacemos cualquier cosa por esquivarlas.

(Las responsabilidades parecen aumentar constantemente y volverse tan desagradables que buscamos evitarlas a toda costa.)

Lo curioso es que a menudo evitar las responsabilidades nos cuesta más esfuerzo y más pensamientos de los que tendríamos que dedicar a cumplir con ellas. Intentar escapar de nuestras responsabilidades podría traernos peores repercusiones que afrontarlas.

(Paradójicamente, evitar responsabilidades requiere más esfuerzo mental que cumplirlas, y puede tener consecuencias peores que afrontarlas directamente.)

Puede que en el intento de huir de las responsabilidades externas pasemos por alto la gran responsabilidad que tenemos con nosotros mismos, la de mantener la salud. Al eludir nuestras obligaciones parece que invitemos a las complicaciones físicas.

(Huir de responsabilidades externas puede hacer que ignoremos la responsabilidad fundamental hacia nuestra propia salud; eludir obligaciones puede invitar problemas físicos.)

Solemos escapar de algunas situaciones utilizando tranquilizantes. El efecto sedante del tranquilizante quizá alivie los problemas, pero no los cura. La cura requiere una disciplina mental que nos permita adaptarnos a la vida que llevamos, que nos permita desarrollar un punto de vista más amplio, controlar mejor nuestros esquemas de pensamiento. Debemos madurar para poder hacer lo que hay que hacer y superar la tendencia a hacer solo lo que nos gusta y cuando nos apetece.

(Los tranquilizantes pueden aliviar síntomas pero no curan; la verdadera cura requiere disciplina mental, adaptación, perspectiva amplia y control de patrones de pensamiento; la madurez implica hacer lo necesario, no solo lo que agrada.)

Siempre cargaremos con alguna responsabilidad, de un tipo u otro, así que está fuera de toda cuestión deshacerse de ellas. Debemos más bien cumplir con ellas. La vida estaría vacía sin responsabilidades, y la mayor de todas ellas es la que tenemos hacia nosotros mismos: la de expresar la Vida que hay en nuestro interior satisfaciendo la necesidad que esta tiene de expandirse a la vez que eso nos permite cumplir con las obligaciones que recaen sobre nosotros. Es en este momento en el que empezamos a crecer.

(Las responsabilidades son inevitables y deben cumplirse; la vida sin responsabilidades estaría vacía; la responsabilidad principal es expresar la vida interior y permitir su expansión mientras cumplimos obligaciones; esto inicia el verdadero crecimiento.)

La satisfacción

Cuando aprendas a deshacerte de todas las cargas y dejarlas en manos de la acción de Dios, notarás que todo pasa a ocupar el lugar que le corresponde. Deja que los problemas se alejen de ti y date cuenta de que hay una Energía más fuerte que tú, y una Presencia que habita en tu interior, que están dispuestas y deseosas de guiarte en cualquier dirección. En ese momento la paz, la seguridad y la satisfacción acudirán a ti y experimentarás la alegría de haber cumplido bien.

(Soltar cargas y confiarlas a la acción divina permite que todo encuentre su lugar correcto; reconocer la energía superior y presencia interior disponibles para guía trae paz, seguridad, satisfacción y alegría del cumplimiento.)

Di: "En estos momentos me libero de toda idea de temor, duda o incertidumbre, sabiendo que la Inteligencia infinita del Espíritu que hay en mí sabe qué hay que hacer y cómo hacerlo, y lo hace sin dificultad. Esa Inteligencia guía todos mis pensamientos y mis acciones. Todo lo que haga me proporcionará alegría y prosperará."

(Esta afirmación libera miedo, duda e incertidumbre, confiando en la inteligencia espiritual infinita que sabe qué y cómo hacer sin dificultad; esta inteligencia guía pensamientos y acciones para alegría y prosperidad.)

"Cada encuentro con los demás será una bendición para todos. Las buenas acciones que se manifiestan en mi experiencia también son buenas para los demás. Al amar, sé que soy amado. Al dar, sé que la vida me devolverá. Al volver a lo Divino que habita en mí, invito a la Presencia de Dios a darse a conocer a través de mí, mientras trae la felicidad a mi vida y a las vidas de los que me rodean."

