En el Libro de Nehemías se nos dice que: “Leían del libro, de la ley de Dios con interpretación, y daban el sentido para que el pueblo entendiera la lectura”. Desearía que eso fuera cierto para los predicadores de hoy, pero desafortunadamente han tomado erróneamente personificaciones por personas y el primer sentido burdo por el sentido último pretendido.