Fuera de este mundo. Experiencias del autor... Neville Goddard. -1949-
Fuera de este mundo contiene el reto más atrevido del momento. Neville ha escrito un libro único en su campo, un libro que empieza donde la mayoría de los libros sobre el tema lo dejan. Este libro podría titularse "Cómo conseguir lo que quieres".
Fuera de este mundo muestra la misma intensidad de pensamiento y convicción que han hecho famoso el nombre de Neville entre los pensadores progresistas.
En este volumen vemos no sólo un profundo sentimiento religioso, sino también un sentido de la dignidad y la responsabilidad de la vida humana.
Nuestra sensación acerca de los resultados de sus experimentos en su conjunto es que no son sólo una adición a nuestro conocimiento, sino que requieren una revolución en toda nuestra forma de pensar sobre el mundo.
No entendemos cómo alguien puede leer este libro sin sentirse elevado y fortalecido. Fuera de este mundo es un ejemplo notable de pensamiento claro y expresión gozosa.
Capítulos
Pensando Cuatridimensionalmente
"Y ahora yo te lo he dicho antes que suceda, para que, cuando suceda, tú puedas creer."
Juan 14:29
MUCHAS personas, incluido yo mismo, hemos observado eventos antes de que ocurran; es decir, antes de que ocurran en este mundo de tres dimensiones. Dado que el hombre puede observar un evento antes de que ocurra en las tres dimensiones del espacio, la vida en la tierra debe proceder de acuerdo al plan, y este plan debe existir en otra parte en otra dimensión y moverse lentamente a través de nuestro espacio.
Si los eventos que ocurrieron no estaban en este mundo cuando fueron observados, entonces, para ser perfectamente lógicos, deben haber estado fuera de este mundo. Y lo que sea que haya sido visto allí antes de que ocurra aquí debe ser "Predeterminado" desde el punto de vista del hombre despierto en un mundo tridimensional.
Entonces surge la pregunta: "¿Somos capaces de alterar nuestro futuro?"
Mi objetivo al escribir estas páginas es indicar las posibilidades inherentes al hombre, mostrar que el hombre puede alterar su futuro; pero, una vez alterado, forma de nuevo una secuencia determinista a partir del punto de interferencia, un futuro que será consistente con la alteración. La característica más notable del futuro del hombre es su flexibilidad. Está determinado por sus actitudes más que por sus actos. La piedra angular en la que se basan todas las cosas es el concepto de sí mismo del hombre. Actúa como lo hace y tiene las experiencias que tiene, porque su concepto de sí mismo es el que es, y por ninguna otra razón. Si tuviera un concepto diferente de sí mismo, actuaría de manera diferente. Un cambio de concepto de sí mismo altera automáticamente su futuro: Y un cambio en cualquier término de su futura serie de experiencias altera recíprocamente su concepto de sí mismo. Las asunciones del hombre que él considera insignificantes producen efectos que son considerables; por lo tanto, el hombre debe revisar su estimación de una asunción, y reconocer su poder creativo.
Todos los cambios tienen lugar en la conciencia. El futuro, aunque preparado en cada detalle de antemano, tiene varios resultados. En cada momento de nuestras vidas tenemos ante nosotros la elección de cuál de varios futuros elegiremos.
Hay dos perspectivas reales del mundo que todos poseen: Un enfoque natural y un enfoque espiritual. Los antiguos maestros llamaron a uno "la mente carnal", al otro "la mente de Cristo". Podemos diferenciarlos como conciencia de vigilia ordinaria, gobernada por nuestros sentidos, y una imaginación controlada, gobernada por el deseo. Reconocemos estos dos centros distintivos de pensamiento en la declaración: "El hombre natural no acepta las cosas del espíritu de Dios porque son necedad para él; tampoco puede entenderlas porque se disciernen espiritualmente." (N.T.: 1 Corintios 2:14) La visión natural limita la realidad al momento llamado ahora. Para la visión natural, el pasado y el futuro son puramente imaginarios. La visión espiritual, por otro lado, ve los contenidos del tiempo. Los ve siendo eventos tan distintivos y separados como objetos en el espacio. El pasado y el futuro son un todo presente para la visión espiritual. Lo que es mental y subjetivo para el hombre natural es concreto y objetivo para el hombre espiritual.
El hábito de ver sólo lo que nuestros sentidos permiten nos deja totalmente ciegos a lo que de otra manera podríamos ver. Para cultivar la facultad de ver lo invisible, a menudo debemos separar deliberadamente nuestras mentes de la evidencia de los sentidos y enfocar nuestra atención en un estado invisible, sintiéndolo mentalmente y percibiéndolo hasta que tenga toda la distintividad de la realidad.
El pensamiento serio y concentrado enfocado en una dirección particular excluye otras sensaciones y hace que desaparezcan. Tenemos que concentrarnos en el estado deseado para poder verlo. El hábito de retirar la atención de la región de la sensación y concentrarla en lo invisible desarrolla nuestra perspectiva espiritual y nos permite penetrar más allá del mundo de los sentidos y ver lo que es invisible. "Porque las cosas invisibles de él desde la creación del mundo son vistas claramente." (Romanos 1:20) Esta visión es completamente independiente de las facultades naturales. ¡Ábrela y apúrala! Sin ella, estas instrucciones son inútiles, porque "las cosas del espíritu se disciernen espiritualmente".
Un poco de práctica nos convencerá que podemos, controlando nuestra imaginación, remodelar nuestro futuro en armonía con nuestro deseo. El deseo es la fuente principal de la acción. No podríamos mover un solo dedo a menos que tuviéramos el deseo de moverlo. No importa lo que hagamos, seguimos el deseo que actualmente domina nuestras mentes. Cuando rompemos un hábito, nuestro deseo de romperlo es mayor que nuestro deseo de continuar en el hábito.
Los deseos que nos impulsan a la acción son aquellos que mantienen nuestra atención. Un deseo no es más que una conciencia de algo que nos falta o necesitamos para hacer que nuestra vida sea más agradable. Los deseos siempre tienen alguna ganancia personal a la vista, cuanto mayor es la ganancia anticipada, más intenso es el deseo. No hay un deseo absolutamente desinteresado. Donde no hay nada que ganar, no hay deseo y, en consecuencia, no hay acción.
El hombre espiritual le habla al hombre natural a través del lenguaje del deseo. La clave para progresar en la vida y para la realización de los sueños radica en la pronta obediencia a su voz. La obediencia sin vacilar a su voz es una asunción inmediata del deseo cumplido. Desear un estado es tenerlo. Como dijo Pascal: "No me habrías buscado si no me hubieras encontrado ya." El hombre, al asumir la sensación- sentimiento de su deseo cumplido, y luego viviendo y actuando en esta convicción, altera el futuro en armonía con su asunción.