(Declaración de que cada encuentro será bendición mutua; las buenas acciones benefician a todos; amar garantiza ser amado; dar asegura recibir; conectar con lo divino interior invita la presencia de Dios a manifestarse trayendo felicidad propia y ajena.)

"Descanso en mi fe y mi callada esperanza, y sé que, en cada situación en la que me encuentre, solo reinarán la felicidad y la alegría."

(Descanso final en fe y esperanza silenciosa, con certeza de que en todas las situaciones solo reinarán felicidad y alegría.)

Un modo provechoso de divertirse

Cada vez reclamamos más paga por una cantidad menor de tiempo invertido en trabajar. Ese dinero adicional nos permite obtener más cosas de las que consideramos que nos hacen la vida más fácil, más agradable. Pero ¿qué hacemos con el tiempo adicional de que disponemos? Probablemente relajarnos, para beneficio tanto de la mente como del cuerpo, pero la cantidad de juego que resulta beneficiosa tiene un límite. Si tenemos demasiado de cualquier cosa, nos sentimos sobresaturados, y ¿qué hacemos entonces?

(La tendencia moderna es trabajar menos por más dinero, obteniendo más comodidades, pero surge la pregunta sobre qué hacer con el tiempo extra; la relajación tiene límites beneficiosos y el exceso puede causar saturación.)

Parece que poseamos un sentido natural que nos lleva a necesitar dotarnos de metas que alcanzar, a experimentar una cierta satisfacción mental y emocional cada vez que llevamos a buen término algo que vale la pena. Y esto no se logra jugando sin propósito alguno o matando el tiempo distraídamente. Hace falta algo más.

(Existe un sentido natural que requiere metas significativas y satisfacción mental-emocional al completar cosas valiosas; esto no se logra con entretenimiento sin propósito o perdiendo tiempo distraídamente.)

Deberíamos aprender conscientemente a usar el tiempo de ocio. No hace falta que se trate de una actividad excesivamente seria, trabajosa o costosa en términos de tiempo. Debe ser algo que disfrutemos haciendo, pero que a la vez nos permita alcanzar algún resultado que saque lo mejor que llevamos dentro.

(El uso consciente del tiempo de ocio no requiere actividades excesivamente serias o costosas; debe ser placentero pero también productivo, extrayendo lo mejor de nosotros.)

Independientemente de la edad que tengamos -tanto a los veinte como a los ochenta-, el fin es el mismo, aunque cambie el tipo de actividad. No debemos olvidar que hay más diversión en crear algo que en poseerlo.

(Independientemente de la edad, el propósito es el mismo aunque cambien las actividades; crear es más divertido que poseer.)

Tenemos que aprender a exprimir de nuestro tiempo de ocio hasta el último minuto para obtener mayores logros de manera creativa y constructiva.

(Debemos maximizar el tiempo de ocio para logros creativos y constructivos significativos.)

Mayores posibilidades

Siempre tienes a tu alcance mayores posibilidades. Hay en el centro de tu ser una Fuerza Divina y una Sabiduría infinita que esperan ser liberadas y que te permitirán traer mayores bienes a tu vida y sacarle mayor partido. Existe una Creatividad que no conoce límites y que se expresa en todas las cosas. Constantemente busca en ti un mejor canal de expresión. Reconoce su existencia y acepta su influencia en tu vida.

(Mayores posibilidades están siempre disponibles; fuerza divina y sabiduría infinita en el centro del ser esperan liberación para traer mayor bien; creatividad ilimitada busca mejor expresión a través de cada persona.)

Di: "Ahora elevo mi mente entera al influjo de la Fuerza Divina y la infinita Sabiduría. Sé que estoy silenciosamente asociado con Dios. Hoy, mañana y siempre. Acepto la acción creativa que el Espíritu lleva a cabo en mí, así como su guía."

(Esta afirmación eleva la mente completa al influjo de fuerza y sabiduría divinas; reconoce asociación silenciosa eterna con Dios; acepta acción creativa y guía espiritual.)

"Sé que se me abren nuevas puertas, que se me presentan nuevas oportunidades de expresarme. Nuevas ideas me vienen a la mente. Me encuentro en situaciones nuevas. Espero cumplir con ellas y alcanzar nuevos logros."

