Todo efecto natural tiene una causa espiritual y no natural. Sólo parece una causa natural. Es un delirio de la memoria vegetal, perecedera.
No recordamos esos momentos en el tiempo en los que imaginamos ciertos estados. Entonces, cuando ese estado imaginal toma forma, para que podamos verlo con el ojo externo, no reconocemos nuestra propia cosecha y negamos que hayamos tenido algo que ver con estos efectos naturales que están teniendo lugar en nuestro mundo. Debido a que nuestra memoria es defectuosa, no recordamos.