Las asunciones despiertan lo que afirman. Tan pronto como el hombre asume la sensación de su deseo cumplido, su ser tetradimensional encuentra formas para alcanzar este fin, descubre métodos para su realización. No conozco una definición más clara de los medios a través de los cuales realizamos nuestros deseos que experimentar en la imaginación lo que experimentaríamos en la carne si alcanzáramos nuestro objetivo. Esta experiencia del fin proporcionará los medios. Con su perspectiva más amplia, el yo tetradimensional construye los medios necesarios para realizar el fin aceptado.
La mente indisciplinada tiene dificultades para asumir un estado que es negado por los sentidos. Aquí hay una técnica que hace que sea más fácil encontrar eventos antes de que ocurran, para "llamar a cosas que no se ven como si fuesen". La gente tiene la costumbre de despreciar la importancia de las cosas simples; pero esta fórmula simple para cambiar el futuro fue descubierta después de años de búsqueda y experimentación. El primer paso para cambiar el futuro es el deseo, es decir, definir tu objetivo, saber definitivamente lo que quieres. En segundo lugar: Construye un evento que crees que encontrarías después del cumplimiento de tu deseo, un evento que implica el cumplimiento de tu deseo, algo que tendrá la acción predominante de uno mismo. En tercer lugar: Inmoviliza el cuerpo físico e induce una condición similar al sueño: Recuéstate en una cama o relájate en una silla e imagina que tienes sueño; luego, con los párpados cerrados y tu atención centrada en la acción que pretendes experimentar, en la imaginación, siéntete mentalmente en la acción propuesta, imaginando todo el tiempo que realmente estás realizando la acción aquí y ahora. Siempre debes participar en la acción imaginativa, no meramente estar atrás y observar, sino que debes sentir que realmente estás realizando la acción para que la sensación imaginativa sea real para tí.
Es importante recordar siempre que la acción propuesta debe ser una que siga al cumplimiento de tu deseo; y, además, debes sentirte en la acción hasta que tenga toda la intensidad y distintividad de la realidad. Por ejemplo: Supongamos que deseas un ascenso en la oficina. Ser felicitado sería un evento que encontrarías después del cumplimiento de tu deseo. Después de haber seleccionado esta acción como la que experimentarás en la imaginación, inmoviliza el cuerpo físico e induce un estado similar al sueño, un
estado de somnolencia, pero en el que aún puedes controlar la dirección de tus pensamientos, un estado en el que estás atento sin esfuerzo. Ahora, imagina que un amigo está delante de ti. Pon tu mano imaginaria en la suya. Primero siente que es sólido y real, luego mantén una conversación imaginativa con él en armonía con la acción. No te visualices a distancia en un punto del espacio y a distancia en un punto del tiempo siendo felicitado por tu buena fortuna. En cambio, haz del otro lugar aquí, y del futuro ahora.
El evento futuro es una realidad ahora en un mundo dimensionalmente más grande; y, curiosamente, ahora en un mundo dimensionalmente más grande, es equivalente a aquí en el espacio tridimensional ordinario de la vida cotidiana. La diferencia entre sentirte a tí mismo en acción, aquí y ahora, y visualizarte en acción, como si estuvieras en una pantalla de cine, es la diferencia entre el éxito y el fracaso. La diferencia será apreciada si ahora te visualizas subiendo una escalera. Luego, con los párpados cerrados, imagina que una escalera está justo en frente de tí y siente que realmente la estás subiendo.
El deseo, la inmovilidad física bordeando el sueño y la acción imaginativa en la que predomina la sensación de uno mismo, aquí y ahora, no sólo son factores importantes para alterar el futuro, sino que son condiciones esenciales para proyectar conscientemente el yo espiritual. Si, cuando el cuerpo físico está inmovilizado, nos volvemos poseídos de la idea de hacer algo e imaginamos que lo estamos haciendo aquí y ahora y mantenemos la acción imaginativa con la sensación de estar subiendo hasta que sobreviene el sueño, es probable que despertemos fuera del cuerpo físico para encontrarnos en un mundo dimensionalmente más grande con un enfoque dimensionalmente más grande y realmente haciendo lo que deseamos e imaginamos que estábamos haciendo en la carne. Pero ya sea que despertemos allí o no, en realidad estamos realizando la acción en el mundo de la cuarta dimensión, y la recrearemos en el futuro, aquí en el mundo de la tercera dimensión.
La experiencia me ha enseñado a restringir la acción imaginativa, a condensar la idea que será el objeto de nuestra meditación en un solo acto, y volver a representarla una y otra vez hasta que tenga la sensación de realidad. De lo contrario, la atención se alejará a lo largo de un camino asociativo, y se presentarán a nuestra atención multitud de imágenes asociadas. En unos segundos nos llevarán a cientos de millas de nuestro objetivo en un punto del espacio y a años lejos en un punto del tiempo. Si decidimos subir un tramo de la escalera en particular, porque ese es el evento probable que sigue a la realización de nuestro deseo, entonces debemos restringir la acción a subir ese tramo de escalera en particular. Si nuestra atención se desvía, debemos volver a la tarea de subir ese tramo de escalera y seguir haciéndolo hasta que la acción imaginativa tenga toda la solidez y distinción de la realidad. La idea debe mantenerse en el campo de presentación sin ningún esfuerzo apreciable de nuestra parte. Debemos, con el mínimo esfuerzo, impregnar la mente con la sensación del deseo cumplido.
La somnolencia facilita el cambio porque favorece la atención sin esfuerzo, pero no debe ser llevada a la etapa del sueño, en la que ya no podremos controlar los movimientos de nuestra atención, sino más bien un grado moderado de somnolencia en el que todavía somos capaces de dirigir nuestros pensamientos.
Una forma más efectiva de encarnar un deseo es asumir la sensación del deseo cumplido y luego, en un estado relajado y somnoliento, repetir una y otra vez, como una canción de cuna, cualquier frase corta que implique el cumplimiento de nuestro deseo, como "Gracias", como si nos dirigiéramos a un poder superior por haberlo hecho por nosotros. Si, no obstante, nosotros buscamos una proyección consciente en un mundo dimensionalmente más grande, entonces debemos mantener la acción en marcha hasta que sobreviene el sueño.
Experimenta en la imaginación, con toda la distinción de la realidad, lo que sería experimentado en la carne si lograras tu objetivo; y te lo encontrarás con el tiempo en la carne tal como lo encontraste en tu imaginación. Alimenta la mente con premisas, es decir, aserciones que se presumen verdaderas, porque las asunciones, aunque irreales para los sentidos, si persistes en ellas, hasta que tengan la sensación de realidad, se convertirán en hechos. Para una asunción todos los medios que promueven su realización son buenos. Influye en el comportamiento de todos inspirando en todos los movimientos, las acciones y las palabras que tienden a su realización.