(Reconocimiento de nuevas puertas y oportunidades de expresión; nuevas ideas llegando a la mente; nuevas situaciones con expectativa de cumplimiento y logros.)

"La Inteligencia Divina fluye a través de mí, me inspira y me conduce a fines más valiosos y a tareas más creativas. Dios me guía por todos sus caminos y constantemente se abren ante mí nuevos horizontes. Acepto la plenitud de la vida en este mismo momento."

(La inteligencia divina fluye inspirando y conduciendo hacia fines valiosos y tareas creativas; guía divina abre constantemente nuevos horizontes; aceptación presente de la plenitud vital.)

¿Quién está confundido?

Cuando nos sentimos confundidos solemos pensar que es a causa de los demás, y nunca de nosotros mismos. Igualmente, cuando se nos complican las relaciones, siempre le echamos la culpa al otro. ¡Qué padres hay que no piensen que su hijo adolescente es la persona más confundida del mundo!

(Tendemos a atribuir la confusión a otros, nunca a nosotros mismos; en relaciones problemáticas culpamos al otro; los padres suelen ver a los adolescentes como las personas más confundidas.)

Las investigaciones nos han enseñado que los jóvenes provocan menos confusión de la que padecen, y que muchos de sus problemas se derivan de las ansiedades e inseguridades propias de sus padres. En la actitud y la conducta de los hijos, a los padres les son devueltas sus propias inquietudes.

(La investigación muestra que los jóvenes padecen más confusión de la que causan; muchos problemas juveniles provienen de ansiedades e inseguridades parentales; los hijos reflejan las inquietudes de los padres.)

Encontramos la misma reacción en todas las casas, en todas las oficinas o en el seno de cualquier grupo de personas. Una persona cargada de preocupaciones y ansiedades puede contaminar las ideas de todo un grupo de gente. Cuando estamos rodeados por personas desapacibles, se trate de nuestros hijos, de nuestros parientes o de nuestros compañeros de trabajo, antes de quejarnos demasiado de ellos, quizá sería buena idea que nos examináramos a nosotros mismos.

(El mismo patrón se repite en hogares, oficinas y grupos; una persona ansiosa puede contaminar mentalmente a todo un grupo; antes de quejarse de personas desagradables, es útil examinarse a uno mismo.)

Lo más probable es que ellos no hagan sino reflejar nuestro propio estado mental. La única manera de que nuestras relaciones sean como nosotros queremos que sean es recordar que ellas son tan solo el reflejo de lo que nosotros somos. Si queremos tener buenas relaciones, debemos pensar de antemano que las relaciones van a ser buenas, aunque parezca lo contrario. Este es el único modo que las buenas relaciones nos sean devueltas en la experiencia.

(Otros probablemente reflejan nuestro estado mental; las relaciones son reflejos de lo que somos; para tener buenas relaciones debemos pensar anticipadamente que serán buenas, independientemente de las apariencias; esto es lo único que garantiza buenas relaciones en la experiencia.)

A pesar de la apariencia y el modo de actuar de una persona, esta no podrá cambiar la opinión que tenemos de ella a menos que seamos nosotros los que cambiemos lo que pensamos de ella.

(Independientemente de apariencias y comportamientos, una persona no puede cambiar nuestra opinión sobre ella a menos que nosotros cambiemos primero lo que pensamos de ella.)

La armonía

Habitas en la casa de Dios, igual que todas las demás personas. La casa de Dios está llena de seres de origen Divino que serán tan Divinos como tú les dejes ser. Al mirarlos tú, ellos te devuelven la mirada, porque así es como es la vida. Todos te responderán en función de tu reconocimiento.

(Todos habitamos la casa divina; está llena de seres de origen divino que serán tan divinos como les permitamos ser; la vida funciona como espejo: otros responden según nuestro reconocimiento de ellos.)

En la casa de Dios no existen los celos, no hay maldad ni insignificancias. Es una casa alegre, un lugar de felicidad y satisfacción. Es un lugar cálido, bello y colorido. A la luz de esto, tus experiencias en la tierra y tus relaciones son en gran medida lo que tú has hecho de ellas al no dejar que Dios se encargara de todo.

(En la casa divina no hay celos, maldad o insignificancias; es lugar alegre, feliz, cálido, bello y colorido; las experiencias terrestres y relaciones son principalmente lo que hemos hecho al no permitir que Dios se encargue.)

