Pablo nos dice que todo lo que se escribió en tiempos pasados fue escrito para nuestra instrucción. Cuando habla de cosas “escritas en tiempos pasados”, se refiere sólo al Antiguo Testamento. No cita ningún otro libro. No cita a Platón, los Vedas, los Upanishads ni ningún libro antiguo, sólo el Antiguo Testamento; y nos dice que fueron escritos –estos libros– para nuestra instrucción. Nos dice que todos fueron llevados a cumplimiento; que todas las promesas de Dios encontraron su “sí” – su cumplimiento en Él, es decir, en el Señor Jesucristo. Identifica al Señor Jesucristo con Dios mismo.