Para entender cómo el hombre modela su futuro en armonía con su asunción, debemos saber lo que queremos decir con un mundo dimensionalmente más grande, ya que es a un mundo dimensionalmente más grande al que vamos para alterar nuestro futuro. La observación de un evento antes de que ocurra implica que el evento está predeterminado desde el punto de vista del hombre en el mundo tridimensional. Por lo tanto, para cambiar las condiciones aquí en las tres dimensiones del espacio, primero debemos cambiarlas en las cuatro dimensiones del espacio.
El hombre no sabe exactamente qué se entiende por un mundo dimensionalmente más grande, y sin duda negaría la existencia de un ser dimensionalmente más grande. Está bastante familiarizado con las tres dimensiones de largo, ancho y alto, y siente que si hubiera una cuarta dimensión, debería ser tan obvio para él como las dimensiones de largo, ancho y alto. Una dimensión no es una línea; es alguna manera en que una cosa puede ser medida que es completamente diferente de todas las otras maneras. Es decir, para medir un sólido de cuarta dimensión, simplemente lo medimos en cualquier dirección, excepto en su longitud, ancho y altura.
¿Hay otra manera de medir un objeto que no sea su longitud, anchura y altura? El tiempo mide mi vida sin emplear las tres dimensiones de largo, ancho y alto. No hay tal cosa como un objeto instantáneo. Su aparición y desaparición son medibles. Dura por un período de tiempo definido. Podemos medir su vida útil sin usar las dimensiones de largo, ancho y alto. El tiempo es definitivamente una cuarta forma de medir un objeto.
Cuantas más dimensiones tiene un objeto, más sustancial y real se vuelve. Una línea recta, que se encuentra completamente en una dimensión, adquiere forma, masa y sustancia mediante la adición de dimensiones. ¿Qué nueva calidad daría el tiempo, la cuarta dimensión, que la haría tan inmensamente superior a los sólidos como lo son los sólidos a las superficies y las superficies a las líneas? El tiempo es un medio para los cambios en la experiencia porque todos los cambios llevan tiempo. La nueva cualidad es la mutabilidad.
Observa que si bisecamos un sólido, su sección transversal será una superficie; bisecando una superficie, obtenemos una línea; y al bisecar una línea, obtenemos un punto. Esto significa que un punto no es más que una sección transversal de una línea, que es, a su vez, una sección transversal de una superficie, que es, a su vez, una sección transversal de un sólido, que es, a su vez, si se lleva a su conclusión lógica, sólo una sección transversal de un objeto de cuatro dimensiones.
No podemos evitar la inferencia de que todos los objetos tridimensionales son sólo secciones transversales de cuerpos tetradimensionales. Lo que significa: Cuando te encuentro, me encuentro con una sección transversal del yo de cuatro dimensiones, el yo de cuatro dimensiones que no se ve. Para ver el yo de cuatro dimensiones, debo ver cada sección transversal o momento de tu vida desde el nacimiento hasta la muerte y verlos a todos como coexistentes. Mi enfoque debería abarcar toda la gama de impresiones sensoriales que has experimentado en la tierra, más las que puedas encontrar. Debería verlos, no en el orden en que fueron experimentados por tí, sino como un todo presente. Debido a que el cambio es la característica de la cuarta dimensión, debería verlos en un estado de flujo como un todo vivo y animado.
Si tenemos todo esto claramente fijado en nuestras mentes, ¿qué significa para nosotros en este mundo tridimensional? Significa que, si podemos movernos a lo largo del tiempo, podemos ver el futuro y modificarlo como lo deseamos. Este mundo, que creemos tan sólidamente real, es una sombra de la cual y más allá de la cual podemos transitar en cualquier momento. Es una abstracción de un mundo más fundamental y dimensionalmente más grande, un mundo más fundamental abstraído de un mundo aún más fundamental y dimensionalmente más grande, y así hasta el infinito. Lo absoluto es inalcanzable por cualquier medio o análisis, sin importar cuántas dimensiones agreguemos al mundo.
El hombre puede demostrar la existencia de un mundo dimensionalmente más grande simplemente enfocando su atención en un estado invisible e imaginando que lo ve y lo siente. Si él permanece
concentrado en este estado, su entorno actual desaparecerá y despertará en un mundo dimensionalmente más grande donde el objeto de su contemplación será visto como una realidad objetiva concreta.
Intuitivamente siento que, si abstrajera sus pensamientos de este mundo dimensionalmente más grande y se replegara aún más dentro de su mente, provocaría de nuevo una externalización del tiempo. Descubriría que cada vez que se retira a su mente interior y provoca una exteriorización del tiempo, el espacio se agranda dimensionalmente. Y concluiría, por tanto, que tanto el tiempo como el espacio son seriales, y que el drama de la vida no es sino la escalada de un multitudinario bloque de tiempo dimensional.
Los científicos algún día explicarán por qué hay un Universo Serial. Pero en la práctica es más importante cómo usamos este Universo Serial para cambiar el futuro. Para cambiar el futuro, sólo necesitamos ocuparnos de dos mundos en la serie infinita, el mundo que conocemos por nuestros órganos corporales y el mundo que percibimos independientemente de nuestros órganos corporales.
Las Asunciones se convierten en hechos
Los HOMBRES creen en la realidad del mundo externo porque no saben cómo concentrarse y condensar sus poderes para penetrar su delgada corteza. Este libro tiene un solo propósito -quitar el velo de los sentidos- viajar a otro mundo. Para quitar el velo de los sentidos no empleamos un gran esfuerzo; el mundo objetivo se desvanece al apartar nuestra atención de él.
Sólo tenemos que concentrarnos en el estado deseado en orden para verlo mentalmente, pero para darle realidad para que se convierta en un hecho objetivo, debemos enfocar la atención en el estado invisible hasta que tenga la sensación de realidad. Cuando, a través de la atención concentrada, nuestro deseo parece poseer la distinción y la sensación de realidad, le hemos dado el derecho de convertirse en un hecho concreto visible.
Si es difícil controlar la dirección de tu atención mientras estás en un estado similar al sueño, puedes encontrar muy útil mirar fijamente un objeto. No mires su superficie sino dentro y más allá de cualquier objeto simple como una pared, una alfombra o cualquier otro objeto que posea profundidad. Hazlo de tal modo que devuelva la menor reflexión posible. Imagina entonces que en esta profundidad tú estás viendo y escuchando lo que tú quieres ver y escuchar hasta que tu atención esté exclusivamente ocupada por el estado imaginado.
