Fecha de la conferencia: 30 de enero de 1964
El tema de esta noche, como sabes por el título, está tomado de Job: “De oídas había oído hablar de ti, pero ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). Y esa es una promesa para todos los seres del mundo. Hay un evento divino al cual se mueve toda la vasta creación y ese evento debe ser incorporado al cuerpo de Dios. Dios y sólo Dios desempeña todos los papeles. Y va llamando a todos y cada uno a su debido tiempo e incorpora a cada uno, individualmente, no en ningún grupo, a su cuerpo. Y llevas su cuerpo; es tu cuerpo, y tú y él sois uno. Este es el gran plan del mundo. Si el hombre lo cree o no, realmente no importa, porque eventualmente lo experimentará. Entonces, en las Escrituras, ver es saber, la misma palabra en griego. Entonces, cuando lo sé, lo sé sólo porque lo vi.