Invierte tu forma de pensar: piensa en ti mismo como Dios y tendrás un sentimiento completamente diferente acerca de convertirte en hombre. Aunque ciertos pasajes de las Escrituras no se entienden a este nivel, su significado será revelado, porque hicimos todo porque lo amamos. Luego nos hicimos hombre (hombre/mujer) para elevar y glorificar nuestras creaciones. Tuvimos que olvidarnos por completo de nuestro verdadero ser para poder asumir nuestra creación y elevarla a nuestro nivel. El Salmo 22 comienza con nuestro grito de desesperación: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”pero termina con esta nota triunfante: "La posteridad le servirá; los hombres hablarán del Señor a la generación venidera y proclamarán que él lo ha hecho a los que aún no han nacido". Esto no se refiere a otra generación, sino a los dioses que aún no han descubierto que descendieron, asumieron la naturaleza humana y luego lograron lo que se propusieron.