Al final de tu meditación, cuando despiertas de tu "sueño despierto controlado", sientes que has regresado de una gran distancia. El mundo visible que habías excluido vuelve a la conciencia y, con su sola presencia, te informa que te has engañado a ti mismo creyendo que el objeto de tu contemplación era real. Pero, si sabes que la conciencia es la única realidad, permanecerás fiel a tu visión, y mediante esta actitud mental sostenida confirmarás tu regalo de realidad, y demostrarás que tienes el poder de dar realidad a tus deseos para que se conviertan en hechos concretos visibles.
Define tu ideal y concentra tu atención en la idea de identificarte a tí mismo con tu ideal. Asume la sensación de serlo, la sensación que sería tuya si ya fueses la encarnación de tu ideal. Entonces vive y actúa sobre esta convicción. Esta asunción, aunque negada por los sentidos, si persistes, se convertirá en hecho.
Sabrás cuando hayas logrado fijar el estado deseado en la conciencia simplemente mirando mentalmente a las personas que conoces. En los diálogos contigo mismo, estás menos inhibido y más sincero que en las conversaciones reales con los demás, por lo tanto, la oportunidad para el autoanálisis surge cuando tú estás sorprendido por tus conversaciones mentales con otros. Si los ves como antes los veías, no has
cambiado tu concepto de tí mismo, ya que todos los cambios en los conceptos de uno mismo dan lugar a un cambio en la relación con tu mundo.
En tu meditación, permite que otros te vean como te verían si este nuevo concepto de tí mismo fuese un hecho concreto. Siempre le pareces a los demás la encarnación del ideal que inspiras. Por lo tanto, en la meditación, cuando contemplas a los demás, debes ser visto por ellos mentalmente como te verías físicamente si tu concepto de ser fuese un hecho objetivo; es decir, en la meditación imaginas que te ven expresando lo que deseas ser.
Si tú asumes que eres lo que quieres ser, tu deseo está cumplido y, en el cumplimiento todo anhelo es neutralizado. No puedes seguir deseando lo que tú ya has realizado. Tu deseo no es algo por lo que tú trabajas para cumplir, es reconocer algo que ya posees. Es asumir la sensación de ser -eso- que deseas ser. Creer y ser son uno. El concebidor y su concepción son uno, por lo tanto, eso que tú mismo te concibes ser nunca puede estar tan lejos así como incluso estar cerca, porque cercanía implica separación. "Si puedes creer, todas las cosas son posibles para el que cree." (N.T.: Marcos 9:23) Ser es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas aún no vistas. Si asumes que eres lo que quieres ser, entonces tu verás a los demás en relación a tu asunción.
Sin embargo, si es el bien de otros lo que deseas, entonces, en la meditación, debes representártelos ante ti mismo como ya siendo -eso- que tú deseas que ellos sean. Es a través del deseo que te elevas por encima de tu esfera actual y el camino del anhelo al cumplimiento se acorta a medida que tú experimentas en la imaginación lo que experimentarías en la carne si ya fueses la encarnación del ideal que deseas ser.
He declarado que el hombre tiene ante él en cada momento del tiempo la elección de cuál de varios futuros él encontrará; pero surge la pregunta: "¿Cómo es esto posible cuando las experiencias del hombre, despierto en el mundo tridimensional, están predeterminadas?" Ya que su observación de un evento antes de que ocurra lo implica. Esta habilidad de cambiar el futuro será vista si comparamos las experiencias de la vida en la tierra con esta página impresa. El hombre experimenta los eventos en la tierra de manera individual y sucesiva de la misma manera que ahora experimenta las palabras de esta página.
Imagina que cada palabra en esta página representa una impresión sensorial única. Para obtener el contexto, para comprender lo que quiero decir, enfocas tu visión en la primera palabra en la esquina superior izquierda y luego mueves tu enfoque a través de la página de izquierda a derecha, dejando que caiga en las palabras de forma individual y sucesiva. Cuando tus ojos alcanzan la última palabra en esta página, ya has extraído lo que quiero decir. Supongamos, sin embargo, que al mirar la página, con todas las palabras impresas en ella igualmente presentes, tú decides reorganizarlas. Podrías, reorganizándolas, contar una historia completamente diferente; de hecho, podrías contar muchas historias diferentes.
Un sueño no es más que un pensamiento cuatridimensional descontrolado, o la reorganización de las impresiones sensoriales pasadas y futuras. El hombre rara vez sueña con los eventos en el orden en que los experimenta cuando está despierto. Él usualmente sueña con dos o más eventos separados en el tiempo, fusionados en una sola impresión sensorial; o, en su sueño, reorganiza sus impresiones sensoriales de vigilia tan completamente que no las reconoce cuando las encuentra en su estado de vigilia.
Por ejemplo: Soñé que entregaba un paquete al restaurante en mi edificio de apartamentos. La anfitriona me dijo: "No puedes dejar eso allí"; después de lo cual, el operador del ascensor me dio algunas cartas y, como le agradecí por ellas, él, a su vez, me dio las gracias. En este punto, apareció el operador nocturno del ascensor y me saludó con la mano.
Al día siguiente, cuando salía de mi departamento, recogí algunas cartas que habían sido colocadas en mi puerta. Mientras bajaba, le di una propina al operador del ascensor diurno y le agradecí por cuidar mi correo; con lo cual me agradeció la propina. A mi regreso a casa ese día escuché que un portero le decía a un repartidor: "No puedes dejar eso allí." Cuando estaba a punto de tomar el ascensor hasta mi apartamento, una cara familiar en el restaurante me atrajo y, cuando miré, la anfitriona me saludó con una
sonrisa. Más tarde, esa noche, acompañé a mis invitados a la cena al elevador y, cuando me despedí de ellos, el operador nocturno me saludó con la mano.
Simplemente reorganizando algunas de las impresiones sensoriales individuales que estaba destinado a encontrar, y fusionando dos o más de ellas en impresiones sensoriales individuales, construí un sueño que difería bastante de mi experiencia de vigilia.
Cuando hayamos aprendido a controlar los movimientos de nuestra atención en el mundo tetradimensional, podremos crear conscientemente circunstancias en el mundo tridimensional. Aprendemos este control a través del sueño despierto, donde nuestra atención se puede mantener sin esfuerzo, ya que la atención sin esfuerzo es indispensable para cambiar el futuro. Podemos, en un sueño despierto controlado, construir conscientemente un evento que deseamos experimentar en el mundo tridimensional.