Di: "Sé que en la casa de la experiencia en que habito, Dios es el anfitrión y las personas son sus invitados. Su invitación está escrita eternamente para que todos entremos y permanezcamos allí, como invitados en su Hogar eterno, alegres, íntegros y amigos."

(Esta afirmación reconoce a Dios como anfitrión en la casa de la experiencia, con todas las personas como invitados eternos en el hogar divino, alegres, íntegros y amigables.)

"Acepto plenamente la obligación Divina de expresar solo amor y aprecio hacia todos los que encuentro, consciente de que solo me será devuelto lo que yo pienso, digo y hago. Dejo que el Amor Divino actúe a través de mí en todos mis asuntos. A partir de ahora solo habrá en mi vida relaciones armónicas, felices y mutuamente beneficiosas. Me regocijo en la Armonía Divina que me rodea."

(Aceptación de la obligación divina de expresar amor y aprecio, consciente de que se recibe lo que se da; permitir que el amor divino opere en todos los asuntos; declaración de relaciones armónicas, felices y mutuamente beneficiosas; regocijo en la armonía divina circundante.)

La cooperación

El conocido fundador de la psicología analítica, el doctor Carl G. Jung, en uno de sus ensayos afirmaba: "Me preocupa únicamente el destino del ser humano: esa unidad infinitesimal de la que depende el mundo y en la cual, si interpretamos correctamente el mensaje cristiano, incluso Dios busca su fin".

(Carl Jung expresa preocupación por el destino humano como unidad infinitesimal de la que depende el mundo, y en la cual Dios busca su propósito según el mensaje cristiano.)

Esta interesante observación parece que viene a cargar sobre nuestras espaldas una considerable responsabilidad; una responsabilidad que no hemos solicitado, pero que podría considerarse la razón misma por la que estamos aquí. Cuando pensamos en ello, lo primero que nos distingue de todos los demás seres vivos es la capacidad de pensar.

(Esta observación carga considerable responsabilidad no solicitada pero que podría ser la razón de nuestra existencia; la capacidad de pensar es lo que distingue a los humanos de otros seres vivos.)

¿Estamos usando esta capacidad única para seguir alegremente nuestro camino? ¿La usamos de modo que refleje la naturaleza de ese Poder mayor que nosotros que la ha creado?

(Surgen preguntas sobre si usamos la capacidad de pensar meramente para seguir nuestro camino o si la usamos reflejando la naturaleza del poder superior que la creó.)

El físico y premio Nobel Robert A. Millikan escribió en su autobiografía que el Arquitecto del universo nos ha traído hasta aquí y nos ha dotado de la mente, y ahora nos toca a nosotros usarla. Toda la inteligencia y creatividad que hay en el universo fluye por nosotros y, en la medida que cooperamos con ellas, somos cocreadores de nuestro mundo.

(El premio Nobel Millikan afirma que el arquitecto universal nos dotó de mente para usarla; toda inteligencia y creatividad universal fluye a través de nosotros; cooperar con ellas nos convierte en cocreadores del mundo.)

Probablemente nunca nos hayamos parado a pensar en esto antes, pero es una idea de gran importancia para todos nosotros. Podemos cooperar con la Vida o combatirla, ayudar u obstruir su flujo a través de nosotros. Si cooperamos con la Vida y expresamos su naturaleza, recibimos un influjo de sabiduría y un impulso hacia la acción correcta.

(Esta idea de gran importancia implica que podemos cooperar con la vida o combatirla, ayudar u obstruir su flujo; cooperar y expresar su naturaleza trae sabiduría e impulso hacia acción correcta.)

¿Con qué frecuencia cooperamos? ¿Raras veces? ¿Solo a veces? ¿O la mayor parte de las veces? Parece que, por razones prácticas, nuestras ideas y nuestras acciones deben estar conformes con el más alto concepto que tenemos del Dios que nos ha creado.

(La pregunta crucial es con qué frecuencia cooperamos; por razones prácticas, ideas y acciones deben conformarse con el concepto más alto de Dios creador.)

