Fecha de la conferencia: 12/12/69
Las palabras de aquel en quien se desarrolló el gran misterio de la vida, son enigmáticas. Y el evangelista que escribió los evangelios, guardó ese gran misterio tal como fue contado. En el capítulo 17 del Libro de Juan, él está hablando a Dios Padre, en la profundidad de sí mismo, diciendo: "Ahora yo ya no estoy en el mundo, pero ellos están en el mundo y yo vengo a ti. Padre Santo, guarda en tu nombre lo que me has dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno".(El único nombre que puede unirnos y hacernos uno es Padre. Cuando usted y yo descubramos que realmente somos el Padre, comprenderemos el misterio de la vida). Ahora él hace esta declaración: “Yo los he guardado y ninguno se pierde sino el hijo de perdición, para que se cumpla la Escritura”.