Las impresiones sensoriales que usamos para construir nuestro sueño despierto son realidades presentes desplazadas en el tiempo o el mundo cuatridimensional. Todo lo que hacemos al construir el sueño despierto es seleccionar entre la amplia gama de impresiones sensoriales aquellas que, cuando están correctamente organizadas, implican que hemos realizado nuestro deseo. Con el sueño claramente definido, nos relajamos en una silla e inducimos un estado de conciencia similar al sueño, un estado que, aunque bordeando el sueño, nos deja en control consciente de los movimientos de nuestra atención. Cuando hemos alcanzado ese estado, experimentamos en la imaginación lo que experimentaríamos en la realidad si este sueño despierto fuera un hecho objetivo. Al aplicar esta técnica para cambiar el futuro, es importante recordar siempre que lo único que ocupa la mente durante el sueño despierto es el sueño despierto, la acción predeterminada que implica el cumplimiento de nuestro deseo. Cómo el sueño despierto se convierte en un hecho físico no es nuestro asunto. Nuestra aceptación del sueño despierto como realidad física habilita los medios para su realización.
Permíteme nuevamente sentar las bases para cambiar el futuro, que no es más que un sueño controlado y despierto.
1. Define tu objetivo: Sabe definitivamente lo qué tú quieres.
2. Construye un evento que crees que encontrarás después del cumplimiento de tu deseo, algo que tendrá
la acción predominante de uno mismo, un evento que implica el cumplimiento de tu deseo.
3. Inmoviliza el cuerpo físico e induce un estado de conciencia similar al sueño; luego, siéntete mentalmente en la acción propuesta, imaginando todo el tiempo que realmente estás realizando la acción aquí y ahora de tal modo que experimentes en la imaginación lo que experimentarías en la carne si ahora realizaras tu objetivo.
La experiencia me ha convencido de que esta es la manera perfecta de lograr mi objetivo. Sin embargo, mis propios fracasos me condenarían si diera a entender que he dominado completamente los movimientos de mi atención. Sin embargo, con el antiguo maestro digo: "Esta cosa única hago, olvidando las cosas que
están detrás y extendiéndome hacia esas cosas que están delante, prosigo hacia la meta por el premio."
(N.T.: Filipenses 3:13,14)
El Poder de la Imaginación
"Conocerás la verdad, y la verdad te hará libre." Juan 8:32
Los HOMBRES afirman que un juicio verdadero debe ajustarse a la realidad externa con la que se relaciona. Esto significa que si yo, mientras estoy encarcelado, me sugiero a mí mismo que estoy libre y logro creer que estoy libre, es cierto que creo en mi libertad; pero eso no significa que estoy libre porque puedo ser víctima de una ilusión. Pero, a causa de mis propias experiencias, he llegado a creer en tantas cosas extrañas que veo pocas razones para dudar de la verdad de las cosas que están más allá de mi experiencia.
Los antiguos maestros nos advirtieron que no juzgáramos por las apariencias porque, ellos dijeron, la verdad no necesita ajustarse a la realidad externa con la que se relaciona. Afirmaron que damos falso testimonio si imaginamos el mal contra otro, que no importa cuán real parezca ser nuestra creencia, cuán verdaderamente se ajusta a la realidad externa con la que se relaciona, si no hace libre al individuo de quien sostenemos la creencia, no es verdadera y, por lo tanto, es un juicio falso.
Estamos llamados a negar la evidencia de nuestros sentidos e imaginar como verdadero de nuestro prójimo eso que lo hace libre.
"Conocerás la verdad, y la verdad te hará libre." (N.T.: Juan 8:32) Para conocer la verdad de nuestro prójimo debemos asumir que él ya es lo que desea ser. Cualquier concepto que tengamos de otro que esté por debajo de su deseo cumplido no lo hará libre y, por lo tanto, no puede ser la verdad.
En lugar de aprender mi oficio en las escuelas donde asistir a cursos y seminarios es considerado un sustituto del conocimiento auto-adquirido, mi educación se dedicó casi exclusivamente al poder de la imaginación. Me senté durante horas imaginándome a mí mismo ser otro que el que mi razón y mis sentidos dictaban hasta que los estados imaginados fueran vívidos como la realidad, tan vívidos que los transeúntes se convirtían en una parte de mi imaginación y actuaban como yo quería. Por el poder de la imaginación, mi fantasía lideraba la suya y les dictaba su comportamiento y el discurso que ellos mantenían juntos mientras yo estaba identificado con mi estado imaginado.
La imaginación del hombre es el hombre mismo, y el mundo tal como lo ve la imaginación es el mundo real. Es nuestro deber imaginar todo lo que es encantador y de buen informe.
"El Señor no ve como el hombre ve, porque el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón." (N.T.: 1 Samuel 16:7) "Como un hombre piensa en su corazón, así es él." (N.T.: Proverbios 23:7)
En la meditación, cuando el cerebro se vuelve luminoso, encuentro mi imaginación dotada del poder magnético para atraer hacia mí todo lo que deseo. El deseo es el poder que la imaginación usa para modelar la vida acerca de mí tal como yo la modelo dentro de mí mismo.
Primero deseo ver a cierta persona o escena, y luego me veo como si estuviera viendo lo que quiero ver, y el estado imaginado se vuelve objetivamente real. Yo deseo escuchar, y luego escucho como si estuviese escuchando, y la voz imaginada dice eso que yo dicto como si ella hubiera iniciado el mensaje.
Podría darte muchos ejemplos para probar mis argumentos, para demostrar que estos estados imaginados se convierten en realidades físicas; pero sé que mis ejemplos despertarán una incredulidad muy natural en todos aquellos que no han tenido experiencias similares o que no están inclinados hacia mis argumentos.
Sin embargo, la experiencia me ha convencido de la verdad de la afirmación: "Él llama a las cosas que no- son, no como si fuesen." Romanos 4:17 Porque, en intensa meditación, he llamado cosas que no se veían
como si fuesen vistas, y lo invisible no solo se hizo visible, sino que eventualmente se convirtieron en realidad física.
Mediante este método, primero deseando y luego imaginando que estamos experimentando lo que deseamos experimentar, podemos modelar el futuro en armonía con nuestro deseo. Sigamos los consejos del profeta y pensemos sólo en lo bello y lo bueno, porque la imaginación nos espera con tanta indiferencia y rapidez cuando nuestra naturaleza es mala como cuando es buena. De nosotros brotan el bien y el mal. "Yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal." Deuteronomio 30:15.
El deseo y la imaginación son la varita de fábula del encantador y atraen hacia sí sus propias afinidades. Se abren mejor cuando la mente está en un estado semejante al sueño. He escrito con cuidado y detalle el método que uso para ingresar al mundo dimensionalmente más grande, pero daré una fórmula más para abrir la puerta del mundo más grande.