La unidad

Vives porque la Vida vive en ti. Te mueves porque existe una Energía universal que fluye a través de ti. Piensas porque hay una Inteligencia infinita que piensa a través de ti. Existes porque el Espíritu Divino ha buscado su individualización en ti. Esta es la razón por la que se te ha llamado templo del Dios Viviente. Hay una chispa divina en el centro de tu ser. Pero es necesario que lo reconozcas, que lo creas y actúes según esta creencia.

(La vida, movimiento, pensamiento y existencia provienen de fuerzas universales que operan a través de cada persona; somos templos del Dios viviente con chispa divina central; esto debe ser reconocido, creído y vivido.)

Di: "Ahora reconozco mi derecho divino de nacimiento. Conscientemente entro a formar sociedad con Dios en la alegría, el amor y el sentimiento de paz. Sé que vivo, actúo y recibo mi ser en la Vida del Espíritu. Dios busca expresarse a través de mí en forma distinta a como lo hace a través de los demás."

(Esta afirmación reconoce el derecho divino de nacimiento; establece sociedad consciente con Dios en alegría, amor y paz; reconoce vivir en la vida del espíritu; acepta expresión divina única a través de cada persona.)

"Ahora acepto la responsabilidad de ser lo que realmente soy y responder a lo que la Vida espera de mí. Hay un lugar en mi mente que se funde con la Mente de Dios, y ahora extraigo toda mi fuerza y mi inspiración de él. El brillo de la Presencia de Dios me envuelve."

(Aceptación de responsabilidad de ser auténtico y responder a expectativas vitales; reconocimiento de lugar mental que se funde con mente divina como fuente de fuerza e inspiración; envolvimiento en brillo de presencia divina.)

"En este conocimiento de la Unidad con Dios, todo en mi vida es constructivo, creador de vida, santo y próspero. Soy la gozosa expresión de la Naturaleza de Dios."

(En el conocimiento de unidad divina, toda la vida se vuelve constructiva, creativa, santa y próspera; declaración final como expresión gozosa de la naturaleza divina.)

ACERCA DEL AUTOR

ERNEST HOLMES (1887-1960) fue el fundador de la filosofía y el movimiento de la Ciencia de la Mente. Sus enseñanzas se basan tanto en la tradición oriental como en la occidental, así como en las leyes empíricas de la ciencia y la metafísica. La Ciencia de la Mente es una filosofía espiritual que personas de todo el mundo han calificado como una visión de la vida positiva y reconfortante. Este antiguo conocimiento ha demostrado su capacidad para mantener su vigencia, al igual que su relevancia, en la aldea global de la actualidad, con su creciente tecnología y sus cambios vertiginosos.

(Ernest Holmes fue el fundador de la Ciencia de la Mente, integrando tradiciones orientales y occidentales con ciencia y metafísica; su filosofía espiritual ofrece una visión positiva y reconfortante que mantiene relevancia en el mundo moderno.)

Por medio de conferencias, programas de radio y televisión, grabaciones, libros y revistas, Ernest Holmes ha introducido a millones de personas en ese conjunto de sencillos principios para lograr una vida de éxitos que él mismo denominó "la Ciencia de la Mente".

(A través de múltiples medios de comunicación, Holmes introdujo a millones de personas en principios simples para el éxito vital que denominó "la Ciencia de la Mente".)

Resumen interactivo

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Los pensamientos son cosas
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Resumen

"Los Pensamientos son Cosas" de Ernest Holmes presenta una filosofía espiritual práctica fundamentada en el principio de que los pensamientos poseen poder creativo real y literal. La obra se estructura en cuatro secciones principales que progresivamente desarrollan esta idea central.

Fundamento Filosófico: Holmes establece que existe una secuencia creativa fundamental: primero el pensador, luego el pensamiento, y finalmente la forma manifestada. Los pensamientos no son meras actividades mentales sino fuerzas creadoras que moldean la realidad según su naturaleza.

Marco Conceptual: El autor propone la existencia de una Mente Universal o Espíritu Divino que opera a través de leyes mentales precisas e impersonales. Los individuos, como expresiones individualizadas de esta Mente Universal, tienen acceso directo al poder creativo divino a través de sus pensamientos y palabras conscientes.

Aplicación Práctica: Cada sección incluye afirmaciones específicas y ejercicios mentales diseñados para aplicar estos principios en áreas concretas: autoimagen, salud, relaciones, trabajo y futuro personal. Holmes enfatiza que el cambio externo debe comenzar con transformación interna de patrones de pensamiento.

