Fecha de la conferencia: 5/12/69
Se nos dice en las Escrituras y este es el capítulo 9 del Libro de Marcos: “Al que cree, todo le es posible” (9:23). No hay límite puesto sobre el poder de la fe. Luego, en el capítulo 19 del Libro de Mateo se nos dice: “Para Dios todo es posible” (19:26). Entonces aquí vemos a Dios equiparado con el creyente. En otras palabras, usted sentado aquí esta noche, cree que está aquí, ¿no es así? ¿Cree que es lo que cree que es? Bueno, ese es Dios. Al que cree todo le es posible, y para Dios todo es posible, por eso Dios se equipara con el creyente. Bueno, creo que estoy aquí, creo que estoy en esta habitación, pero ¿puedo ir más allá de lo que me dictan mi razón y mis sentidos? Porque al que cree todo le es posible, ¿debo limitar mi poder de creer a lo que dicta la razón y lo que dictan mis sentidos? Eso depende totalmente de mí. ¿Creeré realmente lo que enseñan las Escrituras, que todas las cosas existen en la Imaginación humana? Porque si creo, tiene que ser en mi Imaginación. Si voy más allá de lo que ahora dicta la razón, sólo puede ser mi Imaginación la que pueda llevarme. Bueno, si todas las cosas existen ahora en mi Imaginación, ¿puedo ir más allá de lo que en este momento dicta mi razón y mis sentidos?