"En un sueño, en una visión de la noche, cuando el sueño profundo llama a los hombres, adormecidos sobre la cama; entonces Él abre los oídos de los hombres y sella Su Instrucción." Job 33:15,16
En el sueño, generalmente somos el servidor de nuestra visión en lugar de su maestro, aún así, la fantasía interna del sueño puede convertirse en una realidad externa. En el sueño, como en la meditación, nos deslizamos de este mundo a un mundo dimensionalmente más grande, y sé que las formas en el sueño no son imágenes bidimensionales planas que los psicólogos modernos creen que son. Son realidades sustanciales del mundo dimensionalmente más grande, y puedo aferrarme a ellas. He descubierto que, si me sorprendo a mi mismo soñando, puedo aferrarme a cualquier forma inanimada o estacionaria del sueño (una silla, una mesa, una escalera, un árbol) y ordenarme a mi mismo despertar. A la orden de despertar, mientras me aferro firmemente al objeto del sueño, me siento jalado por mí mismo con la clara sensación de despertar del sueño. Me despierto en otra esfera sosteniendo el objeto de mi sueño, para encontrar que ya no soy el sirviente de mi visión, sino su amo, porque estoy completamente consciente y en control de los movimientos de mi atención. Es en este estado plenamente consciente, cuando tenemos el control de la dirección del pensamiento, en el que llamamos cosas que no se ven como si se viesen. En este estado, llamamos a las cosas deseando y asumiendo la sensación de nuestro deseo cumplido. A diferencia del mundo de tres dimensiones donde hay un intervalo entre nuestra asunción y su cumplimiento, en el mundo dimensionalmente más grande hay una realización inmediata de ella. La realidad externa refleja instantáneamente nuestra asunción. Aquí no hay necesidad de esperar cuatro meses hasta la cosecha. Miramos nuevamente como si lo viéramos., y he aquí que los campos ya están blancos para la cosecha.
En este mundo dimensionalmente más grande "No necesitarás pelear: Prepárate, permanece quieto y mira la salvación del Señor contigo.” 2 Crónicas 20:27 Y debido a que ese mundo más grande está pasando lentamente a través de nuestro mundo tridimensional, podemos, por el poder de la imaginación, modelar nuestro mundo en armonía con nuestro deseo. Mira como si hubieses visto, escucha como si hubieses escuchado; extiende tu mano imaginaria como si hubieses tocado... y tus asunciones se solidificarán en hechos.
Para aquellos que creen que un juicio verdadero debe ajustarse a la realidad externa con la que se relaciona, esto será tontería y piedra de tropiezo. Yo predico y practico la fijación en la conciencia de lo que el hombre desea realizar.
La experiencia me convence de que las actitudes mentales fijadas que no se ajustan a la realidad externa con la que se relacionan y, por lo tanto, son llamadas imaginarias -"las cosas que no son"-, no obstante, "reducirán a nada a las cosas que son".
No deseo escribir un libro de maravillas, sino más bien dirigir la mente del hombre a la única realidad que los antiguos maestros adoraban como Dios. Todo lo que se dijo de Dios se dijo en realidad de la conciencia del hombre para que podamos decir: "Que, según está escrito, El que glorifica, que se gloríe en su propia conciencia." (N.T.: 1 Corintios 1:31)
Ningún hombre necesita ayuda para dirigirle en la aplicación de esta ley de la conciencia.
"Yo soy" es la autodefinición de lo absoluto.
La raíz de la cual cada cosa crece. "Yo soy la vid." (N.T.: Juan 15:5)
¿Cuál es tu respuesta a la eterna pregunta, "¿Quién soy yo?" Tu respuesta determina el papel que desempeñas en el drama mundial. Tu respuesta, es decir, tu concepto de tí mismo, no necesita ajustarse a la realidad externa con la que se relaciona. Esta gran verdad se revela en la declaración: "Deja al débil decir, Yo soy fuerte." Joel 3:10
Mira hacia atrás las buenas resoluciones con las que muchos años nuevos pasados están gravados. Vivieron un poco y luego murieron. ¿Por qué? Porque fueron separados de su raíz. Asume que eres -eso- que quieres ser. Experimenta en la imaginación lo que experimentarías en la carne si ya fueses -eso- que tú quieres ser. Permanece fiel a tu asunción, de modo tal que te definas a tí mismo como -eso- que tú has asumido. Las cosas no tienen vida si son separadas de sus raíces, y nuestra conciencia, nuestro "Yo soy", es la raíz de todo lo que brota en nuestro mundo.
"Si no creéis que yo soy él, moriréis en vuestros pecados." (Juan 8:24) Es decir, si no creo que ya soy -eso- que deseo ser, entonces permanezco como soy y muero en mi concepto actual de mi mismo. No hay poder, fuera de la conciencia del hombre, para resucitar y revivir -eso- que el hombre desea experimentar. Aquel hombre que es avezado en llamar a voluntad cualquier imagen que le plazca, será, en virtud del poder de su imaginación, dueño de su destino. "Yo soy la resurrección y la vida: El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá." Juan 11:25. "Conocerás la verdad, y la verdad te hará libre."
Nadie a quien cambiar sino a uno mismo
"Y por ellos, yo me santifico a mí mismo, para que ellos también puedan ser santificados a través de la verdad." Juan 17:19
El ideal al que servimos y nos esforzamos por alcanzar nunca podría evolucionar desde nosotros si no estuviera potencialmente involucrado en nuestra naturaleza.
Ahora es mi propósito volver a contar y enfatizar una experiencia mía impresa por mí hace dos años. Creo que estas citas de "LA BÚSQUEDA" (N.T.: Título del libro escrito por Neville Goddard en 1946) nos ayudarán a comprender el funcionamiento de La Ley de la Conciencia y nos mostrarán que no tenemos a nadie más que cambiar sino a uno mismo.
Una vez en un intervalo inactivo en el mar, medité en "el estado perfecto", y me pregunté qué sería, si tuviera ojos demasiado puros para contemplar la iniquidad, si para mí todas las cosas fuesen puras y si yo fuese sin condenación. Me encontré elevado sobre el oscuro ambiente de los sentidos. Tan intensa fue la sensación que me sentí un ser de fuego habitando en un cuerpo de aire. Voces como de un coro celestial, con la exaltación de aquellos que habían sido conquistadores en un conflicto con la muerte, cantaban, "Él ha resucitado - Él ha resucitado", e intuitivamente supe que se referían a mí.
Entonces parecía estar caminando en la noche. Pronto me encontré con una escena que podría haber sido el antiguo Estanque de Bethesda (N.T.: Juan 5:2), ya que en este lugar había una gran multitud de personas impotentes: Ciegos, cojos, paralíticos, que no esperaban el movimiento del agua por tradición, sino que me
esperaban. Al acercarme, sin pensar ni esforzarme, fueron modelados, uno tras otro, por el Mago de lo Hermoso. Los ojos, las manos, los pies, todos los miembros faltantes, fueron extraídos de un depósito invisible y modelados en armonía con esa perfección que sentía brotar dentro de mí. Cuando todo se perfeccionó, el coro se regocijó: "Está terminado." Luego, la escena se disolvió y desperté.