Integración Científico-Espiritual: La obra busca reconciliar descubrimientos científicos con verdades espirituales, presentando un enfoque que honra tanto la razón como la fe. Holmes cita investigaciones médicas que apoyan la conexión mente-cuerpo y referencias a figuras científicas prominentes.

Responsabilidad Personal: Un tema central es que cada individuo es completamente responsable de crear sus experiencias de vida a través de sus patrones de pensamiento dominantes. Esto incluye tanto las experiencias deseadas como las no deseadas.

Optimismo Espiritual: Mantiene una perspectiva fundamentalmente optimista sobre el potencial humano, afirmando que no existen limitaciones reales excepto las autoimpuestas a través de creencias restrictivas. La perfección divina está siempre disponible y accesible.

La obra concluye enfatizando que el futuro se crea desde el momento presente a través de los pensamientos actuales, y que cada persona tiene el poder y la responsabilidad de dirigir conscientemente su vida hacia experiencias más plenas y satisfactorias.

Explicación Detallada

Ernest Holmes desarrolla en "Los Pensamientos son Cosas" un sistema filosófico-práctico que integra principios espirituales con metodología aplicada, estructurado en capas conceptuales progresivamente más profundas.

Fundamentos Ontológicos: La obra se basa en una cosmología donde existe una Realidad Fundamental Única que Holmes identifica como Mente Universal, Espíritu Divino o Dios. Esta realidad no es externa al individuo sino que constituye la esencia misma de cada persona. La aparente separación entre individual y universal es ilusoria; cada persona es una "individualización" única de la conciencia universal.

Mecánica del Pensamiento Creativo: Holmes postula que el pensamiento opera según leyes tan precisas como las leyes físicas. El proceso creativo funciona en tres niveles: 1) El Pensador (la conciencia individual conectada con la universal), 2) El Pensamiento (la idea o imagen mental sostenida), y 3) La Forma (la manifestación externa correspondiente). Esta secuencia es automática e impersonal - la ley mental responde a cualquier pensamiento sostenido independientemente de si es "bueno" o "malo".

Principio de Correspondencia: Existe una correspondencia exacta entre estados internos de conciencia y experiencias externas. Esta no es meramente una influencia psicológica sino una ley fundamental del universo. Los pensamientos actúan como "semillas" que inevitablemente producen "cosechas" de experiencias correspondientes. La calidad, intensidad y consistencia del pensamiento determinan la naturaleza de la manifestación.

Metodología Práctica: Holmes proporciona herramientas específicas para aplicar estos principios:

  • Tratamiento Espiritual: Secuencias de afirmaciones que reconocen la verdad espiritual, niegan apariencias limitantes, y afirman la realidad deseada.
  • Disciplina Mental: Vigilancia constante de patrones de pensamiento, reemplazando inmediatamente pensamientos negativos con sus opuestos constructivos.
  • Identificación Consciente: Proceso de identificarse conscientemente con cualidades divinas en lugar de con limitaciones aparentes.

Dimensión Psicosomática: La obra anticipa desarrollos posteriores en medicina psicosomática al demostrar conexiones específicas entre estados mentales y condiciones físicas. Holmes cita investigación médica contemporánea que muestra cómo las expectativas del médico afectan la recuperación del paciente, y cómo el estrés emocional se manifiesta en síntomas físicos reales.

Aspecto Social y Relacional: Los principios se extienden a relaciones interpersonales a través del concepto de "contagio mental" - los estados de conciencia son literalmente transmisibles entre personas. Esto crea responsabilidad de mantener estados mentales positivos no solo para beneficio personal sino como servicio a otros.

Integración Temporal: Holmes aborda la relación entre pasado, presente y futuro, estableciendo que solo el momento presente tiene poder creativo real. El pasado no puede limitar el presente excepto a través de creencias actuales sobre el pasado. El futuro es completamente maleable según los pensamientos presentes.

Dimensión Ética: Aunque no moralista, la obra implica una ética de responsabilidad total. Si los individuos crean sus experiencias a través de pensamientos, entonces también tienen responsabilidad de cambiar cualquier experiencia no deseada. Esto elimina el victimismo pero también requiere madurez espiritual para aceptar esta responsabilidad sin autoculpabilización.

