El tema de esta noche es “El Ideal Supremo”. Pero en realidad este es un nombre inapropiado, porque tendría que ser relativo al nivel en el que se sitúa al hombre. Pues lo que hoy es para mí un ideal supremo, no sería mi ideal mañana después de haberlo obtenido. Pero puedes, si tienes un ideal, puedes realizarlo, y uno debe tener un ideal. He aquí una fórmula mediante la cual se puede realizar: siembras un pensamiento y cosechas un acto; siembras un acto y cosechas un hábito; siembras un hábito y cosechas un carácter; siembras un carácter y cosechas un destino. Entonces todo vuelve al pensamiento que siembras.