Como les dije al abrir el lunes pasado, este será el curso más práctico que jamás hayan escuchado. Será el más profundamente espiritual, pero lo que es más profundamente espiritual es en realidad lo más directamente práctico. Y la promesa que les hice el lunes la cumpliré esta noche. Parece la afirmación más extravagante del mundo. El hombre que está ante ustedes, que debe hacer la inevitable salida de este mundo y este pequeño ropaje convertirse en polvo, se atreve a decirles que esta noche los llevará ante el Señor Jesucristo. Los llevaré ante él esta noche. Puede que no lo crean, puede que no lo acepten, eso depende enteramente de ustedes, pero los llevaré ante él.