Sé que esta visión fue el resultado de mi intensa meditación sobre la idea de la perfección, porque mis meditaciones invariablemente causan la unión con el estado contemplado. Estaba tan completamente absorto en la idea que por un tiempo me convertí en lo que contemplaba, y el alto propósito con el que me había identificado en ese momento atrajo la compañía de las cosas elevadas y formó la visión en armonía con mi naturaleza interior. El ideal con el que estamos unidos funciona por asociación de ideas para despertar mil estados de ánimo para crear un drama acorde con la idea central.
Mis experiencias místicas me han convencido de que no hay forma de lograr la perfección externa que buscamos más que por la transformación de nosotros mismos. Tan pronto como logremos transformarnos, el mundo se derretirá mágicamente ante nuestros ojos y se reformará en armonía con lo que nuestra transformación afirma.
En la economía divina nada se pierde. No podemos perder cosa alguna salvo descender de la esfera donde la cosa tiene su vida natural. No hay poder transformador en la muerte y, ya sea que estemos aquí o allá, modelamos el mundo que nos rodea por la intensidad de nuestra imaginación y nuestras sensaciones, e iluminamos u oscurecemos nuestras vidas con los conceptos que tenemos de nosotros mismos. Nada es más importante para nosotros que nuestra concepción de nosotros mismos, y especialmente esto es cierto de nuestro concepto del Uno dimensionalmente mayor dentro de nosotros.
Quienes nos ayudan o nos obstaculizan, lo sepan o no, son los servidores de esa ley que da forma a las circunstancias externas en armonía con nuestra naturaleza interior. Es nuestra concepción de nosotros mismos lo que nos libera o nos restringe, aunque ésta puede usar medios materiales para lograr su propósito.
Debido a que la vida modela el mundo exterior para reflejar la disposición interna de nuestras mentes, no hay forma de lograr la perfección externa que buscamos más que por la transformación de nosotros mismos. Ninguna ayuda viene de afuera; las colinas a las que elevamos nuestros ojos son las de un rango interior. Por lo tanto, es a nuestra propia conciencia que debemos recurrir como la única realidad, la única base sobre la cual se pueden explicar todos los fenómenos.
Intentar cambiar el mundo antes de cambiar nuestro concepto de nosotros mismos es luchar contra la naturaleza de las cosas. No puede haber cambio externo hasta que primero haya un cambio interno. Como dentro, así fuera. No estoy abogando por la indiferencia filosófica cuando sugiero que deberíamos imaginarnos a nosotros mismos como lo que queremos ser, viviendo en una atmósfera mental de grandeza, en lugar de utilizar medios físicos y argumentos para lograr el cambio deseado. Todo lo que hacemos, no acompañado por un cambio de conciencia, es sólo un fútil reajuste de superficies. Independientemente de cómo trabajemos o luchemos, no podemos recibir más de lo que afirman nuestras asunciones. Protestar contra cualquier cosa que nos suceda es protestar contra la ley de nuestro ser y nuestra autoridad sobre nuestro propio destino.
Las circunstancias de mi vida están muy estrechamente relacionadas con mi concepción de mí mismo como para no haber sido formadas por mi propio espíritu a partir de un almacén dimensionalmente más grande de mi ser. Si hay dolor para mí en estos sucesos, debo buscar dentro de mí la causa, pues me mueven aquí y allá y me hacen vivir en un mundo en armonía con el concepto que tengo de mí mismo.
La meditación intensa produce una unión con el estado contemplado, y durante esta unión vemos visiones, tenemos experiencias y nos comportamos de acuerdo con nuestro cambio de conciencia. Esto nos muestra que una transformación de la conciencia dará como resultado un cambio de entorno y comportamiento.
Todas las guerras demuestran que las emociones violentas son extremadamente potentes para precipitar reordenamientos mentales. Cada gran conflicto ha sido seguido por una era de materialismo y avaricia en la cual los ideales por los cuales se libró el conflicto aparentemente están sumergidos. Esto es inevitable porque la guerra evoca el odio que impulsa un descenso de la conciencia desde el plano del ideal al nivel donde se libra el conflicto. Si nos volviéramos tan suceptibles emocionalmente por nuestros ideales como por nuestros disgustos, ascenderíamos al plano de nuestro ideal tan fácilmente como ahora descendemos al nivel de nuestros odios.
El amor y el odio tienen un poder transformador mágico, y crecemos a través de su ejercicio en la semejanza de lo que contemplamos. Por la intensidad del odio creamos en nosotros mismos el carácter que imaginamos en nuestros enemigos. Las cualidades mueren por falta de atención, por lo que los estados desagradables podrían borrarse imaginando "belleza por cenizas y alegría por duelo" (N.T.: Isaías 61:3) en lugar de ataques directos al estado del que seríamos libres. "Cualquier cosa que sea encantadora y de buen informe, piensa en estas cosas" (N.T.: Filipenses 4:8), porque nos convertimos en aquello con lo que estamos compenetrados.
No hay nada para cambiar excepto nuestro concepto de uno mismo. Tan pronto como logremos transformarnos, nuestro mundo se disolverá y se remodelará a sí mismo en armonía con -eso- que nuestro cambio afirma.
Resumen interactivo
Resumen
"Fuera de Este Mundo" es un texto de 1949 que presenta el concepto revolucionario del pensamiento cuatridimensional, donde el tiempo funciona como una cuarta dimensión que permite observar y alterar eventos antes de que ocurran en el mundo tridimensional. Goddard sostiene que el futuro está predeterminado pero es flexible, siendo moldeado por nuestro concepto de nosotros mismos como piedra angular de toda experiencia.
El libro desarrolla cuatro temas centrales: el pensamiento cuatridimensional como acceso a un mundo dimensionalmente más grande donde podemos alterar nuestro futuro; las asunciones mentales que se materializan automáticamente en hechos físicos; el poder de la imaginación como facultad creativa primaria que modela la realidad; y la verdad fundamental de que no hay nadie a quien cambiar sino a uno mismo. Presenta técnicas específicas de visualización y estados de conciencia para acceder conscientemente a la cuarta dimensión, enfatizando que toda transformación externa debe comenzar con una transformación interna del concepto de sí mismo.
Explicación Detallada
Pensamiento Cuatridimensional: La Cuarta Dimensión del TiempoFundamento Conceptual
Goddard revela que muchas personas, incluyéndose a sí mismo, han observado eventos antes de que ocurran en las tres dimensiones espaciales. Esto implica que "la vida en la tierra debe proceder de acuerdo al plan, y este plan debe existir en otra parte en otra dimensión". Esta dimensión adicional es el tiempo, que permite medir objetos de manera completamente diferente a largo, ancho y alto.
