Esta noche te plantearé un acertijo basado en las Escrituras y trataré de resolverlo por ti. ¿Qué es lo que se convierte en su propio nieto y viceversa? ¿Y cómo puede el Divino Creador ser mi Padre y al mismo tiempo mi hijo? Ahora bien, este enigma no está dirigido a la mente lógica y razonable, sino a la imaginación humana, ya que su respuesta debe ser revelada.