Fecha de la conferencia: 11/24/64
Esta noche es como todas las noches, en realidad, la misma historia contada una y otra vez. El título está tomado del capítulo 18 del Libro de Jeremías. "Y vino palabra de Jehová a Jeremías: 'Levántate y desciende a la casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras'. Bajé, pues, a la casa del alfarero, y allí estaba él trabajando en su torno. La vasija de barro que estaba haciendo se estropeó en la mano del alfarero, y él la transformó en otra vasija, como al alfarero le pareció mejor" (versículo 1). Ahora bien, la palabra alfarero, por definición, es su maravillosa imaginación humana... ese es el alfarero. Entonces, si voy a la casa del alfarero, simplemente vuelvo mi interés hacia adentro y me pregunto ¿qué estoy imaginando? Entonces me mantengo a mí mismo o a ti o alguna situación en mi mente y no es como me gustaría que fuera, así que estoy haciendo algo que aparentemente en este momento está estropeado. Pero no lo descarto. Lo transformo en otro estado, como me pareció bien. Por eso estoy llamado a practicar este maravilloso arte de remodelar imágenes que no son como deberían ser en base a mi deseo por ellas. Entonces escucho algo de un amigo y no es bueno, está bien, lo guardo si lo escuché en mi mente. Se me dice que no lo acepte porque la razón lo dicta, mis sentidos lo permiten, sino que lo transforme en otro recipiente como me parezca bien.