La Naturaleza del Tiempo como Dimensión
El tiempo no es simplemente duración, sino una cuarta forma de medir un objeto. Goddard explica que todos los objetos tridimensionales son meramente "secciones transversales de cuerpos tetradimensionales". Para ver el verdadero yo tetradimensional de una persona, deberíamos ver cada momento de su vida desde el nacimiento hasta la muerte como coexistente, como "un todo vivo y animado".
Flexibilidad del Futuro
Aunque el futuro está predeterminado, "tiene varios resultados" y es moldeado por nuestras actitudes más que por nuestros actos. La "piedra angular en la que se basan todas las cosas es el concepto de sí mismo del hombre". Un cambio en este concepto altera automáticamente toda la secuencia futura de experiencias.
Las Asunciones Como Fuerza CreativaMecanismo de Materialización
"Las asunciones despiertan lo que afirman." Cuando asumimos completamente la sensación de nuestro deseo cumplido, nuestro ser tetradimensional encuentra automáticamente formas para realizarlo. No necesitamos conocer los medios; "esta experiencia del fin proporcionará los medios".
Técnica Específica para Alterar el Futuro
Goddard presenta una fórmula precisa en tres pasos:
- Definir el objetivo claramente
- Construir un evento específico que encontrarías después del cumplimiento del deseo
- Inmovilizar el cuerpo físico e inducir un estado similar al sueño, sintiendo mentalmente que realizas la acción propuesta aquí y ahora
El Estado Somnoliento Controlado
La somnolencia facilita el cambio porque favorece la atención sin esfuerzo, que es indispensable para alterar el futuro. Este estado debe ser un "grado moderado de somnolencia" donde aún podemos dirigir conscientemente nuestros pensamientos.
El Poder de la Imaginación como Realidad PrimariaLa Imaginación como Identidad
"La imaginación del hombre es el hombre mismo, y el mundo tal como lo ve la imaginación es el mundo real."Goddard enfatiza que no hay separación entre el imaginador y su imaginación; son uno mismo.
Dos Perspectivas de la Realidad
Existen dos enfoques distintos del mundo:
- La mente carnal: Conciencia de vigilia ordinaria gobernada por los sentidos, que limita la realidad al momento presente
- La mente de Cristo: Imaginación controlada gobernada por el deseo, que ve los contenidos del tiempo como un todo presente
Juzgar con Rectitud vs. Apariencias
Los antiguos maestros enseñaron a "no juzgar por las apariencias" porque la verdad no necesita ajustarse a la realidad externa. Debemos imaginar como verdadero de nuestro prójimo solo aquello que lo hace libre, independientemente de las apariencias externas.
Nadie a Quien Cambiar Sino Uno MismoLa Transformación Interna como Prerequisito
"No hay forma de lograr la perfección externa que buscamos más que por la transformación de nosotros mismos." Intentar cambiar el mundo antes de cambiar nuestro concepto de nosotros mismos es "luchar contra la naturaleza de las cosas".
La Ley de Correspondencia Interna-Externa
"Como dentro, así fuera." El mundo exterior siempre refleja la disposición interna de nuestras mentes. Las circunstancias de nuestra vida están tan estrechamente relacionadas con nuestro concepto de nosotros mismos que deben haber sido formadas por nuestro propio espíritu.
El Poder Transformador del Amor y el Odio
Ambas emociones poseen "poder transformador mágico". Crecemos hacia la semejanza de lo que contemplamos intensamente. Por tanto, debemos pensar solo en "cualquier cosa que sea encantadora y de buen informe".
Técnicas Prácticas AvanzadasAcceso Consciente a la Cuarta Dimensión
Para proyectar conscientemente el yo espiritual al mundo tetradimensional, se debe mantener la acción imaginativa hasta que sobrevenga el sueño. Esto permite despertar "fuera del cuerpo físico" en un mundo dimensionalmente más grande.
Control de la Atención en Estados Alterados
Goddard describe técnicas para mantener control consciente mientras se está en estados de conciencia expandida, incluyendo aferrarse a objetos en sueños para despertar conscientemente en la cuarta dimensión.
La Fórmula del "Gracias"
Una técnica efectiva es asumir la sensación del deseo cumplido y repetir "Gracias" como una canción de cuna, como si nos dirigiéramos a un poder superior por haberlo realizado.
10 Preguntas para Mejor Comprensión
- ¿Cómo puede el tiempo funcionar como una cuarta dimensión que nos permite acceder a eventos futuros y alterarlos conscientemente?
- ¿Qué evidencia presenta Goddard de que todos los objetos tridimensionales son "secciones transversales" de cuerpos tetradimensionales?
- ¿Por qué el concepto de sí mismo es la "piedra angular" de toda experiencia, y cómo un cambio en este concepto altera automáticamente el futuro?
- ¿Cuál es la diferencia práctica entre visualizarse a distancia versus sentirse realmente en la acción imaginada "aquí y ahora"?
- ¿Cómo funciona exactamente el estado de "somnolencia controlada" para facilitar el acceso al mundo tetradimensional?
- ¿Por qué la "mente de Cristo" puede ver el pasado y futuro como un todo presente, mientras la "mente carnal" solo ve el momento actual?
- ¿De qué manera las asunciones "despiertan lo que afirman" y por qué no necesitamos conocer los medios de realización?
- ¿Cómo se relaciona el concepto de "juzgar con rectitud" con la capacidad de transformar a otros a través de nuestros conceptos sobre ellos?
- ¿Qué significa prácticamente que "no hay nadie a quien cambiar sino a uno mismo" en situaciones donde otros parecen ser el problema?
- ¿Cómo puede alguien desarrollar la habilidad de proyectar conscientemente el yo espiritual al mundo tetradimensional y operar allí con plena conciencia?
10 Frases Relevantes
- "La piedra angular en la que se basan todas las cosas es el concepto de sí mismo del hombre."
- "Las asunciones despiertan lo que afirman."
- "Esta experiencia del fin proporcionará los medios."
- "La imaginación del hombre es el hombre mismo, y el mundo tal como lo ve la imaginación es el mundo real."
- "No hay forma de lograr la perfección externa que buscamos más que por la transformación de nosotros mismos."
- "Como dentro, así fuera. No puede haber cambio externo hasta que primero haya un cambio interno."
- "Todos los objetos tridimensionales son sólo secciones transversales de cuerpos tetradimensionales."
- "El futuro, aunque preparado en cada detalle de antemano, tiene varios resultados."
- "Conocerás la verdad, y la verdad te hará libre."
- "No hay nada para cambiar excepto nuestro concepto de uno mismo."
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