“Ordene – Luego espere” (1971)
Dios y el hombre son inseparables. Todos somos miembros del Cuerpo Divino, participantes de la naturaleza Divina. No podemos separarnos. Somos uno. Ahora, recurramos a las Escrituras para confirmar lo que acabo de decir. Ahora cito el capítulo 64 del Libro de Isaías: "Oh Señor, tú eres nuestro Padre.