Síntesis Científico-Espiritual: Holmes busca crear un puente entre materialismo científico y espiritualidad tradicional. Sugiere que las leyes espirituales son tan verificables empíricamente como las leyes físicas, y que la verdadera ciencia futura integrará ambas dimensiones.

La obra representa un intento sofisticado de crear una "tecnología espiritual" práctica que puede ser aplicada sistemáticamente para transformar cualquier aspecto de la experiencia humana, manteniendo siempre el equilibrio entre poder personal y humildad espiritual.

10 Preguntas Para Una Mejor Comprensión

  • ¿Cuál es la diferencia fundamental entre el "pensador", el "pensamiento" y la "forma" según Holmes, y por qué esta secuencia jerárquica es crucial para entender el proceso creativo de la realidad?
  • ¿Cómo explica Holmes la relación entre la Mente Universal y las mentes individuales, y de qué manera esta conexión permite que los individuos accedan al poder creativo divino?
  • ¿Qué evidencia científica y médica presenta Holmes para sustentar la conexión entre estados mentales y experiencias físicas, y cómo se relaciona esto con la medicina psicosomática moderna?
  • ¿Cuál es la diferencia entre "oración" tradicional y el "tratamiento espiritual" que propone Holmes, y cómo funciona específicamente su metodología de afirmaciones?
  • ¿Cómo reconcilia Holmes la responsabilidad personal total en crear experiencias con la existencia aparente de sufrimiento involuntario y circunstancias externas incontrolables?
  • ¿Qué significa exactamente que "los pensamientos son contagiosos" según Holmes, y cuáles son las implicaciones prácticas de este concepto para las relaciones interpersonales y la vida social?
  • ¿Cómo diferencia Holmes entre "desear" algo y "aceptar" algo mentalmente, y por qué esta distinción es fundamental para la manifestación exitosa de experiencias deseadas?
  • ¿Cuál es el papel de la "insatisfacción divina" en el desarrollo humano según Holmes, y cómo se relaciona esto con conceptos tradicionales de paz mental y satisfacción?
  • ¿De qué manera integra Holmes conceptos científicos de su época (como las investigaciones sobre capacidad mental y envejecimiento) con principios espirituales, y qué implica esto para una cosmovisión unificada?
  • ¿Cómo aplica Holmes sus principios a desafíos contemporáneos específicos como la insatisfacción laboral, el estrés moderno y lo que él llama "esclavitud moderna" de la sociedad tecnológica?

10 Frases Relevantes

  • "Los pensamientos son cosas, de modo que los diferentes tipos de pensamiento se convierten en diferentes tipos de cosas."
  • "No basta con decir que atraemos aquello que pensamos sino que nos convertimos en aquello en lo que pensamos y atraemos aquello en lo que nos hemos convertido."
  • "Vivimos según pensamos. Si nuestros pensamientos siempre versan sobre la enfermedad, el fracaso y las malas relaciones, ¿a quién va a sorprender que nunca nos libremos de tales experiencias?"
  • "Tu futuro es como una pantalla donde se proyectan las imágenes de los pensamientos que hoy tienes. No hay nada mejor, ni tampoco nada peor."
  • "Sé que hay algo en el centro de mi ser que está absolutamente seguro de sí mismo. Posee una seguridad absoluta y me da a mí la completa certeza de que todo está bien."
  • "La vida es un proceso creador activo; en el momento en que su actividad se ve disminuida, aparece cierto estancamiento y la vitalidad se reduce sobremanera."
  • "Solo si vives positivamente puedes ser feliz. Sabiendo que existe un solo Espíritu en el que todos habitamos, nos movemos y del que recibimos nuestro ser."
  • "Es imposible que te sea dado lo que tu mente se niega a aceptar. Si quieres recibir más, debes desarrollar conscientemente la habilidad necesaria para, mentalmente, abarcar más."
  • "No hay nada en el Universo que te limite, o que pudiera desear limitarte. El Espíritu te busca, te anima y te presiona para realizarse a sí mismo."
  • "Vives porque la Vida vive en ti. Te mueves porque existe una Energía universal que fluye a través de ti. Piensas porque hay una Inteligencia infinita que piensa a través de ti."