El título de esta noche es “El Espíritu de la Verdad”. No me detengo cada noche a recordar a los presentes que no estamos hablando de personajes, de personas como tú eres una persona, yo soy una persona, cuando hablamos de Jesús y de todos los demás personajes de la Escritura; porque la Biblia no hace referencia alguna a ninguna persona que haya existido ni a ningún evento que haya ocurrido en la tierra. Pero desafortunadamente hemos tomado erróneamente personificaciones por personas, el vehículo que transmite la instrucción por instrucción, y el primer sentido burdo por el sentido último pretendido; pero ¿cómo contar la historia... a menos que tomes estos principios y los personifiques? Ver a Jesús como un personaje histórico es ver la Verdad atemperada a la debilidad del alma humana, incapaz normalmente de soportar la fuerte luz de la revelación.